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El ‘Financial Times’ ya es japonés

El grupo japonés Nikkei hace efectiva la compra del rotativo económico británico

Portada del diario británcio Financial Times del pasado 23 de julio.
Portada del diario británcio Financial Times del pasado 23 de julio. AFP

"Nuevos propietarios, nuevos socios, el mismo FT (el acrónimo de Financial Times) rosa". Así ha resumido Lionel Barber, director del Financial Times, los nuevos tiempos que se abren para el prestigioso rotativo económico, la voz global de la City londinense, tras hacerse efectiva su compra por el grupo japonés Nikkei.

"El día de hoy marca un nuevo capítulo en los 127 años de historia del Financial Times, y la creación de un nueva alianza de medios global", ha explicado Barber en una carta publicada la mañana este martes en el periódico. "Nikkei, la compañía editorial japonesa, ha asumido oficialmente la propiedad del FT".

Se completa así un proceso que empezó un frenético jueves de verano, el pasado 23 de julio, en el que la suerte de la legendaria cabecera se decidió en los diez últimos minutos de una negociación a dos bandas. Los rumores acerca de la venta del Financial Times llevaban años circulando. La editora británica Pearson, propietaria de la cabecera desde 1957, quería centrarse en su negocio principal de la edición educativa. Se habló de Bloomberg, Thomson Reuters y Dow Jones como posibles compradores. Pero después trascendió que un acuerdo -del que estaba al corriente solo un pequeño grupo de trabajo en el periódico- estaba a punto de cerrarse con el grupo alemán Axel Springer.

La mañana del 23 de julio, Reuters primero y el propio FT a continuación, publicaron que el acuerdo estaba casi cerrado, sin especificar la identidad del comprador. Al mediodía el FT publicaba que el comprador era el grupo alemán Springer, pero poco después corregía la información y confirmaba que su nuevo propietario sería Nikkei. El grupo japonés, que había empezado las negociaciones hacía apenas cinco semanas, adelantó al sprint al alemán con una oferta de 844 millones de libras (unos 1.224 millones de euros) pagables en efectivo.

Respetar la independencia

El presidente de Nikkei, Tsuneo Kita, ha insistido el martes en Londres en que garantizará la independencia de la cabecera, y ha dado su palabra de que no se entrometerá. Dicho compromiso no está por escrito en el acuerdo de venta, como tampoco lo estaba en la etapa de Pearson. Fuentes internas señalan que el respeto a la independencia editorial fue un requisito previo antes de empezar cualquier negociación, lo cual limitó el elenco de candidatos. Pero en la redacción existe preocupación sobre el delicado encaje de la cultura independiente y crítica de Fleet Street, con la cultura periodística japonesa, más cautelosa y con menos tradición de informaciones incómodas para el poder económico y político.

El grupo japonés persigue el "crecimiento de calidad", ha dicho Kita, no el beneficio a través de los recortes. "Empezamos nuestra travesía para convertir a Nikkei-FT en la más poderosa, emocionante y estimulante alianza de medios del mundo", ha añadido. Entre los planes de Nikkei está desarrollar el análisis y la opinión en las plataformas digitales y potenciar los contenidos en vídeo.

Reconocido globalmente por su influencia y autoridad, el Financial Times tiene, según sus propias cifras, cerca de 750.000 suscriptores de pago, 550.000 de ellos en plataformas digitales. Su objetivo es alcanzar pronto el millón. Nikkei, el periódico principal del grupo homónimo japonés, tiene cerca de 3,1 millones de suscriptores y lidera la información financiera en Japón.

El Financial Times, que empezó a cobrar por sus contenidos online en 2002, ha protagonizado uno de los más notables casos de éxito en el mundo en contenidos informativos de pago en Internet. Su eficiente traslado al entorno digital, en un contexto de colapso del mercado publicitario, ha permitido que los ingresos del periódico por suscripciones superen ya a los de la publicidad en papel. El carácter global del periódico lo pone de manifiesto el hecho de que la mayoría de sus suscriptores son de fuera de Reino Unido. En Estados Unidos, con 137.000 suscriptores, goza de una mayor circulación que en suelo británico.