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Irán ofrece 68 proyectos de petróleo y gas a grandes firmas internacionales

Presenta contratos para adjudicar 18 bloques para el sondeo y de medio centenar de yacimientos de petróleo y gas. Las empresas se muestran cautas y esperan más detalles

Participantes en la Conferencia de Petróleo celebrada este fin de semana en Teherán EFE

Irán presentó ayer en la Conferencia de Petróleo los proyectos de exploración y producción de hidrocarburos con los que espera atraer a las grandes petroleras en cuanto se levanten las sanciones económicas por su programa nuclear. Se trata de 18 bloques para el sondeo y de medio centenar de yacimientos de petróleo y gas, con un valor que los medios iraníes cifran en 185.000 millones de dólares (174.500 millones de euros). Las empresas esperan más detalles antes de dar un paso al frente.

Los contratos para explotar yacimientos

Irán acumula las cuartas mayores reservas de petróleo y las segundas de gas del mundo.

Los nuevos contratos corresponden a 18 bloques para el sondeo y otros 50 yacimientos de petróleo y gas, según anunciaron ayer los ejecutivos de la Compañía Nacional de Petróleo de Irán (NIOC).

Las condiciones de los contratos son más flexibles, con plazos más duraderos, y tienen incentivos para que las compañías aumenten la productividad de los yacimientos.

Irán planea duplicar su producción de petróleo hasta los 5,7 millones de barriles diarios y de gas hasta los 1.400 metros cúbicos al día para 2021.

Durante la segunda jornada de la Conferencia de Petróleo que ha reunido en Teherán a 137 empresas de una treintena de países, los directores de cada una de las empresas en las que se divide la Compañía Nacional de Petróleo de Irán (NIOC) fueron desgranando la localización y características de los distintos proyectos.

En oferta están desde el yacimiento offshore —situados en el mar— más antiguo, el de Kharq en el golfo Pérsico inaugurado en 1961, pero del que los responsables aseguran que solo se han extraído 1.700 millones de barriles de sus potenciales 11.000 millones, hasta cuatro bloques para la prospección en el mar Caspio. También yacimientos de gas por estrenar (greenfields en la jerga del sector) como los de Pars Norte, Golshan o Ferdowsi; o de crudo ya en marcha (brownfields) algunos de los cuales dejaron las petroleras europeas a raíz de las sanciones, como Sorush o Nwruz. En total, 68 oportunidades de negocio que los medios iraníes valoran en 185.000 millones de dólares, el equivalente a unos 174.500 millones de euros. "Ese es el precio estimado de mercado por la duración de los proyectos", explica Amirhosein Najafi, jefe de licitación de Nardis, una empresa iraní semipública de ingeniería.

Para empezar, los responsables iraníes esperan recaudar una cantidad suficiente para relanzar su maltrecha industria petrolera. El ministro de Petróleo, Bijan Zanganeh, adelantó la víspera la cifra de 25.000 millones de dólares. Pero preguntado por EL PAÍS, Ali Kardor, el subdirector de inversiones y financiación de la NIOC, estima que pueden lograrse hasta 50.000 millones de dólares.

Hasta 50.000 millones

"No son cifras muy elevadas para la industria petrolera. El descenso del precio del barril ha reducido las inversiones en América del Norte y las compañías buscan otras zonas del mundo donde invertir. Irán podría atraer esa inversión", defiende el ejecutivo de la Compañía Nacional de Petróleo de Irán.

Aunque todavía no está claro cuándo las compañías petroleras podrán pujar o empezar a negociar directamente, existe unanimidad en que Irán tiene el potencial para ofrecer negocios al sector preocupado por la escasez de las reservas mundiales.

"Es el único país que ahora mismo ofrece oportunidades de inversión de este nivel", declara Ali Murtaza Abbas, representante regional de MOL, una ingeniería integrada para petróleo y gas de matriz húngara. "Además, tiene uno de los costes de extracción más bajos", añade. Este veterano del sector se muestra sin embargo prudente respecto al siguiente paso. "Aún nos faltan por conocer los detalles del nuevo contrato", justifica.

Otros ejecutivos apuntan a los bancos internacionales. Algunos han expresado sus dudas sobre qué efecto tendrán las sanciones de Estados Unidos (previas e independientes de las internacionales) sobre las entidades con intereses en ese país. Esa cuestión es, junto a los beneficios, esencial para que las empresas se decidan a operar en Irán. Ahí empresas medianas, que no tengan negocios allí pueden encontrar una oportunidad de adelantarse a las grandes, según el representante de un fondo financiero.

"Ya ha habido algunas compañías que nos han expresado interés sobre algunos proyectos", aseguró en la conferencia de prensa final Mehdi Hosseini, el presidente del comité que ha elaborado el nuevo modelo de contrato. "Supongo que no se ha hecho ningún anuncio debido a los obstáculos jurídicos, pero esperamos que en enero, cuando se levanten las sanciones, podamos verlos", concluyó.

Mientras las autoridades iraníes avanzan hacía los nuevos contratos, la mayoría de las 137 empresas acreditadas mostraron su discreción durante su presencia en la Conferencia de Petróleo que se ha celebrado en Teherán. Aunque los contratos parecen suculentos, existe cautela porque aún tienen que levantarse las sanciones bancarias y financieras. Además, con el petróleo a 45 dólares por barril, las inversiones pierden atractivo porque a este precio aumenta la dificultad para rentabilizarlas.