El recibo de la luz es hoy un 10% más caro que hace cuatro años

El coste de la electricidad ha subido un 83,2% desde 2003, según la CNMC

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Vista de varios postes eléctricos. EFE

Para el pequeño consumidor, la evolución del recibo de la luz se asemeja a una cuesta arriba. Pese a las reiteradas promesas del Ejecutivo de abaratarlo y garantizar una gestión más transparente, el usuario todavía no ha visto ninguna modificación significativa de este capítulo de gasto. Al contrario, el precio de la electricidad ha ido creciendo en el último lustro: entre 2011 y 2015 ha subido más de un 10%, de acuerdo a la información hecha pública este martes por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC).  

Para un consumidor medio, con tarifa regulada sin discriminación horaria —es decir, sin tarifa nocturna—, una potencia contratada de 3,98 kilovatios (kW) y un consumo de 210 kilovatios/hora (kWh) al mes, el precio de la electricidad ha ido teniendo altibajos desde 2011 hasta hoy. Si hace tres años se encareció en un 7,5% respecto a 2011, en 2013 bajó en casi dos puntos porcentuales y en 2014 volvió a retroceder, pero esta vez en tan solo un 0,21%.

Entre 2014 y 2015, periodo en el que se gestó la entrada en vigor del nuevo sistema de facturación —diseñado para eliminar las subastas que fijaban trimestralmente el precio del recibo y que habían llevado a encarecerlo de forma drástica—, el precio ha vuelto a subir. Si el usuario tipo pagó el año pasado 578,65 euros en concepto de electricidad, solo en los primeros nueve meses de 2015 su recibo ya ha alcanzado los 455 euros, lo que equivale a un encarecimiento del 4,8% hasta septiembre. A final de año, el importe que acabará abonando será superior a los 600 de euros. 

¿Qué se paga en el recibo?

La nueva facturación eléctrica fue presentada como la solución para abaratar el importe de un recibo pesado de digerir. Ahora, el usuario paga en función de su consumo horario —en función del precio que tiene la energía, cada hora, en el mercado mayorista—, lo que le debería llevar a modificar sus hábitos y consumir en las horas del día con la energía más barata. ¿Ahorraría? Sí, pero unos pocos euros, porque el término de consumo no representa ni cuatro de cada 10 euros del importe final de la factura y en el recibo entran muchas voces que poco tienen que ver con la energía consumida y con nuestras costumbres domésticas.

Como detalla el supervisor, el peso relativo de los peajes —el coste de acceso a la red, fijado cada año por el Ejecutivo— ha subido del 40% al 43% en los últimos cuatro años. En particular, se han incrementado los costes de amortización del famoso déficit de tarifa —del 6,44% en 2011 al 14,84% en 2015—, ese agujero que desde 2001 no ha parado de crecer. Por otro lado, otras voces incluidas en los peajes han perdido influencia: el peso relativo de las subvenciones a las renovables, como anunciado, ha disminuido en tres puntos porcentuales.

También los impuestos, como consecuencia de la subida del IVA, han pasado a representar del 19% de 2011 al 21% de 2015.

Los márgenes de las eléctricas crecen un 30% con la nueva tarifa

EP

Los márgenes brutos aplicados por las comercializadoras de referencia se incrementaron hasta un 30% con la desaparición de la Tarifa de Último Recurso (TUR) y su sustitución por el Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor (PVPC), de acuerdo con la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). Según el informe de supervisión del mercado minorista de electricidad correspondiente al año 2014 elaborado por el organismo, estos márgenes se situarían, en promedio, entre los 12 y 18 euros por megavatio hora (MWh) en el año 2014, frente a los 9-14 euros por MWh del año anterior.

El 'superregulador' señala que el margen aplicado al consumidor acogido a PVPC, establecido regulatoriamente, es de 4 euros por kilovatio (kW) de potencia contratada al año, lo que equivale, para 2014, a unos 7 euros por MWh. Así, constata la importancia de que el usuario analice "en profundidad" las ofertas disponibles en el mercado antes de cambiarse de suministrador, ya que la contratación de uno u otro producto puede suponer un ahorro de unos 200 euros anuales. En este sentido, subraya que se aprecia que gran parte de los cambios registrados se han realizado con empresas que presentan los precios más elevados, "lo que demuestra que el consumidor doméstico no conoce bien las opciones disponibles o no le resulta fácil valorarlas correctamente".

En el caso del consumidor doméstico sin derecho a PVPC, también se incrementaron de los 16-22 euros por MWh en 2013 a 19-25 euros por MWh en 2014. Lo mismo pasó en el segmento de las pymes: los márgenes se incrementaron de forma significativa, con carácter general, pasando en 2013 de 9-15 euros MWh a márgenes en 2014 de 10-17 euros MWh.

Fallo del Supremo

Recientemente, el Tribunal Supremo estimó parcialmente los recursos presentados por Iberdrola y Gas Natural Fenosa contra el real decreto por el que se regulaba el nuevo sistema del PVPC.

En las sentencias, a las que tuvo acceso Europa Press, el alto tribunal señalaba que procedía estimar parcialmente el recurso interpuesto por Iberdrola contra el apartado del real decreto por el que se establece la metodología de cálculo de los PVPC de energía eléctrica y su régimen jurídico de contratación, anulándolo en ese inciso, "por ser disconforme a Derecho". Asimismo, pedía al Gobierno que fijara el margen de comercialización fijo "previa adopción de una metodología de cálculo que sea acorde con las previsiones establecidas" en la Ley del Sector Eléctrico.

En el fallo del recurso presentado por Gas Natural Fenosa, el Supremo subrayaba igualmente que el real decreto establece una metodología para el cálculo del PVPC "de manera incompleta", al no prever la relativa al cálculo de costes de comercialización.

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