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“La Universidad no te coloca en un trabajo”

Manuel López, presidente de la CRUE, cree que es imposible responder a la especialización que precisa el mercado laboral

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Manuel López.

El rector de la Universidad de Zaragoza, Manuel López (Melilla, 1946), preside la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE) desde hace dos años. Es licenciado y doctor en Farmacia por la Complutense. Está casado y es padre de cuatro hijos. Su mandato acaba en noviembre.

Pregunta.¿La Universidad prepara para la vida o para buscar trabajo?

Respuesta.Posiblemente, un estudiante que esté pensando en acceder a la Universidad pondrá más énfasis en buscar trabajo, pero sirve para ambas. La educación es lo que queda cuando se olvidan los detalles que te han explicado. Es mucho más que saber algo. Es aprender una manera de pensar y a tener un espíritu crítico.

P.¿Qué diría a los chavales que se plantean qué estudiar?

R.Si quiere tener posibilidades de trabajo tiene que estudiar. Deberá decidir si FP o Universidad. Formación Profesional significa tener muy clara una actividad laboral concreta desde que inicias los estudios y prepararse para ella. Eso está muy bien, pero si alguien elige FP pensando: “Voy porque no me gusta estudiar mucho”, se equivoca.

P.¿Y al que ya ha decidido ir a la Universidad?

R.Lo principal es que estudie algo que le motive claramente. La vocación es más importante que ver cómo está el mercado, aunque esto tampoco se debe obviar.

P.¿Los jóvenes eligen bien?

R.Los institutos y las universidades hacen muchos esfuerzos. Pero al final, muchos estudiantes necesitan un apoyo individualizado. He dado muchas clases en primeros cursos y he conocido alumnos que tomaron decisiones equivocadas. Nos falta un trato más personal en la toma de decisiones. Que un profesor del instituto, o el tutor, ayude en analizar los problemas concretos y las alternativas. Los profesores de mis hijos lo hicieron muy bien.

“Los estudiantes españoles salen muy bien preparados de las aulas, pero les faltan habilidades

y práctica”

P.¿Fue usted un buen consejero para sus hijos?

R.Decidí no intervenir a no ser que me preguntaran.

P.¿Le preguntaron?

R.Sí, y luego me hicieron caso. Pero no les aconsejé para que eligieran lo que yo hubiera preferido.

P.¿Salen bien preparados los universitarios españoles?

R.Conozco múltiples ejemplos de los que se van al extranjero y sé que son muy bien recibidos por su formación. Quizá les faltan habilidades, aunque eso está cambiando. Los estudiantes españoles que van al extranjero a buscar trabajo o a realizar estancias de investigación casi con toda seguridad han sido Erasmus. Este programa europeo ayuda mucho a las habilidades sociales y cooperativas, a trabajar en grupo y a saber relacionarse en un entorno diferente. Nunca he oído que los españoles estén mal preparados. Pero hay un comentario que sí preocupa a la Universidad y es que tienen muy buena formación teórica, pero les falta práctica. La reforma para adaptarse al Espacio Europeo de Educación Superior pone el acento en cambiar eso.

P.¿En qué sentido?

R.En habilidades como el trabajo de grupo, liderazgo, expresión… somos algo deficitarios, pero estamos cambiando con rapidez. No se trata de que un ingeniero industrial, por ejemplo, esté preparado para el trabajo en una determinada empresa. No lo va a estar porque hay una alta especialización. Debe ser capaz de adaptarse y eso sí ocurre. La Universidad prepara para un abanico amplio de posibilidades. No le coloca en un puesto de trabajo sino en la casilla de salida. Es imposible responder a la especialización que se demanda, seguimos necesitando formación generalizada.

P.El paro es alto también entre los universitarios.

“Lo que más me preocupa es que muchos universitarios se emplean en puestos que no necesitan esa formación”

R.Hay paro en la sociedad española y menos entre los universitarios, aunque siga siendo mucho. Lo que más me preocupa es que muchos universitarios trabajan en puestos que no necesitan esa formación. Pero yo a eso lo llamo subempleo. España está en la media de cualificación de Europa. No hay más sobrecualificación que en países de primera línea. Lo que hace falta es poner el énfasis en una economía basada en el conocimiento, la innovación social y tecnológica.

P.Los precios que se pagan en la Universidad pública están entre los más altos de Europa.

R.Hay dos sistemas. El anglosajón tiene una educación cara. Se basa en el principio de que el beneficio del estudio es individual. Y ofrecen préstamos. En la mayoría de países continentales, la educación se considera un derecho del ciudadano y, de una manera menor o mayor, hay fuertes ayudas al estudio.

P.Y ahí está España, pero entre las caras.

R.Estábamos en una zona media, pero hemos incrementado las tasas y pasado a la zona alta. Ha aumentado el dinero total para becas, pero han subido las tasas y no las ayudas. Ha sido una mala política en un momento en el que había dificultades para las familias. El mensaje es equivocado.

P.¿Cuántos alumnos dejan de estudiar por ello?

R.Es muy difícil saber la cifra. La percepción en las universidades es que ha aumentado el número de alumnos que dicen: “Tengo que abandonar porque no tengo beca ni matrícula gratis”. Ocurre más que nunca.

P.¿Qué tal su experiencia al frente de la CRUE?

R.Con el nuevo ministerio tenemos una relación más fluida. Pero han sido dos años de mucha dificultad por la reducción de las becas o la modificación de la duración de los grados. Desde el punto de vista personal, ser rector de una universidad y presidente de la CRUE es objetivamente incompatible. Se resuelve a base de esfuerzo y malabarismos con las agendas. No puedo decir que haya dormido mal, pero he descansado menos y la familia lo ha notado.

P.¿Se ha terminado ya la crisis para la Universidad?

R.En absoluto. Y la recuperación va a costar tiempo. Los campus están condicionados a los presupuestos autonómicos. Habrá que ver cómo evolucionan. La financiación de la investigación ha sido muy castigada y eso produce unos daños que mejoran de forma lenta. Cuando aumente la actividad económica, subirán los ingresos de las Administraciones y, entonces, quizá veremos mejoras. Tardaremos años en superar la crisis.

P.¿Cómo ve la Universidad española dentro de 20 años?

R.Primero debe flexibilizar sus estructuras y no lo puede hacer sola. Necesita autonomía en la toma de decisiones. Los retos son conseguir más internacionalización, aumentar las enseñanzas no presenciales, una fuerte política de captura de talento internacional –que nacional ya tiene– y un avance muy importante en la innovación tecnológica. Pero no depende solo de la Universidad. Se necesita vinculación al territorio y globalización. En qué medida el entorno va a colaborar en esto, no soy capaz de pronosticarlo. 

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