Moody's rebaja la nota de la deuda brasileña

La calificadora sitúa al país latinoamericano al borde de perder el "grado de inversión"

Logo de Moody's en su sede corporativa, en Nueva York. EFE

La agencia de calificación de riesgo Moody's rebajó hoy la nota de la deuda brasileña a largo plazo en moneda extranjera desde Baa2 hasta Baa3, pero cambió la perspectiva de la misma de negativa a estable.

Con el descenso, la calificación de la deuda brasileña cayó al último escalón de los países con el llamado grado de inversión, es decir los considerados como seguros para los inversores.

Moody's atribuyó su decisión al desempeño de la economía por debajo de lo esperado, a la tendencia al alza de los gastos públicos y a la falta de acuerdo entre los partidos políticos sobre el ajuste fiscal impulsado por el Gobierno para intentar reflotar la economía.

El ministro de Planificación, Nelson Barbosa, publicó en su perfil de la red social Twitter que el Gobierno está "trabajando para mejorar la condición económica y social de Brasil". "Estamos en una fase de ajuste que tiene impacto no sólo sobre el crecimiento sino también en la inflación", agregó Barbosa.

El titular de Hacienda, Joaquim Levy, en tanto, señaló a periodistas en Brasilias que "la declaración de Moody's explica exactamente los puntos que consideró relevantes". "Es una declaración bastante detallada, transparente y que yo creo que da la indicación de las prioridades que uno tiene que tener con relación a la manutención de la calidad de nuestra deuda pública", subrayó.

Con la rebaja, Moody's siguió los pasos de las otras calificadoras, que han manifestado dudas sobre la capacidad de Brasil para pagar sus deudas tras la decisión del Gobierno en julio de reducir su meta para el superávit fiscal este año.

El 28 de julio, Standard & Poor's mantuvo en BBB- la nota de la deuda brasileña pero modificó la perspectiva de la misma, que pasó de 'estable' a 'negativa', lo que permite prever una futura rebaja.

Con esa decisión, Standard & Poor's puso a Brasil a un paso de perder su condición de país con grado de inversión, ya que la BBB- es la última nota para los países considerados seguros.

Fitch, única que mantiene la calificación de Brasil dos escalones encima del nivel de grado de inversión, también manifestó su decisión de revisar la nota brasileña tras el anuncio del Gobierno de reducir su meta para el superávit fiscal este año desde el 1,1 % del producto interior bruto (PIB) a sólo un 0,15 %.

Las calificadoras tienen dudas sobre si el Congreso aprobará el ajuste fiscal anunciado por la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, en enero pasado, en el primer mes de su segundo mandato.

El ajuste encontró resistencia incluso entre los partidos oficialistas sobre un plan que incluye la elevación de algunos impuestos, fuertes reducciones de gastos públicos y la eliminación de algunos beneficios sociales.

Según Moody's, la demora en la aprobación del ajuste impide 'a las autoridades alcanzar superávits primarios elevados lo suficiente como para contener y revertir la tendencia de aumento de la deuda este y el próximo año, además de desafiar su capacidad de lograrlo después'.

Según la calificadora, sin ajuste, la deuda del Gobierno y su capacidad para pagarla 'seguirán deteriorándose significativamente en 2015 y 2016' y llegarán a "niveles sustancialmente peores a los de otros países similares a Brasil con calificación Baa".

La actual crisis en la economía brasileña, con crecimiento negativo e inflación y desempleo en alza, también ha sido citada por las calificadoras como un motivo para dudar de Brasil.

Los economía brasileña sólo creció un 0,1 % el año pasado y puede sufrir este año una contracción de entre el 1,49 %, según el Gobierno, y el 1,97 %, según los economistas del mercado financiero, el que sería su peor desempeño desde 1990.

Los economistas también prevén que Brasil terminará este año con una inflación del 9,32 %, la mayor desde 2003 y dos veces la meta que se impuso el Gobierno para el año (4,50 %).

Moody's también cita como motivo de su decisión de reducir la nota brasileña el gigantesco escándalo de corrupción en la petrolera Petrobras, que salpicó a varias grandes empresas y a medio centenar de políticos.

"El bajo uso de la capacidad (instalada), la baja confianza de los empresarios y los efectos (del escándalo) de Petrobras afectarán negativamente las perspectivas de inversión este y el próximo año", de acuerdo con el comunicado de la agencia.

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