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El presidente de Toshiba dimite tras inflar los beneficios en 1.125 millones

Un informe confirma que la compañía nipona manipuló sus cuentas durante siete años

El presidente y consejero delegado del gigante de electrónica Toshiba, Hisao Tanaka, compareció este martes ante la prensa con el semblante serio e hizo una reverencia inclinando su cuerpo 90 grados durante varios segundos mientras decenas de cámaras captaban el momento. A continuación, pidió perdón y anunció su dimisión por uno de los mayores escándalos contables de los últimos tiempos: bajo su dirección, Toshiba llegó a inflar sus beneficios operativos en unos 1.125 millones de euros. La manipulación se llevó a cabo durante los últimos siete años.

"Se trata del episodio más perjudicial para nuestra marca en los 140 años de historia de la empresa", admitió Tanaka. Su dimisión se precipitó después de que un informe realizado por expertos independientes denunciara un conjunto de prácticas ilegales alentadas por la alta dirección de la compañía con el objetivo de ocultar costes y aumentar los beneficios. Junto a él han dimitido sus dos predecesores y la compañía ha anunciado la renovación de buena parte de la actual cúpula directiva.

El demoledor informe, hecho público el lunes a última hora, señala que el fraude contable comenzó en 2008 coincidiendo con el estallido de la crisis financiera internacional, cuando los altos ejecutivos establecieron unos objetivos "inalcanzables". La presión para cumplir estas metas y la estricta jerarquización del poder en las grandes compañías japonesas convirtió esta práctica en recurrente: "En Toshiba había una cultura corporativa que no permitía ir en contra de los deseos de los superiores. Cuando la alta dirección presentaba las metas, los cargos medios llevaban a cabo prácticas contables inapropiadas para cumplir estos objetivos", reza el documento. Tanaka negó durante la rueda de prensa haber dado la orden de manipular la contabilidad, pero no puso en duda los resultados del informe independiente y dijo que los nuevos gestores "deberán tomar medidas preventivas al respecto", según informa la agencia japonesa Kyodo. El actual presidente honorífico, Masahi Muromachi, le sustituirá de forma provisional.

Las irregularidades se centraron en los departamentos de infraestructuras, semiconductores y ordenadores personales y se basaron en imputar grandes partidas de gasto en ejercicios posteriores en vez de hacerlo en el año que ocurrieron. El escándalo salió a la luz a principios de abril, cuando el regulador bursátil nipón detectó varias irregularidades en las cuentas y desde entonces las acciones de Toshiba han cedido más de un 20%. Este martes, una vez conocida la magnitud del escándalo, los inversores salieron de dudas y los títulos repuntaron un 6,1%.

El descubrimiento de este fraude, sin embargo, podría terminar con una multa millonaria a Toshiba por parte del regulador bursátil japonés. Además, es probable que los responsables, se enfrenten a la Justicia si algún accionista o acreedor decide denunciarlos. En 2011, otro caso similar que sacudió al fabricante de productos de óptica y material fotográfico Olympus -en el que su alta dirección ocultó casi 1.300 millones de euros en pérdidas- terminó con el arresto de 18 personas. El entonces presidente del grupo, Tsuyoshi Kikukawa, fue declarado culpable de fraude y condenado a tres años de prisión, aunque la sentencia fue suspendida temporalmente y aún está pendiente de ejecutarse.

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