España será el país de la OCDE que más empleo creará en 2015 y 2016

La tasa de paro bajará del 20% a finales de 2016 y lo hará por primera vez desde 2010

Una cola de parados en la puerta de una oficina de empleo en Alcalá de Henares (Madrid). EFE

El empleo crecerá en España un 2,9% este año y un 2,8% el que viene, según la OCDE. Solo Islandia, entre los países más industrializados del mundo, arroja un saldo cercano: 4,1% en 2015 y 1,3% en 2016. Esto permitirá que la tasa de paro baje del 20% a finales del año que viene; lo hará por primera vez desde 2010. No obstante, todavía seguirá muy por encima de la media del club de los países más ricos del mundo, que se situará en el 6,5%. El organismo dirigido por Ángel Gurría llama la atención sobre el alto peso específico de los contratos temporales en el mercado laboral español: uno de cada cuatro.

Entre este año y el que viene, en España se crearán algo más de un millón de empleos, a razón de unos 500.000 cada ejercicio. El dato sale de aplicar al número de puestos de trabajo que había en 2013, según el INE, las previsiones de variación anual que ayer público la OCDE para 2015 y 2016, un 2,9% y un 2,8%, respectivamente. Con estos porcentajes en sendos ejercicios, España será el país en el que más crecerá el empleo en términos porcentuales. En valores absolutos, será Estados Unidos, donde solo el aumento del 1,9% previsto para 2015 supondrá más de dos millones de empleos nuevos en un solo ejercicio.

Lo que no aparece en el informe de Perspectivas de Empleo 2015 de la OCDE divulgado ayer es qué tipo de empleo se va a crear: temporal, indefinido, a jornada completa, parcial o autoempleo. No obstante, el órgano con sede en París sí que destaca, con los datos de 2014, que el “mercado de trabajo español sigue segmentado, con un 24% de los trabajadores con contratos a plazo fijo (temporales), cifra solo superada por Polonia”.

Apunta también la OCDE que en la actualidad la temporalidad en España es más baja que en la época “precrisis” porque “muchos de los puestos de trabajo destruidos durante esta [crisis] fueron de carácter temporal. En el mismo párrafo de la nota resumen en español enfatiza que pese a la reforma laboral —la OCDE siempre ha hecho una valoración positiva globalmente de la reforma— “la mayoría de los contratos firmados durante la recuperación reciente han sido a plazo fijo [o sea, temporales]”.

La buena marcha del mercado laboral español ha impulsado la reducción de la tasa de empleo a un ritmo mayor del previsto hace meses. Según la OCDE, bajará hasta el 19,7% a finales del 2016. Será la primera vez que España baje del tope del 20% desde 2010 y dejará de ser uno de los países de la OCDE que la supera, solo quedará Grecia. No obstante, la media anual de desempleo prevista para todo 2016 sí que se mantendrá por encima del 20%.

Esta evolución mejora la prevista por otros organismos internacionales, como el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Según el organismo dirigido por Christine Lagarde, la tasa de paro en España seguiría por encima del 20% hasta 2017; mientras que los cálculos de la organización que dirige el exsindicalista británico Guy Ryder todavía sitúan el desempleo en el 21,5% en 2019.

Pero la mejora de los cálculos de la OCDE no disimula la heridas abiertas durante la crisis en España: una tasa de desempleo que ronde el 20% sigue siendo muy alta y destaca, para mal, en cualquier comparación internacional. Ese 19,7% de finales de 2016 está muy por encima del 6,5% calculado para la media de los países de la OCDE en el mismo periodo o el 10,5% previsto para el conjunto de la zona euro.

Baja tasa de empleo

También la tasa de empleo muestra otra de la pesadas herencias de la crisis que costará corregir. Este porcentaje, que sintentiza el número de personas con empleo sobre el conjunto total de la población, se situará a finales de este año en el 45,7% y en el 47,1% en 2016. Solo Grecia e Italia, en este orden, tendrán datos inferiores a España en sendos años.

Hay un tercer indicador que muestra secuelas importantes de lo sucedido en los últimos años: el paro de larga duración, que para España se sitúa en el 52,8%. En este caso, pese a que los datos españoles superan con mucho la media de la OCDE (35,2%), hay un buen número de países con porcentajes más altos (Portugal, Italia, Irlanda, Eslovaquia, Grecia). Sin embargo, dado que el desempleo es muy inferior en todos ellos, excepto Grecia, es de suponer que la composición del paro de larga duración (un año o más sin trabajo) es muy diferente al español.

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