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La crisis, ¿el motor de las ‘start-ups’?

La ausencia de mejores alternativas anima a emprender. Aquí cuatro casos de éxito

 iAhorro

España ha sido la elegida por Google. La semana pasada, la multinacional inauguró en la capital madrileña su cuarto campus mundial dirigido a dinamizar las empresas con base tecnológica. Las razones de esta decisión, quizás, están en las palabras de David Drummond, vicepresidente senior del gigante estadounidense, que afirmó que en el país ibérico “hay una enorme creatividad y un enorme talento”. El rápido avance de las start-ups españolas en los últimos años lo confirma. Este ecosistema, que ya ha logrado imponerse como un actor capaz alcanzar el éxito, tiene una misión bien clara: seguir creciendo.  

Cuando tienes el dinero y una idea no puedes esperarte

Ramón Blanco, fundador de Etece

De acuerdo con la plataforma Startup Xplore, que recopila información acerca de este modelo empresarial, actualmente hay 3.639 start-ups en España, además de 375 aceleradoras y 675 inversores. La gran mayoría de ellas ha nacido en plena crisis, desafiando la sequía del crédito y la contracción de la demanda. Javier Capapé, mánager de ESADE Start Up Spain, asegura que no es casual que este florecimiento se haya dado justo durante una época de dificultades económicas. “Uno de los frenos habituales es el miedo al fracaso, que se mide en función a lo que uno pierde”, detalla. “Lo que hemos visto en España es que el emprendimiento en el sector tecnológico ha tenido un boom, y es muy probable que tenga una vinculación con la inestabilidad laboral”, añade.

“Cuando tienes el dinero y una idea no puedes esperarte: los trenes también pasan”, zanja Ramón Blanco. Él es uno de los tres fundadores de Etece, una plataforma fundada en 2012 que pone en contacto profesionales cualificados con ciudadanos que necesitan servicios de diferentes tipos, como reparaciones o limpieza. El proyecto arrancó con 500.000 euros de capital proporcionado por las famosas tres efesfamily, friends and fools—. Tras lograr otro medio millón en una ronda de financiación y alcanzar un ritmo de crecimiento del 50% al año, el objetivo es seguir ganando cuota de mercado.

Según el Mapa del Emprendimiento 2014, realizado por Spain Startup, sólo un 9% de los emprendedores que ha apostado por crear una start-up estaba antes en paro: la mayoría de ellos decidieron invertir porque lo vieron como una oportunidad. “La crisis también ha creado un cambio de percepción entre los jóvenes, que ya no creen que los mejores puestos son en la administración, donde han bajado los sueldos a los funcionarios, o en las grandes compañías, que ya no son estables. ¿Entonces, por qué no empezar tu propio negocio?”, ejemplifica Capapé.

La trayectoria de Blanco lo confirma. Él ya conocía los entresijos del ecosistema de las start-ups: en 1999 había fundado SelfTrade, que pasó a conocerse como SelfBank y se convirtió en la entidad online lanzada por Société Générale y La Caixa. Pese a que admita que el camino para emprender en este sector “es largo” y a veces empinado, garantiza que en los últimos años el panorama ha mejorado. “Hay más dinero para invertir y más gente dispuesta a entrar a hacer este trabajo”, asegura.

La financiación, sin embargo, sigue siendo una de las cruces de este modelo empresarial, que se ha podido desarrollar gracias a las fuentes alternativas de crédito. De acuerdo con Spain Startup, el 77% de los emprendedores utiliza recursos propios para poner en marcha su proyecto, un 27% lo hace con apoyo familiar y solo el 7% a través de la banca tradicional. Con la crisis, remacha Capapé, emprender se ha convertido en “una cuestión de coste-oportunidad”.

Justo de esta ecuación se ha beneficiado iAhorro. Esta start-up, que nació en 2009 dentro del grupo Cube Ventures, ha enfrentado la recesión con las mismas armas que la provocaron: crear un comparador de productos financieros. “Creo que la base del éxito es la cintura que hemos tenido durante la crisis: hemos ido desarrollando diferentes modelos de negocio completando el original”, asegura el CEO de la empresa, Andrés Dancausa. Hoy día, iAhorro ha evolucionado, y se ha desvinculado del prefijo de comparador para convertirse en una plataforma de profesionales que analizan lo que ofrece el mercado, con el objetivo de ayudar a los ciudadanos a elegir el producto que mejor se adapta a sus necesidades.

En España fallamos es en las fases de fuerte crecimiento, cuando llega el momento de internacionalizarse y crecer de forma agresiva”

Andrés Dancausa, CEO de iAhorro

“Nos dimos cuenta de que era necesario recorrerte todas las sucursales de la zona para tener la información, y en caso de que en los bancos te la diesen de forma objetiva luego debías entenderla bien y compararla”, cuenta Dancausa. Actualmente, iAhorro recibe dos millones de visitas al mes, ha ampliado su oferta y ha firmado un acuerdo de media for equity con el Grupo Prisa. La apuesta es doblar el volumen de negocio a lo largo de este año. Según Dancausa, los tres ingredientes fundamentales son ideas, talento y capital. “Donde fallamos es en las fases de fuerte crecimiento, cuando llega el momento de internacionalizarse y crecer de forma agresiva”, lamenta.

Felipe Navío y Juan Urdiales no cometieron este error. Los dos fundadores de Jobandtalent acaban de cerrar su quinta ronda de financiación por 23 millones de euros, después de que su plataforma de búsqueda de empleo creciera a un ritmo del 200% anual durante más de un lustro y expandiera su actividad a más de 50 países. “Nos dimos cuenta de que había muchas ofertas de trabajo escondidas, y queríamos que nadie perdiera su oportunidad laboral perfecta”, resume Urdiales. Gracias a un algoritmo dirigido a encontrar el matching ideal entre empresa y profesional, pusieron una pica en Flandes: “Hemos cambiado el sistema, ahora son las ofertas de empleo que encuentran a los candidatos”.

La empresa cuenta hoy día con cinco millones de usuarios y 35.000 compañías registradas. Pero no quiere conformarse con lo que ya ha logrado. “Yo siempre pienso en Zara. Para mí lo que consiguió Amancio Ortega es lo que nosotros vamos a conseguir [...]: él consiguió, a través de innovación y talento, crear la mejor empresa textil del mundo, al igual que Jobandtalent lo va a conseguir en el sector del recruiting”, asegura Urdiales.

Javier Santiso, profesor de ESADE Business School y fundador de Start up Spain, asegura que las start-ups no salvarán al país de la crisis, pero sí son fundamentales para que España deje de ser solamente el “país de las naranjas y de los casinos, del sol y de la playa”, para ser también “el país que coloca empresas en el Nasdaq, golea con emprendedores, y se alza en primera liga mundial de la innovación, la tecnología y el valor añadido”.

José del Barrio e Íñigo Juantegui pusieron su grano de arena para lograr este cambio. Después de haber dejado sus puestos de trabajo en una consultora internacional, donde trabajaban juntos, los dos socios decidieron fundar una plataforma de comida a domicilio, La Nevera Roja, que este año ha sido vendida a FoodPanda, impulsada por la incubadora alemana Rocket Internet, por 80 millones de euros. “Empezamos siendo tres personas, y cuando me fui había más de 100. Cada año crecíamos por cuatro: el año que arrancamos, en 2011, teníamos 1.000 pedidos al mes. Acabamos estando por encima de los 100.000”, recuerda del Barrio.

“Cuando nos lanzamos no sabíamos que la economía iba a volver en recesión. Salimos en el peor momento de todos pero nos autoengañamos: dijimos que, como los restaurantes estaban mal, a nosotros nos iba a ir bien. Mirando hacia atrás, ahora percibes el riesgo”, confiesa del Barrio. Para él, sin embargo, España ya forma parte de ese círculo virtuoso en el que tanto le costó entrar. Ahora, tanto él como su socio se han lanzado en dos nuevos proyectos por separado: “Me apetecía seguir en este mundo. Ahora hay más confianza”.