Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete

El gasto real por hogar subió en 2014 por primera vez en siete años

Vuelven a gastar más en comer fuera o en vacaciones. Los servicios médicos se disparan

 Atlas

Los datos de contabilidad nacional habían relacionado ya el inicio de la recuperación económica en España con un repunte significativo del consumo privado en 2014. Los datos de la encuesta de presupuestos familiares, difundidos este miércoles por el Instituto Nacional de Estadística (INE), confirman la tendencia aunque de forma tibia, más cerca de la estabilización que de un avance apreciable. A partir de las respuestas y las anotaciones de 24.000 hogares, el INE concluye que las familias se gastaron 494.876 millones de euros el año pasado, un 0,3% más. Si se descuenta el efecto de los precios (al haber caído, el gasto real es mayor), el gasto total aumenta un 1% respecto a 2013. El  aumento en el número de hogares hace que el gasto por familia, 27.038 euros, retroceda un 0,2% en el año, mientras que sube un 0,5% en términos reales.

El aumento de gasto total ya se había producido en 2010, aunque entonces contribuyó el aumento de los precios al gasto corriente. En 2014, sin embargo, los precios bajaron, por lo que fue el gasto real el que subió más. De modo que la subida en el gasto real medio por hogar es la primera de la que da cuenta la encuesta de presupuestos familiaresen siete años. En términos corrientes (sin descontar la evolución de los precios), el gasto total se quedó aún un 14% por debajo de los 541.000 millones que se gastaban las familias españolas en 2008 (31.711 euros por familia). 

Los servicios relacionados con la vivienda (alquileres, agua, electricidad, combustibles) suponen casi un tercio de los gastos de un hogar, y aquí las familias recortan presupuesto (un 2,4% menos), lo que refleja tanto la evolución negativa del mercado inmobiliario a lo largo de 2014 -solo en los últimos meses empezaron a subir un poco los precios-, como el ajuste en los aprovisionamientos.

Donde también baja el gasto de las familias en la cesta de la compra (67 euros menos en productos alimenticios, o un retroceso del 1,8% respecto a 2013) o en servicios telefónicos (49 euros menos, o -6,2%). En ambos casos, las empresa han bajado precios para tratar de reactivar el consumo, con algo más de éxito en los últimos (en términos reales, el gasto se estanca), que en los productos alimenticios, donde el gasto real también baja.

Otros datos, sin embargo, apuntan a que el consumo fuera de los hogares resucita. Las familias volvieron a aumentar su gasto en comidas y bebidas fuera de casa (77 euros más que en 2013, una subida anual del 3,7%), y en vacaciones (unos 28 euros más, un alza del 8,9%), artículos de vestir, calzado o cuidados personales, indicadores de la recuperación de la confianza, ya que son los primeros gastos que pasan por la tijera cuando la crisis aprieta. El gasto en servicios recreativos y culturales bajó un 2%, aunque el dinero destinado a entradas de cine aumentó. Sin embargo, el presupuesto destinado a prensa y libros volvió a menguar (casi un 10%).

Donde más aumenta el gasto en términos absolutos (117 euros más, un 18% de incremento anual) es en la compra de vehículos, lo que viene a refrendar el éxito de las subvenciones de Gobierno y empresas (el plan PIVE) que ya reflejaban las matriculaciones. En términos relativos, destaca también el aumento del gasto en servicios médicos, hospitalarios (un 46% más que en 2013) y extrahospitalarios (15,8%), que apunta a un mayor uso de la sanidad privada ante los ajustes en el servicio público. El gasto en medicamentos, tras el impacto del aumento del copago en 2013, se mantiene estable.

Más información