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Los sindicatos reclaman que Bankia se constituya como un banco público

"Que no se malvenda el último vestigio que quedan de entidades estatales", señalan los líderes de CC OO y UGT

Los sindicatos quieren que Bankia, cuyo accionista mayoritario ahora es el Estado, sea un banco público. Tanto el líder de CC OO, Ignacio Fernández Toxo, como el de UGT, Cándido Méndez, reclaman al estado que "no malvenda el último vestigio que queda de la banca pública, que es Bankia", en palabras del primero, para utilizarlo como una palanca para impulsar el crédito a las pymes.

"Este planteamiento no tiene una raíz ideológica, sino por los problemas de financiación que tienen las pymes", explicó Méndez. "La sociedad española se ha dejado muchísimo dinero en el rescate de bancos y cajas. Y en lo último que queda que es Bankia, que permanezca en manos públicas. Bankia en el momento presente unido al ICO puede jugar un papel en la movilización del crédito", ha ahondado Fernández Toxo en el curso El nuevo modelo económico. Lecciones de la crisis, organizado por la UIMP y la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE), patrocinado por BBVA, que ha invitado al mismo a un grupo de medios de comunicación, entre ellos EL PAÍS. 

Bankia es una entidad participada mayoritariamente por el Estado en un 67% de su capital. Según las condiciones que la Unión Europea impuso en el memorándum que iba aparejado al rescate financiero en 2012, España tenía que deshacerse de esta participación en 2017, lo que va en dirección diametralmente opuesta a la demanda sindical. 

No es el único punto en que los sindicatos discreparon ayer de las políticas de la Unión, a la que criticaron por sus políticas pasadas por ser, en su opinión, causantes de la tardanza en salir de la crisis. En esas críticas también se incluye el plan de inversión diseñado por el presidente de la Comisión, Jean-Claude Juncker, por insuficiente. Toxo, presidente también de la Confederación Europea de Sindicatos, reclamó más ambición con un plan Marshall para la recuperación. 

A diferencia de lo sucedido durante la mañana, en la que tanto el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, como el presidente de BBVA, Francisco González, ensalzaron el momento actual de la economía española como las políticas de reformas y recortes puestas en marcha por el Gobierno, Toxo y Méndez fueron duros con ellas. Para ambos, no se puede hablar de salida de la crisis hasta que los españoles recuperen los "estándar de vida" previos a la crisis y sobre las medidas afirmaron que son culpables del retraso en salir de la recesión, frente a lo sucedido en Estados Unidos.

El discurso de los dos líderes sindicales estuvo plagado de referencias a la desigualdad como un factor de riesgo en la salida de la crisis. También discreparon sobre las fuerzas políticas emergentes. "Se intenta vincular el crecimiento de los nuevos partidos al problema de la corrupción, que tiene mucho que ver, pero también hay una parte que tiene que ver con el paro y los incrementos de la desigualdad", reclamó Méndez, quien además señaló sobre las acusaciones de populismo "no hay votos de primera y segunda, vale igual el voto de Podemos y Ciudadanos, que el del PSOE y del PP. Todos los votos tienen la misma cualidad y legitimidad democrática. La ciudadanía está harta porque ha padecido en sus carnes la política".