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Plan de choque de Telefónica para arreglar 40.000 averías por la huelga

La operadora indemnizará a los clientes que hayan sufrido corte de servicios como consecuencia del paro de instaladores

Un grupo de trabajadores de subcontratas de Telefónica manifestándose Santiago de Compostela en demanda de mejores condiciones laborales
Un grupo de trabajadores de subcontratas de Telefónica manifestándose Santiago de Compostela en demanda de mejores condiciones laborales EFE

Telefónica España va a poner en marcha un plan de choque para resolver en una semana 40.000 averías e incidencias que se han producido debido a la huelga de instaladores que ha durado más de un mes y medio, y que ha incluido sabotajes y destrozos contra instalaciones de la operadora, según fuentes de la compañía. Además, la operadora indemnizará a los clientes afectados de acuerdo a un baremo que hará público en los próximos días.

El objetivo de la compañía es conseguir volver a la situación operativa del pasado mes de marzo, antes de declararse la huelga de instaladores. El paro, que afectaba a diez contratas de instalación, comenzó en Madrid con la convocatoria del sindicato AST el pasado 28 de marzo y se extendió a toda España a partir del 7 de abril, con paros en días puntuales a los se sumaron los sindicatos UGT y CC OO. El pasado 5 de mayo, estos dos sindicatos firmaron un acuerdo con las empresas, que emplean a 12.000 trabajadores, que ponía fin a la huelga.

Los sindicatos estiman que en torno a 200.000 usuarios se han visto afectados por los paros. durante el conflicto Los más graves son los abonados que se han visto privados de servicios de telefonía o de conexión a Internet, que la empresa atribuye a actos de sabotajes, y que niegan los sindicatos. También se han visto perjudicados los usuarios que querían darse de alta en Telefónica o los que querían cambiar de compañía mediante la portabilidad.

Los equipos de Telefónica están trabajando estrechamente con las empresas colaboradoras, priorizando la reparación de averías que han tenido su origen en sabotajes, robos de cables y actos vandálicos ocurridos en el contexto de la huelga.

La operadora  dice que ha habido 800 actos de sabojate que niega el sindicato AST

En estos casos, la compañía quiere restablecer el servicio menos de 24 horas después de producirse los actos, para lo que ha establecido grupos de brigadas especiales de expertos ya que se trata de averías especialmente complejas, pues se están sufriendo cortes en distintos puntos del mismo cable de fibra, lo que dificulta enormemente la reparación e incrementa el tiempo de resolución de la avería, según fuentes de la empresa.

Además de la reparación de las averías, Telefónica pondrá en marcha un plan para compensar económicamente a todos los clientes que hayan sufrido retrasos o incidencias de cualquier tipo achacables a los paros, aunque la legislación no le obligue a ello, ya que la causa de las averías no es atribuible a la empresa sino a causas externas (la huelga de las contratas).

Según la empresa, durante la huelga, la policía ha acreditado más de 800 sabotajes y actos vandálicos sobre la red, las infraestructuras y algunos vehículos de la compañía en distintos puntos de España, especialmente en Madrid, Barcelona y el País Vasco. Como consecuencia de estos actos se han producido hasta 16 detenciones en diferentes operaciones policiales por toda España que aún siguen abiertas.

Por su parte, los sindicatos convocantes niegan que las incidencias se puedan atribuir a dichos actos. Teresa Rodríguez, secretaria general de AST, acusa a Telefónica de intentar culpabilizar a los trabajadores y rechaza tajantemente que se hayan producido ningún tipo de acto vandálico. “La falta de mantenimiento en un paro tan largo, donde prácticamente no se reparan averías ni se realizan instalaciones, las inclemencias del tiempo, y el hecho de que no se decreten servicios mínimos han podido producir esas averías pero no ha habido ningún sabotaje”, indicó en declaraciones a este diario.

UGT y CC OO firmaron el pasado 5 de mayo un acuerdo con las diez instaladoras contratadas por Telefónica (Abentel, Abengoa, ITC, Cobra, Cotronic, Liteyca, Teleco, Elecnor, Montelnor y Comfica) por el que las empresas se comprometen a reducir la cadena de subcontratación en el sector, que alcanza hasta el 80% de los trabajos y mejorar las condiciones laborales.

El pacto implementa jornadas ordinarias de ocho horas, limita a casos excepcionales los trabajos en fin de semana, propone un aumento del 10% de la paga por productividad y la aplicación de los convenios del Metal a las empresas contratistas y subcontratistas. A su vez, las empresas prorrogan tres años sus contratos con Telefónica. Al pacto no se sumó AST ni otros sindicatos minoritarios como CGT.

 

Madrid y Barcelona, las más afectadas

Las averías han afectado a servicios claves como la teleasistencia, la protección contra la violencia de género, bomberos y circuitos de hospitales o comandancias de Policía. Clientes de Seur, Mercadona, El Corte Inglés, Alcampo, FCC, Bankinter y otros operadores han sufrido averías debidas a cortes por actos vandálicos, según la empresa.

Estos actos se han concentrado especialmente en algunas zonas de la Comunidad de Madrid, como Valdemorillo y Colmenarejo, donde hace unas semanas se detectaban dos cortes de cables de fibra óptica que comprometieron las comunicaciones fijas y móviles (2.000 líneas ADSL y 23 antenas móviles) de una amplia zona de la sierra madrileña. Al día siguiente era la zona de Arganda la afectada, con 4.000 clientes fijos, no sólo de Movistar sino también de otros operadores, y 17 antenas móviles y afectación directa a ocho municipios de la zona sureste de la Comunidad.

La otra comunidad más afectada por los cortes intencionados es Cataluña. La incidencia más grave tuvo lugar hace tres semanas en la zona de Berga, en Barcelona, donde el corte de un cable de 32 fibras ópticas causó problemas en tres de las cuatro provincias catalanas y dejó sin comunicaciones a 4.000 clientes, entre ellos a 40 empresas de la zona y afectó a 44 estaciones base de telefonía móvil. Varias zonas del País Vasco, como Zamudio y Encartaciones, sufrieron también cortes masivos de fibras.