La economista francesa Esther Duflo, premio Princesa de Asturias 2015

Experta en la lucha contra la pobreza, se impone en la categoría de Ciencias Sociales

Duflo, en el laboratorio de Acción contra la Pobreza en el MIT en 2012. Getty

La Fundación Princesa de Asturias ha premiado a la economista Esther Duflo en la categoría de Ciencias Sociales por sus aportaciones en el campo de la economía del desarrollo y la lucha contra la pobreza. Duflo (París, 1972) se ha impuesto al popular —y también economista francés— Thomas Piketty, cuyo libro sobre la desigualdad ha dado la vuelta al mundo, al sociólogo español Manuel Castells y al filósofo estadounidense Michael Sandel.

A Esther Duflo, profesora del Instituto Tecnológico de Massachussets (MIT, en sus siglas en inglés) desde 1999, se la puede englobar en el grupo de investigadores randomistas, es decir, que trabaja sobre el terreno con pruebas aleatorias para identificar las medidas más efectivas. En 2003 fundó junto al indio Abhijit Banerjee (Calcuta, 1961) el Laboratorio J+PAL de acción contra la pobreza en el MIT, que integra a más de 117 profesionales en todo el mundo.

No se considera una revolucionaria. “Yo diría que en muchos sentidos nuestra postura es justo lo contrario a una revolución. Hay mucha gente en la lucha contra la pobreza que quiere ser revolucionaria, lograr un objetivo que resuelva todo el problema. Y nuestra aproximación es más gradual”, explicó en una entrevista a EL PAÍS en 2012. Acababa de salir en España su hasta ahora obra cumbre, Repensar la pobreza: un giro radical en la lucha contra la desigualdad global (Taurus, 2012), que escribió con su colega Banerjee y fue elegido libro del año por el Financial Times el año anterior.

El jurado ha reconocido a Duflo sus “innovadoras y decisivas contribuciones a la economía del desarrollo y al estudio de las políticas contra la pobreza”. Además, ha destacado que la economista “ha aplicado con originalidad métodos experimentales para evaluar la eficacia de las políticas contra la desigualdad económica y social, especialmente en África, Asia e Iberoamérica”.

El Princesa de Asturias, dotado de 50.000 euros en metálico y una escultura de Joan Miró, llega a Duflo tras una buena ristra de galardones, entre los que destaca, en 2010, el John Bates Clark, un galardón que se otorga al mejor economista menor de 40 años que haya nacido o trabajado en EE UU y que puede ser un indicador de candidatura al Nobel. La mitad de los que lo han obtenido ha recibido después el reconocimiento de Academia sueca.

A sus 42 años, es doctora honoris causa por las Universidades de Yale, Libre de Lovaina y la London Business School, miembro de la Academia Americana de las Artes y las Ciencias. La Fundación Princesa de Asturias explica que los resultados de su investigación han renovado profundamente “el diseño de estrategias en los ámbitos de la educación, la salud, las microfinanzas y el empleo”.

Duflo ve claroscuros en el sistema de microcréditos, que ve útiles para empresas y familias pobres, sin contacto previo con el sistema financiero, pero “no cambia radicalmente sus perspectivas de salir de la pobreza”.

Para la economista francoestadounidense, la parte del león es la redistribución de los recursos. En aquella entrevista de 2012, renegó del término Robin Hood: “No sé por qué tenemos que llamarlo tasa Robin Hood. Tenemos que avanzar hacia un sistema fiscal más progresivo, redistributivo y que genere ingresos suficientes para prestar los servicios que quieren sus ciudadanos. Tanto los países ricos como los pobres tienen que revisar sus sistemas tributarios, demasiado complicados y con muchas vías de escape que lo hacen menos progresivo de lo que nos creemos”.

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