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La UE propone un nuevo tribunal de arbitraje para avanzar en el TTIP

La comisaria de Comercio consigue un tímido acercamiento entre los Veintiocho

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La comisaria europea de Comercio, Cecilia Malmström. EFE

Bruselas ha dado este jueves un tímido paso al frente para avanzar en las negociaciones del acuerdo comercial entre Estados Unidos y la Unión Europea (TTIP, por sus siglas en inglés). De esta forma, la comisaria de Comercio, la sueca Cecilia Malmström, ha propuesto reformar el polémico tribunal de arbitraje de resolución de conflictos entre compañías privadas y Estados (ISDS), uno de los puntos débiles del acuerdo y bandera de los movimientos anti TTIP.

El 'buy american', la otra piedra en el zapato de la negociación

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Estados Unidos cuenta con una cláusula que le obliga a contratar a empresas estadounidenses antes que a extranjeras, sobre todo en materia de obras públicas, algo que afectaría directamente a la esencia comercial del tratado con la Unión Europea (TTIP, por sus siglas en inglés).

Aunque el debate sobre el posible levantamiento de esta cláusula aún no se ha abierto, se avecina "muy duro", sostienen fuentes socialistas en el Parlamento Europeo. Y mientras tanto, la oposición al TTIP en EE UU crece y cada vez se muestra más escéptica a la firma de un tratado tal y como está planteado, especialmente si peligra la contratación pública exclusiva para los estadounidenses.

Un grupo de 31 mismbros del Congreso de EE UU —demócratas, en su mayoría— hizo pública la semana pasada una carta dirigida el presidente Barack Obama en la que se mostraba la preocupación de los congresistas por la "aplicación de cualquier medida que menoscabe la cláusula del Buy American", según la misiva.

La propuesta, que se presentó formalmente el miércoles en la Comisión de Comercio Internacional del Parlamento Europeo, en Bruselas, tiene como objetivo crear un tribunal permanente y superior al de arbitraje —basado en el modelo del órgano de apelación de la Organización Mundial del Comercio— al que los Estados puedan recurrir en materia que afecte al TTIP. "Es sólo maquillaje", comenta escéptica Pia Eberhardt, de Corporate Europe, una organización civil con una fuerte postura en contra de la firma de este macro tratado comercial. Malmström, sin embargo, sí consiguió convencer a populares y liberales en la Eurocámara. Los socialistas, en cambio, reconocen el paso de la Comisión pero "piden más", sostienen desde el grupo parlamentario.

Con esta nueva propuesta, Malmström ha conseguido calmar las aguas, según fuentes de la Comisión, entre la disparidad de posiciones dentro de los Veintiocho Estados miembros —especialmente de Alemania, gran crítico con el tribunal de arbitraje— que la han acogido "positivamente". Pero el reto no es sólo consensuar una posición entre 28 países sino también que el nuevo organismo sea reconocido al otro lado del Atlántico. "Aún no sabemos la opinión de EE UU", dicen desde la Comisión.

Precisamente ha sido Berlín quien este jueves ha presentado al mismo tiempo una proposición "paralela" a la de la comisaria que iba algo más allá de su ya de por sí revolucionaria propuesta. Berlín quiere un tribunal internacional permanente al que, conforme sea necesario, se adhieran terceros Estados, sean del eje EE UU-UE o no. "Está muy en línea con nuestra propuesta en el fondo", sostienen desde el Ejecutivo de la UE que no entra en detalles.

Ahora es el turno de los Estados miembros para aprobar esta propuesta, rechazarla o sugerir cambios para encontrar una posición común que defender en bloque ante Estados Unidos, pero eso solo será a partir de otoño de 2015.

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