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Dos demandas ponen en duda la igualdad de género en Silicon Valley

Ellen Pao, que pedía 16 millones a un gran fondo por discriminación, ha perdido el pleito

Ellen Pao, en el centro, a la salida del juicio el pasado viernes, junto a sus abogados.
Ellen Pao, en el centro, a la salida del juicio el pasado viernes, junto a sus abogados. AP

Kleiner Perkins Caufield y Byers no discriminó a Ellen Pao, una de sus socias, por cuestiones de género. Ese es el veredicto de la Corte Superior de San Francisco. El juicio, que se ha seguido con gran interés en el ambiente tecnológico durante las últimas cuatro semanas, se toma como una derrota notable en la lucha por la igualdad de género. Pao, actual consejera delegada de Reddit, una de las páginas de más tráfico de Estados Unidos, un lugar donde se comentan y debaten noticias o temas de cultura popular, pedía 16 millones de dólares (unos 14,6 millones de euros) al fondo de inversión por despido improcedente, aunque la acusación llegó a elevar la cifra hasta los 100 millones (91,8 millones de euros).

En la demanda, Pao mostró su malestar al ver cómo se ascendía a compañeros, pero no a compañeras, entre las que se encontraba ella. Tampoco los aumentos de sueldo eran iguales y, menos aún, las indemnizaciones. Kleiner Perkins la despidió en 2012 alegando un carácter difícil e incumplimiento de los objetivos.

El jurado, compuesto por seis hombres y seis mujeres, decidió después de dos días de deliberación y cuatro semanas de testimonios que Pao no debía recibir una compensación. La sala, abarrotada, tuvo que ser desalojada en dos ocasiones y se usaron difusores de agua para refrescar el ambiente. En un primer momento, la votación fue de nueve en contra y tres a favor de ella. Finalmente, quedó 10 a dos. Consideraron que KPCB tomó las medidas pertinentes para evitar la discriminación contra la trabajadora y que no hubo represalias, ni se frenó su ascenso cuando comenzó a avisar de la situación que sufría.

En un comunicado, el fondo de capital riesgo insiste en la idea de que no discrimina: “KPCB mantiene su compromiso de apoyo a la mujer en el mundo de la tecnología y el capital riesgo, tanto en nuestra firma, como en la industria”. Al mismo tiempo, ha asumido un compromiso: en lo sucesivo, el 20% de sus socios serán mujeres, una cifra todavía muy baja pero significativa.

Sin embargo, los testimonios desvelados durante el proceso dejan al descubierto lo contrario: propuestas de viajes con invitaciones subidas de tono de superiores, compañeros que aparecían desnudos en el armario de la habitación del hotel con intención de tener relaciones… Se supo también que el fondo no contaba con nadie dedicado a recursos humanos, de hecho, no había una normas claras con respecto a los recursos humanos y el comportamiento dentro de la empresa. Al mismo tiempo, salieron a la luz detalles de la vida de los inversores en Silicon Valley, cercana a la de una estrella del rock, con aviones privados, salarios que superan el medio millón de dólares y cenas en el apartamento del exvicepresidente Al Gore.

Pao no habla, remite a su cuenta de Twitter, donde ha dado las gracias a Reddit por el apoyo y ha publicado una cita de Martin Luther King que encabeza de manera permanente su perfil: “Nuestras vidas empiezan a terminar el día que guardamos silencio sobre las cosas que importan.”

A rebufo del caso de Pao ha surgido el de Tina Huang, desarrolladora de software en Twitter entre 2009 y junio de 2014, cuando abandonó la empresa. El 19 de marzo interpuso una demanda contra la red social alegando que de manera sistemática se frenan las promociones de mujeres a cargos de responsabilidad. En Twitter el 79% de los directivos son hombres. En 2009 incluyeron, por primera vez, a una mujer en su consejo.

Joan Williams, profesora de la Universidad de California, ha explicado a Bloomberg que no cree que estos casos sean hechos aislados: “Han puesto el foco en temas que son candentes, que realmente están pasando en el mundo del capital riesgo en tecnología”.

Kleiner Perkins, como se refieren de manera habitual a este histórico de Silicon Valley, fue inversor en el capital inicial en Google y Amazon, y también apostó por Nest, los termostatos que pasaron a manos de Google hace año y medio. El fondo está detrás de casi todas las operaciones relevantes y startups que llegan al estrellato. Su poder es tal que cuenta con una bolsa de empleo para diseñadores y jefes de márketing y producto que después colocan en el catálogo de empresas en las que han invertido para tener un control más férreo de su desempeño.

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