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Abertis Telecom pasa a llamarse Cellnex antes de su salida a Bolsa

Reynés subraya que el informe que cuestiona el cobro de 982 millones por la AP-7 es "consultivo"

El presidente de Abertis, Salvador Alemany, este martes.
El presidente de Abertis, Salvador Alemany, este martes. EFE

Abertis Telecom Terrestre pasará a denominarse Cellnex Telecom. Es el nombre elegido por el grupo de infraestructuras para su filial de telecomunicaciones, que prevé lanzar a la Bolsa en el primer semestre de este año. La compañía, que está en un proceso de refundación, estrenará el nombre el próximo 1 de abril. Cellnex pretende aprovechar el desarrollo de la telefonía móvil, con el impulso de las tecnologías 4G y 5G.

La compañía es una de las bazas de Abertis en su estrategia de focalización de negocios, muy centrada en las concesiones de autopistas y las torres de telecomunicaciones. El pasado mes de octubre, cuando se anunció la oferta pública de venta (OPV), se daba por hecho que la compañía saltaría al parqué con unos activos próximos a los 3.000 millones de euros. Pero posteriormente a ese anuncio, Abertis Telecom ha adquirido el 90% de la filial de la italiana Wind Galata, que cuenta con 7.733 torres de telecomunicaciones.

Según el grupo, la compañía ya da servicio a cien millones de clientes en Europa, donde es el operador líder. Tras la operación en Italia, el 35% de los ingresos procederán de fuera de España. El año pasado el negocio de las telecomunicaciones aportó el 10% del Ebitda del grupo, de unos 3.100 millones de euros.

El consejero delegado de la compañía, Francisco Reynés, se ha negado a hablar de la salida a Bolsa de la compañía en la rueda de prensa anterior a la celebración de la junta de accionistas, en la que el presidente de la compañía, Salvador Alemany, ha hecho un discurso similar al de la patronal de las grandes constructoras, Seopan, reclamando la "armonización" de las vías de pago en España. "No es una presión", ha dicho, pero ha destacado que difícilmente se podrán hacer nuevas autopistas o alargar las existentes si no son de pago.

Alemany ha negado que Abertis, a través de su filial Acesa, haya planteado al Ministerio de Fomento una propuesta para prolongar la concesión de la AP-7 (entre Salou y La Jonquera), que concluye en 2021. De la misma forma, el consejero delegado ha restado importancia al informe del Consejo de Estado que aboga por que Abertis no pueda cobrar 982 millones de euros que ha contabilizado en su cuentas por la caída del tráfico en la AP-7.

Reynés ha enfatizado en el hecho de que ese informe es "consultivo", que el informe de auditoría no tiene salvedades (sí un párrafo de énfasis) y que las agencias de calificación no han castigado los ratings del grupo, que se mantienen en BBB. Pero ha evitado hablar de la necesidad de provisionar esos 982 millones que el Consejo de Estado pone en duda que se tengan que compensar. Sí ha señalado que "nuestro trabajo es la gestión diario del conflicto con las Administraciones".

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