Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete

La ropa ‘curvy’ se pone de moda

El negocio de la "Plus-size" atrae a las grandes cadenas y marcas reconocidas

Una modelo de tallas grandes, en la feria Fashion Show de Madrid celebrada en febrero. Europa Press

Tallas grandes ha habido siempre. Pero no eran moda. Para desesperación de muchas mujeres, encontrar prendas atractivas a partir de la talla 40 ó 42 era más bien imposible. Las opciones se resumían a entrar en la sección extra large de un gran almacén o en una tienda especializada, donde lo normal era encontrar una oferta más bien aburrida. Pero esto empieza a a cambiar. Quizá porque hay más personas con sobrepeso o porque la crisis ha obligado al sector de la confección a buscar nuevos nichos de negocio, lo cierto es que la moda curvy (para mujeres con tallas por encima de la 42 o 44), es uno de los segmentos que más crece en la industria.

El movimiento empezó hace unos años en EE UU donde empresas como Ralph Lauren y Calvin Klein ofrecen sus líneas plus-size. Es también allí donde pontifican los blogeros del universo XXL y se celebran los desfiles más notorios, con modelos ‘curvy’ como Katya Zharkova, Candice Huffine o Tara Lynn. En España, el pionero entre las grandes marcas de moda en sumarse a la tendencia fue Adolfo Domínguez con su línea AD+, una apuesta quizá algo prematura pero audaz. Bastante más tarde, hace apenas dos años, El Corte Inglés lanzó su línea Couchel, que nació, dicen, “dentro de la división de grandes tallas como una apuesta por la moda. El grupo desde siempre había vendido tallas grandes, en diversas secciones, “pero decidimos crear un departamento específico y congregar ahí todas las marcas, las propias y las demás”. Entre las propias destacan Couchel, Síntesis XXL y TallayModa. Entre las externas están AD+, Elena Miro, Marina Rinaldi, Persona, NYDJ o Lauren.

El último en sumarse, el año pasado, fue Mango con la línea Violeta By Mango, que algunos críticos ven como algo timorata ya que solo va de la talla 40 a la 44. En cualquier caso, el balance del experimento está siendo positivo. “La nueva línea”, explica una portavoz de Mango, “ha sido bien aceptada por los consumidores. Ya tenemos 94 puntos de venta en 18 países”. De todos modos, la primera de las primeras en Europa en ofrecer moda curvy fue la italiana Elena Miro, presente en 20 países y con 53 tiendas en España (49 corners en El Corte Inglés). “Abrimos la primera tienda en España en 1996”, comenta Marifé Estrada, de la firma Vía Emilia, representante de la marca italiana en España, “y tres años después entramos en El Corte Inglés”. Via Emilia proyecta el despliegue en España de otra cadena curvy, la también italiana Fiorella Rubino.

La idea no es solo vender tallas grandes sino verdadera moda. En Mango explican que se “lanzaron a este segmento porque no había oferta de moda para el público de talla curvy a pesar de que los estudios de mercado alentaban el negocio”. En El Corte Inglés apuntan que “con Couchel querían dar la posibilidad a las mujeres con tallas por encima de la 46 o 48 de poder ir vestidas a gusto”. Tal es el interés de El Corte Inglés por este tipo de moda que ha patrocinado el primer desfile del segmento, la Pasarella Curvi, el pasado febrero, en la que desfilaron las marcas del grupo y también de AD+ o Elena Miró. También Mango presentó su colección Violeta by MANGO en la pasarela 080 Barcelona Fashion.

Otra confección, otra industria

La creación de estas marcas Plus-size ha generado su polémica porque muchas mujeres ven discriminatorio tener que llevar tallas especiales. La imposibilidad de encontrar ropa más allá de la talla 40 ó 42 en muchas cadenas genera irritación en millones de consumidoras, que creen que lo que tienen que hacer las empresas es aumentar el tallaje hasta los tamaños más grandes. En la industria, explican que eso es imposible. “Hay que tener en cuenta”, afirman en Mango, “que el diseño de las prendas, el patronaje y los tejidos son totalmente distintos de los convencionales”. Estrada, de Elena Miró aclara que "no se puede escalar de la talla 40 a la 50 ya que no se puede ofrecer la misma ropa a esos dos tipos de mujer”.

No es cuestión de lateralizar las tallas (hacerlas más anchas), las mujeres XXL tienen complexión diferente, lo que obliga “a diseñar una ropa pensada para que siente bien”, explica Estrada. En el Corte Inglés abundan en el mismo concepto y añaden que “en una mujer con talla grande queda mejor un escote pico que redondo, por poner un ejemplo”. En las tallas grandes los acabados tienen que ser más minuciosos y las costuras deben ir reforzadas.

Algo similar pasa con los tejidos y los colores. Ya se sabe que hay tonos que sientan bien a una mujer 38, y no tanto a una 54. Hay que utilizar, además, tejidos que den confortabilidad y cierta elasticidad: se imponen las fibras de calidad ya que los sintéticos baratos, como algunos poliéster no permiten una buena transparibilidad.

Además, el Plus-size cuenta en España con firmas fabricantes de tallas grandes como Victoria 56, SPG Jenuan, Drossanian, Güeto o cadenas de tiendas como MS Mode, con unas 31 puntos de venta propios. Esto, además, de cadenas de franquicia como Kurokai, Kanak o Paca García. Algunas de estas firmas, que llevan 10 o 20 años fabricando para grandes marcas o vendiendo sus colecciones, han tenido últimamente que rediseñar sus estrategias y ofrecer más moda.

El Plus-Size es que es un mercado que está creciendo muy rápido. Según la consultora NPD, el mercado curvy en EE UU alcanzó los 17.000 millones de dólares en 2014 y crece al 5% anual de media. ¿A qué se debe esto? Una de las explicaciones es el aumento del sobrepeso, incluso entre las jóvenes. Luego, que todo el mundo está cada vez más interesado en la moda. “Antes, la gente con tallas grandes se contentaba con ropa básica, ahora no”, comentan en El Corte Inglés. El ascenso profesional de la mujer en la Administración o las empresas también juega a favor. “El que haya cada vez más mujeres con una actividad profesional y social intensa”, explica Estrada, de Elena Miró, “te obliga a vestir bien”. Por último, está la crisis: “Ante el parón de las ventas”, apunta Jerónimo Pérez, de SPG Jenuan, “las empresas han tenido que buscar nichos diferentes, como este, en el que hay menos competencia”.

Aunque el sector es dinámico, a no todos les tienta entrar. Inditex, por ejemplo, no ha dado pasos en este sentido. De hecho, muchas marcas de relumbrón siguen poco dispuestas a aumentar la oferta de tallas, y menos aún, a crear marcas específicas. Y es que el sector de las tallas grandes exigen un tratamiento especial y la creación de una división específica, es decir, más inversión. Añadido a esto, las curvies no son compradoras compulsivas. Pese a que en EE UU el 37% del mercado son mujeres XXL, solo representan el 15% de las ventas. En Mango, sin embargo, aseguran que “este es un mercado emergente y cada vez más grande, y en el que veremos cada vez más diseñadores apostar por este”.