Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete

“A finales de 2016 seremos muy superiores a nuestros competidores”

El presidente de BBVA está convencido de que su apuesta digital le dará réditos porque "la gran banca no se ha subido, en general, al carro digital"

El presidente del BBVA, Francisco Gonzalez, en el Mobile World Congress en Barcelona

Francisco González (Chantada, Lugo, 1944), presidente del BBVA, ha intervenido en el Mobile World Congress esta semana en Barcelona para ilustrar la importancia de la digitalización en la banca. Allí se celebra esta entrevista con EL PAÍS.

Pregunta. En el MWC ha dicho que la banca no está preparada para el mundo digital.

Respuesta. La gran banca, en general, no se ha subido al carro digital. Los sistemas que se instalaron hace 40 años no están adecuados. Están orientados por productos: hipotecas, depósitos... Llega el mundo digital y tienes que procesar millones de transacciones en tiempo real. Y la banca no puede responder a eso. Nosotros partimos desde cero en 2006 y con un concepto integrado en una sola plataforma. En 2006 procesamos 90 millones de transacciones por día; ahora son ya 350 millones y tendremos 1.000 millones en un par de años.

P. En España se usa mucho el móvil pero poco para hacer transacciones.

R. Es cierto, pero está cambiando. Nosotros sacamos BBVA Wallet y ya llevamos 450.000 descargas. Ahora lo vamos a extender a México, Estados Unidos y el resto de Latinoamérica. Es un medio de pago rompedor.

P. ¿Se puede decir que la banca española es digital?

R. A nivel global, la gran banca ha avanzado poco. Solo en los canales de comercialización pero detrás sigue habiendo una montaña de papeles. No hemos creado aún un ecosistema digital. Eso es lo que hemos estado haciendo en el BBVA y por eso llevamos una ventaja muy considerable, de cinco o seis años, al resto de los bancos en España y en el mundo. Pero no podemos estar tranquilos.

P. ¿Por qué?

R. Porque nuestros competidores reales no van a ser los actuales bancos, sino las start up o los gigantes de la Red como Google, y firmas como PayPal o Lending club y tantas otras que están en las fronteras del negocio bancario. No quieren meterse para evitar ser regulados pero ya se han posicionado en cada parte de la cadena: pagos, préstamos, foros…

P. ¿Cuál es la amenaza que plantean esos nuevos jugadores?

R. La principal amenaza es que no hay una regulación. Los bancos debemos competir con la misma eficiencia y tecnología que los nuevos jugadores pero el regulador debe proteger la seguridad y la privacidad de los clientes, crear un terreno justo que evite que nos movamos en el salvaje oeste. Y en eso tenemos una gran experiencia los bancos porque la seguridad es nuestro ADN.

P. Esa digitalización, ¿provocará el fin de las sucursales?

R. Ya tenemos muchísimos clientes que no van a las oficinas y otros que siguen acudiendo. Tenemos que atenderles a todos. La tendencia es a que vayan menos, desde luego. Y queda aún el gran salto, los asistentes virtuales con los que podrás interactuar como si fuera una persona. Estarás en el salón de tu casa, preguntarás cuál es el saldo de tu cuenta y alguna máquina —el iPhone o el televisor— te lo contestará.

P. Entonces, ¿se van a cerrar sucursales?

R. Depende del país. En España sobran algunas pero abrimos en México y en otros lugares.

P. Muchos temen que la tecnología les deje sin empleo.

R. Esta revolución digital está facilitando el acceso a servicios increíbles a precios adecuados. Destruye puestos de trabajo en un sector y los crea en otro. Se están creando muchísimos empleos de mayor valor añadido. Pero ningún país puede perder el tren digital. La competencia es global y sería un suicidio colectivo.

P. El banco está llevando a cabo una política de compras en el sector tecnológico.

R. Hemos comprado Simple, que es un banco enteramente digital; tomado participaciones en firma de pago; acabamos de comprar Madiva, del mundo del Big Data. Tenemos una filial en San Francisco, BBVA Ventures, que se dedica a adquirir empresas que nos puedan ayudar en ese proceso de reducir el banco físico, que cada vez vale menos, hasta que solo seamos digitales. En los últimos cuatro años hemos invertido 3.300 millones en dotarnos de una plataforma digital y seguiremos invirtiendo.

P. Ana Botín acaba de decir que el Santander liderará la banca digital europea.

R. No quiero hablar sobre competidores. Solo digo que hemos empezado hace ocho años este proceso y llevamos una ventaja enorme sobre cualquier competidor en el mundo. Y esa ventaja en la digitalización se va a ver muy bien en el plazo de un par de años, cuando el multiplicador del valor de las acciones, lo que valen los títulos respecto al beneficio, sea muy superior al de nuestros competidores. A finales de 2016, tendremos una posición muy destacada respecto a ellos.

"Sin un gobierno estable tendremos un problema grave"

Pregunta. El Gobierno habla abiertamente de recuperación económica.

Respuesta. Lo que tenemos que decir es que España estaba al borde del colapso en 2011. El Gobierno del PP tomó una serie de decisiones que coinciden además con la bajada del petróleo y del euro, y los intereses bajos. Se crea un círculo virtuoso y España va a crecer este año un 2,7%. Es el país que más va a crecer de Europa y el motor de crecimiento junto con Alemania. Eso es algo ejemplar y hay que decirlo. Y no es un tema ideológico. Muchas veces me confunden con algún partido político. No se trata de eso. No tengo ninguna ideología. Mi única ideología es la de la economía de mercado y la democracia real.

P. Pero otros opinan que la recuperación no ha llegado a mucha gente.

R. Es cierto que no le ha llegado a todo el mundo. Hay más de cuatro millones de parados, que no les ha llegado. Y lógicamente esa gran minoría está muy enfadada. Pero no olvidemos que hay una gran mayoría que sí está viendo esa recuperación y estoy seguro de que la gran minoría lo verá en los próximos dos o tres años. Porque la realidad es que en 2014 se han creado 440.000 puestos de trabajo y este año y el siguiente se van a crear medio millón cada año. Entiendo que haya gente enfadada pero también hay mucho oportunismo político en estos momentos por las elecciones.

P. ¿Y qué necesita el país para consolidar la recuperación?

R. Lo que necesita España es estabilidad política y lo que no necesita son gobiernos débiles que tiren por la borda todo lo que se ha hecho bien. Si España tiene un Gobierno estable en 2016, los cuatro años siguientes serán muy buenos. Pero si no es así, a partir del año siguiente tendremos un problema muy grave. ¿Cuánto? No lo sé. Pero muy grave.

P. No parece que el escenario político vaya a ser ese. Todo apunta al fin del bipartidismo y la irrupción de nuevos partidos como Podemos o Ciudadanos.

R. Se puede acabar con el bipartidismo pero puede haber un gobierno de coalición o buscar pactos que aseguren la estabilidad. Como presidente del BBVA creo que tengo bastante información para decir esto, lo importante es que haya un gobierno estable, da lo mismo el color político, que continúe con una labor de reforma que ha sido buena, porque no hemos sacado aún a España de los problemas, necesitamos buscar trabajo para mucha gente y consolidar la recuperación. Todo esto se va a decidir en las próximas elecciones, sobre todo en las generales. Y espero que todo el mundo cuando eche su voto sepa cuáles son las consecuencias. La democracia es así, y bienvenida sea, todo el mundo puede votar por lo que quiera.

P. Uno de los nubarrones internacionales para la recuperación es Grecia. ¿Se llegará a un acuerdo? ¿Habrá quita?

R. Tenemos un banco de pruebas en Grecia de lo que es política y realidad y veremos en los próximos meses si son viables algunos planteamientos políticos o hay que desdecirse para buscar acuerdos. Las posiciones del Gobierno griego y las de Europa están muy distantes pero espero que se llegue a un acuerdo. Pero ese acuerdo no puede pasar por dejar de cumplir con los compromisos de la deuda porque se rompería una norma de la Unión Monetaria.

P. ¿Es optimista entonces sobre el futuro de España?

R. Soy muy optimista respecto a España. Lo hemos pasado tan mal. En 2010 y 2011, cuando viajaba nadie me preguntaba por el BBVA. Solo querían saber cuándo colapsaría España y el euro. Ahora me dicen: “¿Pero qué habéis hecho?” Es sorprendente la velocidad de recuperación de la economía española.