Portugal, Italia y España amplían la brecha salarial de género en la crisis

Las mujeres españolas ganan en 2013 un 19,3% menos por hora trabajada que los hombres

Una doctora trabaja en un laboratorio. EFE

La brecha salarial entre hombres y mujeres en la zona euro se redujo ligeramente en 2013, según los datos difundidos este miércoles por la agencia estadística Eurostat: de media, y por hora trabajada, la retribución bruta de las mujeres fue un 16,6% inferior a la de los hombres, cuando el año anterior esa brecha estaba en el 16,9%. En el caso de España, la diferencia se estabilizó: las mujeres ingresaron un 19,3% menos que los hombres, la misma distancia que en 2012. Solo Estonia (30%), Austria (23%), Alemania (21,6%) y Eslovaquia (19,8%) registran valores más elevados, mientras en Eslovenia la diferencia es de apenas un 3,2%. 

Si el balance se amplía al periodo de crisis económica, España se sitúa entre los países de la zona euro en los que la brecha salarial más creció. En 2013, la diferencia por hora trabajada entre hombres y mujeres fue 1,2 puntos porcentuales superior a la de 2007, cuando las mujeres ganaban un 18,1% menos que los hombres por hora trabajada. Solo en Portugal (4,5 puntos más) e Italia (2,2 puntos más) el aumento de la brecha salarial durante la crisis ha sido mayor, con la salvedad de que en ambos países sigue por debajo del promedio de la zona euro (en Portugal, las mujeres cobran un 13% menos, en Italia un 7,3%). Y que en Portugal se ha acortado respecto a 2012 (la brecha era del 14,3%). 

La brecha salarial de género en España ha tenido un comportamiento extremo durante la crisis. Hasta 2010, la diferencia entre hombres y mujeres se acortó de forma abrupta, hasta el punto de situarse por debajo de la media de la zona euro. Una evolución que tuvo más que ver con que la crisis se cebó al principio en la construcción y la industria, dos sectores en los que la inmensa mayoría de los trabajadores son hombres, que con ganancia alguna en la retribución de las mujeres. 

En la segunda parte de la crisis, los empleos perdidos, y el ajuste salarial, se concentró en los servicios, en el que las mujeres ocupan el 60% de los puestos, proporción que llega al 65% en el caso de los trabajos administrativos más básicos. Como resultado, la diferencia salarial escaló del 16,2% al 19,3% en solo tres años, para situarse incluso por encima del nivel previo a la crisis. 

Está por ver aun cuál es el impacto del aumento del empleo a tiempo parcial, una modalidad de contratación que creció de forma muy intensa en 2014, hasta suponer el 23% de los afiliados al régimen general de la Seguridad Social. Los datos de Eurostat no permiten ser concluyentes: en Holanda (el 75% de las trabajadoras lo hacen a tiempo parcial) la brecha salarial de género es algo inferior a la media de la zona euro, pero Alemania y Austria, con una proporción también muy alta (más del 45% de las mujeres que trabajan lo hacen a tiempo parcial), están entre los países de la zona euro en los que las mujeres cobran menos en relación a los hombres. En España, un 25% de las mujeres trabajaban a tiempo parcial, mientras que la proporción era del 7,5% entre los hombres.

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