Universidades españolas se suman a la plataforma docente del MIT y Harvard

La Autónoma de Madrid, la Carlos III y la Politécnica de Valencia lanzan 29 cursos online gratis sobre arte, ciencia o humanidades

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Alumnos en la Universidad de Harvard. Getty

Solo hay tres universidades españolas que han conseguido formar parte de la plataforma de cursos online gratuitos del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) y la Universidad de Harvard. El nombre del sitio web es edX y los centros españoles escogidos son la Universidad Autónoma de Madrid, la Universidad Carlos III y la Universidad Politécnica de Valencia, que han lanzado 29 MOOC (Massive Open Online Courses), en español cursos masivos, online y gratuitos, para todos los públicos. 

Probablemente el lector se preguntará qué es un MOOC. Sobre su origen se suelen contar dos historias. La más poética tiene como protagonista al estadounidense Salman Khan, graduado en ingeniería eléctrica por el MIT que durante el verano de 2004 comenzó a echarle un cable a su prima con las matemáticas. Él residía en Boston y ella en Nueva Orleans, así que inició una serie de tutorías en remoto a través de un software de Yahoo. Pronto mejoraron sus resultados académicos y más primos quisieron participar en las clases virtuales. Por la falta de tiempo, Khan optó por subir tutoriales a YouTube. Dos años después lanzaba Khan Academy, una plataforma online con más de 1.600 mini lecciones gratuitas y una media de 18 millones de páginas vistas al año en todo el mundo.

La otra historia está vinculada con tres universidades estadounidenses: la de Stanford, el MIT y Harvard. Con el objetivo de ofrecer enseñanza superior de forma accesible, atractiva y eficaz a escala mundial, en el año 2011 los profesores de ciencias de la computación Daphne Koller y Andrew NG de la Universidad de Stanford crearon Coursera, una plataforma online que vio la luz con dos cursos: uno de introducción a las bases de datos y otro de aprendizaje automático. A día de hoy es la más grande del planeta; se estima que tiene más de dos millones de estudiantes y entre sus accionistas hay magnates como Carlos Slim.

Un año más tarde, en 2012, el experto en inteligencia artificial Sebastian Thrun, también de Stanford, creó con otros dos colegas Udacity, otra plataforma de cursos online gratuitos que registró 150.000 estudiantes en sus primeros doce meses.

Oferta de MOOC:

Universidad Autónoma de Madrid

  • Jugando con Android – Aprende a programar tu primera App (7 semanas): El alumno adquirirá los conocimientos para utilizar los ficheros de diseño de Android, los menús, los diálogos, las preferencias, etc. Para seguir sin dificultad este curso es necesaria una base de programación en Java.
  • Trasplante de órganos – desafíos éticos y jurídicos (9 semanas): En la inmensa mayoría de los países no se pueden comprar y vender órganos. ¿Por qué? A pesar de que muchas personas siguen muriendo a la espera de recibir un órgano, en ningún país se confiscan los órganos de las personas fallecidas. ¿Por qué? ¿Pueden donar los menores?
  • La Química Orgánica – un mundo a tu alcance (6 semanas): Sin necesidad de tener ningún conocimiento previo de química, el curso satisfará tu curiosidad sobre la estructura molecular de numerosas sustancias, tanto naturales como de muchas otras creadas por la imaginación y destreza del Químico Orgánico.
  • La España de El Quijote (7 semanas): Un viaje por la España del Siglo de Oro. La moda, la economía o la política, todo ello respaldado por textos de la obra de Cervantes, Lope o Velázquez.

Universidad Carlos III

Universidad Politécnica de Valencia

  • Valoración de futbolistas con el método AHP (3 semanas): Aprenderás a valorar y seleccionar futbolistas de forma analítica con el Proceso Analítico Jerárquico (AHP), empleado a nivel mundial para la valoración de todo tipo de activos.
  • Bases matemáticas, Álgebra (4 semanas): Se tratarán los sistemas de ecuaciones, las matrices y cómo usarlas para resolverlos.

Ese mismo año el MIT y la Universidad de Harvard crearon edX, otra plataforma de cursos gratuitos y masivos a la que se unió la Universidad de Berkeley y Georgetown, entre otras. La diferencia fundamental con las anteriores es que nació sin fines de lucro. Ahora son tres las universidades públicas españolas que se han sumado a esta apuesta educativa.

“Los MOOC son uno de nuestros grandes proyectos de innovación docente. Su creación exige un planteamiento metodológico novedoso y la generación de recursos adaptados al medio online”, asegura Silvia Gil Conde, vicerrectora de Tecnologías para la Educación de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM). Pese a ser una universidad presencial, desde hace una década la Autónoma utiliza la plataforma online Moodle como instrumento de apoyo en todos sus estudios, lo que incluye técnicas de Blended Learning o aprendizaje mixto.

Cuando un estudiante se matricula en un MOOC tiene dos opciones; o bien solicitar un certificado verificado y abonar 50 dólares (unos 43 euros) u obtener un certificado de código de honor que es gratuito. El verificado lleva asociado un sistema de reconocimiento por webcam gestionado por la plataforma edX, mientras que el otro no. En el caso de la UAM, los alumnos que cursen alguno de los cuatro MOOC que lanzan el 24 de febrero, podrán convalidarlos por uno o dos créditos ECTS, siempre que hayan pagado por el verificado, apunta Ruth Cobos, delegada del rector para Tecnologías de la Educación de la UAM.

En su primer año de vida, edX recibió más de 840.000 registros por parte de más de 500.000 usuarios únicos en todo el mundo. Con una oferta de más de 150 cursos de 32 instituciones internacionales de educación superior en diferentes áreas (arte, humanidades, administración pública, sanidad, derecho, matemáticas o tecnología), ya ha emitido más de 100.000 certificados. Detrás de los muros virtuales, 400 docentes y administrativos se ocupan de su funcionamiento.

“Es muy difícil ser aceptado por esta plataforma. Los responsables investigan a fondo la universidad y su reputación. Cualquiera no entra”, defiende Carlos Delgado, vicerrector de Infraestructuras y Medio Ambiente de la Carlos III.

El hecho de que una universidad se integre en esta plataforma, solo es la punta del iceberg, defiende el vicerrector de Infraestructuras de la Carlos III, que este mes de febrero lanzará cuatro MOOC y el próximo abril un quinto, algunos en español, otros en inglés y con una duración de entre siete y ocho semanas. “La metodología que empleamos en el diseño de estos programas es extensible a los grados y posgrados que ofertamos. La tecnología mejora la calidad de la enseñanza con más recursos interactivos”. Prueba de ello son los llamados Cursos 0, dirigidos a los alumnos de nuevo ingreso para reforzar la física, las matemáticas o la química. A través del campus virtual, los estudiantes que van a ingresar en primer curso pueden seguir unos programas desde casa a base de vídeos y ejercicios. El proyecto ya ha dado resultados: se ha comprobado que aquellos que lo realizan superan en estas asignaturas la nota que obtuvieron en selectividad.

Una de las críticas más recurrentes a los MOOC es la alta tasa de abandono. El hecho de ser gratuitos y cursarse de forma individual en Internet pueden ser algunas de las causas. Solo el 10% de los que se apuntan lo termina, según un estudio de la Penn’s Graduate School of Educaction de la Universidad de Pennsylvania. “Es una visión totalmente equivocada. La intención del que se registra no tiene por qué ser ni se le pide que sea finalizarlo. ¿Quién se lee el periódico entero? Hay quienes solo están interesados en una parte”, argumenta Carlos Delgado.

La Universidad Politécnica de Valencia (UPV), que el pasado enero ya lanzó dos MOOC y pondrá en marcha otros 18 hasta el mes de junio, inició el pasado septiembre un proyecto piloto centrado en la innovación educativa. Se llama Clase Inversa y consiste en el aprendizaje autónomo desde casa por parte de un grupo de alumnos de segundo curso de los grados de Ingeniería Informática y Administración de Empresas. “Se han apuntado de manera voluntaria. Consiste en seguir a través de una plataforma online la parte teórica de las 10 asignaturas que integran el curso con vídeos de unos 10 minutos y ejercicios. En clase se refuerza el trabajo colaborativo con otros estudiantes tutorizado por docentes”, señala Vicent Botti, vicerrector de las Tecnologías de la Información y de las Comunicaciones de la UPV.

En estos grados la tasa de aprobados suele ser del 82%. Los resultados académicos del primer cuatrimestre han demostrado que los alumnos que han seguido este programa han obtenido un 95%. “La innovación forma parte de nuestro ADN. Los MOOC solo son la capa superficial”, indica Botti.

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