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OviSpain, la marca de los corderos

Cinco cooperativas ovinas de distintas regiones de España se unen para competir en el exterior bajo el plan oficial de consolidación de la industria agroalimentaria

Jóvenes ejemplares de corderos segureños en una explotación ganadera de la localidad granadina de Huéscar.
Jóvenes ejemplares de corderos segureños en una explotación ganadera de la localidad granadina de Huéscar.

El sector del ovino, por las características de su actividad, con explotaciones aisladas y de escasas dimensiones en el medio rural más marginal, ha sido históricamente uno de los más dispersos de la actividad agraria. Esta situación ha provocado la caída en picado de los censos en la última década, desde unos 22 millones de cabezas a los 16 millones actuales. La misma suerte han corrido las explotaciones activas.

En parte por esa indefensión, la industria del ovino ha reaccionado para convertirse en el primer subsector agrario que consituye una gran cooperativa como Entidad Asociativa Prioritaria, el modelo de concentración empresarial impulsado desde el Gobierno de Mariano Rajoy. La entidad, bautizada OviSpain, aglutina más del 15% de la producción española, lo que le convierte en el primer grupo en su negocio dentro de la Unión Europea, con unos 130 millones de euros anuales de facturación. Su objetivo es conquistar más mercados exteriores.

El nuevo grupo está formado por las cooperativas aragonesas Oviaragón Pastores y Cotega; la extremeña Oviso; la cordobesa Corderos del Sur y la granadina Cosegur. Juntas agrupan a unos 4.300 ganaderos de 29 provincias. Un total de 980 profesionales provienen de Oviaragón, mientras que Oviso aporta 1.350 ganaderos; 1.365 corresponden a Corderos del Sur; 502 proceden de Cotega y 136 de Cosegur. Su cabaña asciende a 1,4 millones de ovejas, que suponen más del 15% de la producción de corderos en toda España. De la citada facturación, de 130 millones de euros, destacan los más de 50 millones aportados por Oviaragón-Pastores y otros 75 millones de Oviso-Cordesur, que ya habían constituido la sociedad conjunta EA Group.

El fortalecimiento del mundo cooperativo a través de procesos de integración que den lugar a estructuras empresariales más potentes que puedan competir en mercados internacionales es un pilar de la política impulsada desde la Administración en la que se enmarca la iniciativa OviSpain. En 2013 entró en vigor la Ley de Integración Cooperativa, donde se contempla la figura de la Entidad Asociativa Prioritaria como la más representativa del nuevo modelo. Para lograr esta denominación es preciso, entre otras condiciones, que la nueva sociedad esté formada por varios grupos cooperativos de uno o de varios sectores. El nuevo grupo también debe alcanzar un objetivo de facturación —un mínimo de 100 millones de euros anuales en el caso del ovino— y tener socios de varias comunidades autónomas, pero sin contar con una posición dominante en una sola de las regiones. A cambio de la concentración, las nuevas entidades se benefician de un fondo de ayudas dotado con 200 millones de euros, incluido en el nuevo Plan de Desarrollo Rural para promoción, comunicación, formación e innovación.

La entidad es el primer grupo por facturación dentro de la UE

El nuevo grupo nace con la vocación de expandirse en los mercados internacionales para aumentar las ventas pero, sobre todo, para abrir nuevas oportunidades de negocio, como el mayor exportador español de corderos. OviSpain pretende ser el único referente fuera de España en este tipo de carnes.

Los grupos unidos a la cooperativa pasaron de producir algo más de 51 toneladas de carne en 2005 a más de 900 toneladas en 2012. Tras constituir la nueva sociedad, el reto a corto plazo es duplicar la producción, porque la evolución de las ventas de los últimos años demuestra que, acudiendo unidos a los mercados internacionales —sobre todo los extracomunitarios—, es posible aumentar más rápido el volumen de ventas y obtener mejores precios.

En la venta de animales ya sacrificados (canales) y carnes procesadas, los principales mercados corresponden a los países árabes y asiáticos —sobre todo Hong Kong y el resto de China—, junto a otros comunitarios, donde destacan Francia, Italia, Luxemburgo y Portugal. En los últimos años se han consolidado las ventas de animales vivos a varios países del norte de África y de Oriente Próximo como Argelia (objetivo también para la venta de animales sacrificados), Libia y Líbano.

Su objetivo es vender más en el norte de África y Oriente Próximo

Para ganar presencia en los mercados exteriores, las cooperativas ganaderas pretenden que la cría del animal se adapte a una demanda distinta de la usual en el consumidor español, que en muchas zonas prefiere corderos lechales con un peso de entre los cinco y seis kilos. Con la mirada puesta en los mercados exteriores, OviSpain contempla una oferta de animales de algo más de 15 kilos de peso, un tipo de cordero con aceptación en buena parte del mercado español, pero también fuera de este. Para el director general de la cooperativa Pastores, Francisco Marcén, aunque se mantengan las ventas de animales vivos a los países del norte de África o de Oriente Próximo, es indispensable avanzar en la comercialización de piezas sacrificadas y carnes procesadas, donde existen mayores posibilidades de competir con los productos procedentes de los países del Este europeo.

El nuevo grupo cooperativo cuenta con mataderos en Extremadura, Aragón y Andalucía. En principio, los responsables de OviSpain, con una presidencia compartida, consideran que la sociedad cuenta con una capacidad instalada más que suficiente, tanto en salas de sacrificio como de despiece, por lo que no son necesarias nuevas inversiones para atender la demanda. 

Muchos pero muy dispersos

Las cooperativas agroalimentarias constituyen uno de los ejes del sector agrario y de la actividad en el medio rural español. Estas asociaciones facturan, en conjunto, unos 26.000 millones de euros anuales, lo que supone más del 60% de la producción final agraria. Bajo este modelo coexisten unas 3.900 entidades que dan empleo directo a unas 100.000 personas. La mayor parte está integrada en la organización Cooperativas Agroalimentarias, que cuenta con 1,1 millones de socios que, a su vez, pertenezcan a la vez a varias entidades sectoriales.

Pese al aparente peso que las cifras le confieren a las cooperativas, en la práctica su capacidad de influencia y competitividad se queda muy reducida a raíz de la gran dispersión del sector. Sólo hay un gran grupo, el gallego Coren, que agrupa a una docena de grandes cooperativas que en conjunto logran una facturación de unos 1.000 millones de euros anuales. A mucha distancia de Coren, hay grupos de cooperativas de escasa dimensión pero que han logrado desarrollar procesos para lograr más eficiencia y competitividad. Detrás, está el resto, millares de asociaciones que subsisten. Tanto el sector cooperativo como el Gobierno coinciden en que es vital consolidar el negocio.

El Observatorio Español de Cooperativas Agroalimentarias calcula que el 72% de las asociaciones factura menos de cinco millones de euros. Más de un millar de cooperativas vende menos de un millón de euros, 950 de uno a cinco millones y 500 entre cinco y 15 millones. El 50% de las ventas se hacen al granel, es decir, sin valor añadido, lo que las hace dependientes de operadores externos que transforman y comercializan sus productos.