Selecciona Edición
Iniciar sesión

El crédito a familias y empresas cayó con fuerza en 2014 por sexto año

Las nuevas operaciones caen para empresas, pero aumentan en crédito al consumo y para vivienda

Fotografía facilitada por el Banco de España del nuevo billete de 10 euros. EFE

"Pidan, pidan créditos". El presidente de Caixabank, Isidro Fainé, animaba el viernes pasado a sus clientes a pedir dinero prestado. Pero sea porque las familias y empresas no piden créditos o porque los bancos no los dan, lo cierto es que 2014 se cerró con una fuerte caída del crédito por sexto año consecutivo, según certifican los datos publicados este viernes por el Banco de España, aunque se nota cierta tendencia a la mejoría que puede confirmarse este año.

No solo cae el saldo total acumulado, sino que también lo hace el importe de las nuevas operaciones. El grifo del crédito continúa más bien cerrado, pese a que fluye algo en préstamos al consumo y a la vivienda y en pequeñas operaciones con empresas. Solo crece a chorros el crédito a la Administración, cuya deuda alcanza volúmenes récord.

Ni el saneamiento acometido a lo largo de toda la crisis, ni la reestructuración del sector, ni el dinero barato y abundante que facilita el Banco Central Europeo han permitido por ahora que el crédito se recupere. Los datos de cierre de 2014 muestran que el crédito a familias y empresas cerró el año con un descenso considerable.

Los datos publicados este lunes por el Banco de España muestran que la financiación total a sociedades no financieras residentes en España cayó en 2014 un 3,4%, hasta 959.358 millones de euros. Dentro de esa financiación creció algo la emisión de valores y aumentaron con fuerza los préstamos del exterior, pero lo que más cayeron fueron los créditos de los bancos. En cuanto a las familias, el descenso del saldo de crédito es del 4,7%, hasta 745.793 millones, según las cifras del Banco de España. Cae tanto el saldo de crédito destinado a la adquisición de vivienda (un 4,3%, hasta 584.796 millones) como el dirigido a otros fines (un 6,5%, hasta 160.997 millones).

Los datos muestran que sí que se han abaratado algo los tipos de interés y los bancos han emprendido una batalla por el crédito a los segmentos mas solventes y seguros (con ofertas por hipotecas para clientes con gran vinculación a la entidad y un cierta batalla por las pymes más rentables), pero la demanda más solvente es limitada.

En un proceso de desendeudamiento de la economía, es normal que el saldo de crédito baje, pero en cuanto a las nuevas operaciones, también sigue descendiendo su volumen en el conjunto de empresas y hogares. Con 416.038 millones, la cifra ha caído un 6,3% y supone solo un tercio de las cifras que se alcanzaron en 2007, el año récord. Eso sí, el perfil ha ido de peor a mejor y muestra signos de recuperación en créditos a particulares (vivienda y consumo) y en créditos a pequeñas empresas.

En créditos a empresas, el importe de los nuevos préstamos a sociedades no financieras cayó un 9,5%, hasta 355.225 millones, según las cifras del Banco de España al respecto. Se notó un aumento en los créditos de menos de un millón de euros y un fuerte descenso en los de más de un millón de euros. Eso puede ser indicativo de un cierto repunte del crédito a pequeñas empresas, aunque en realidad la estadística del Banco de España no permite diferenciar los destinatarios de los préstamos y la cuantía es solo un indicio.

También crece el nuevo crédito a familias destinado a la compra de vivienda (que lo hace por primera vez desde que estalló la crisis), y las nuevas operaciones de crédito al consumo, que ya aumentaron en 2013, según las cifras del Banco de España sobre el importe de las nuevas operaciones en esos segmentos. Esos son los datos más esperanzadores. El crédito nuevo para la compra de vivienda crece el 23,5% en 2014 y el crédito al consumo aumenta un 18,6%, pero las cifras son muy inferiores a las que había antes del estallido de la crisis. El nuevo crédito concedido a las familias no llega ni a la tercera parte del que se dio en 2003, primer año de la serie estadística del Banco de España y es menos de la cuarta parte del concedido en 2006, el año con más crédito nuevo a los hogares.