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Davos elogia las reformas españolas

Lagarde admite que las políticas de austeridad fueron "algo excesivas" al principio

Ana Botín, presidenta del banco Santander, en Davos. REUTERS

Poco podía esperar el Gobierno español que pese a su escasa presencia en el Foro Económico Mundial de Davos (WEF, por sus siglas en inglés) se convirtiera en uno de los países más elogiados entre los asistentes a la reunión en la estación suiza por las reformas emprendidas. La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde; el presidente de Bridgewater, el mayor fondo de alto riesgo del mundo, Ray Dalio; y la presidenta del Banco Santander, Ana Botín, valoraron positivamente las medidas adoptadas en los últimos años por el Ejecutivo. Incluso la canciller de Alemania, Angela Merkel, subrayó que España, junto a Irlanda y Portugal, son el vivo ejemplo de cómo hacer reformas mejora la posición de la economía y propicia un mayor crecimiento.

“España ha hecho un gran trabajo y en cierta medida es un modelo de reformas, junto a otros países como Irlanda”, aseguraba Dalio, en una mesa redonda sobre el futuro de la política monetaria. “España ha sido capaz de inspirar confianza, con el conjunto de medidas que ha adoptado”, apuntaba Lagarde en el mismo foro. “España ha hecho reformas estructurales muy profundas, que le han permitido crear cientos de miles de empleos en los últimos 12 meses”, remataba Botín.

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La directora del FMI ha asegurado, incluso, que el Santander ha sido capaz de llevar a cabo la reciente ampliación de capital de 7.500 millones de euros ayudado por ese cambio de percepción hacia España. “Ha sido el conjunto de medidas adoptadas lo que ha permitido a España recuperar la confianza. Por un lado las políticas de austeridad, quizás algo excesivas al principio pero luego más equilibradas; reformas estructurales que no solo ha aprobado sino también implementado y la decisión de hacer inventario y limpiar los balances de los bancos, aunque eso no quiere decir que todos los créditos impagados se hayan evaporado”, apuntaba Lagarde. “Por eso el Santander ha sido capaz de ampliar capital de la forma en que lo ha hecho. Es ese conjunto de políticas el que permite que el mecanismo de transmisión de la política monetaria funcione”, recalcaba.

En medio de los elogios, Ray Dalio también mostraba su preocupación por la elevada tasa de desempleo juvenil y alertaba del riesgo de que esos avances se frenen como consecuencia de cambios políticos en los distintos procesos electorales que afronta el país a lo largo de 2015. “En España Podemos es un partido extremista que puede minar la productividad” con sus propuestas, apuntaba Dalio.

Más allá del apoyo que supone que personajes tan reconocidos hagan una declaración de apoyo a las medidas del Gobierno, lo cierto es que el estado de ánimo de los hombres de Davos hacia España ha cambiado radicalmente en esta edición. Hace tres años, los empresarios españoles desplazados al WEF se veían obligados a dar todo tipo de explicaciones sobre la situación de la economía y las medidas adoptadas por el Ejecutivo. Hoy reciben elogios por las perspectivas de la economía española y las reformas emprendidas. “Las perspectivas de España han mejorado mucho, ¿no es verdad? Los destinos de Turquía y de España parecen que han cambiado sus rumbos”, aseguraba ante un café una empresaria de aquel país. “Ese cambio también ayuda a la hora de hacer negocios. Es verdad que luego hay que concretar los acuerdos pero la actitud de partida es otra, todo el mundo parece ver oportunidades de inversión en España y eso es positivo”, comentaba entre reunión y reunión uno de los ejecutivos que participan en el Foro.

El FMI también ha puesto su granito de arena a esa mejora de la percepción hacia España al publicar, justo la víspera de la reunión de Davos, una revisión de las previsiones de crecimiento globales que solo incluían revisiones al alza para Estados Unidos y España. “Las nuevas previsiones apuntan un crecimiento del 2% pero yo creo que podría alcanzar incluso el 3% este año”, sostenía Ana Botín ante Christine Lagarde.

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