Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete

Los salarios salen del congelador

En 2015 los incrementos retributivos rondarán el 1% por primera vez desde hace tres años. Sindicatos y patronales esperan cerrar su acuerdo sobre subidas en enero

Un trabajador de la construcción, en una obra en Valdebebas la semana pasada.

"Es de justicia que cuando ganamos las empresas, ganen los empleados. Los negocios son buenos cuando ambas partes se benefician". Son palabras de Bernardo Velázquez, consejero delegado de Acerinox, una declaración de intenciones de una empresa que tanto este año como el que viene va a elevar los salarios de sus trabajadores un 1%, casi el doble de la media. Y algo menos que Mahou San Miguel, cuyo director de recursos humanos, Jesús Domingo, asegura en la misma línea: "las compañías tenemos un compromiso social con los empleados. Ahora que las ventas vuelven a subir, la revisión salarial será superior al 1% actual".

Estos dos casos ilustran un cambio de tendencia en la retribución de las plantillas que empieza a observarse y se consolidará en 2015. El fin de una congelación salarial que lleva tres años instalada en España, pese a que la patronal CEOE lo niegue. Jordi García Viña, su director de Relaciones Laborales, argumenta que el Acuerdo Estatal para la Negociación Colectiva "nunca ha previsto incrementos cero, sino subidas moderadas, como la del 0,6% de 2014, que es precisamente la revisión media que se está aplicando en los convenios colectivos firmados hasta ahora". García Viña obvia así una realidad certificada incluso por el Banco de España: en 2012 y 2013 los gastos por trabajador se han mantenido inalterables, lo que deja patente esa congelación salarial y la necesidad, según José Luis Malo de Molina, su director de Estudios del supervisor, de que las empresas más dinámicas comiencen a elevar los sueldos de sus empleados.

El Banco de España, sin embargo, matiza esas subidas: no todas las compañías deben elevar sueldos, sino solo las que tengan beneficios, tal ya que la institución ha alertado esta misma semana de que la vuelta a incrementos salariales generalizados y uniformes supondría "un paso atrás" que podría interrumpir la recuperación de la competitividad de la economía española y dañar una de las bases fundamentales de ésta.

La devaluación salarial sufrida en España durante esta crisis es la más intensa de Europa (a excepción de Grecia) y ha afectado desde 2011 prácticamente a todos los sectores, según la OIT. Los costes laborales se han reducido 11 puntos, en tanto que los europeos lo hacían 1,5 en el último lustro, indica Ramón Górriz, secretario de Acción Sindical de CC OO, que por eso cree que "el año que viene tiene que ser un año con una nueva política salarial". Los beneficios de las empresas, recuerda, han pasado de 49.000 a 94.000 millones de euros entre 2008 y 2013, mientras las remuneraciones de los asalariados evolucionaban de forma inversa: de 335.000 millones en 2008 a los 283.000 millones de 2013. "El peso de la retribución ha bajado ocho puntos, los mismos que ha aumentado el margen bruto de explotación de las empresas", dice.

Górriz cree que en 2015 habrá un incremento generalizado de los salarios, algo que no coincide con la moderación salarial que postula el Gobierno —que ha dejado clara su preferencia al subir en solo 3,3 euros el salario mínimo o al congelar el sueldo de los funcionarios— ni con la que abandera la CEOE en la negociación colectiva. "El discurso que había sobre la recuperación económica basada en la reducción salarial se ha venido abajo. El actual discurso se centra en que no habrá mejoría si no se gana poder adquisitivo. Lo dicen la OCDE, el FMI y la OIT... Con un paro brutal y un consumo renqueante, la recuperación depende de los salarios", sostiene Toni Ferrer, secretario de Acción Sindical de UGT.

Aunque el Ejecutivo no comparta las subidas, hay empresas que sí siguen ya es estrategia. Así lo refleja Hay Group. "Las remuneraciones siguen contenidas, pero menos que en años anteriores. En 2015 desde administrativos a directivos, todos los colectivos, tendrán alzas iguales o superiores a este año. Que ninguna empresa se plantee decrementos es un síntoma de optimismo", indica Jorge Herraiz, su director de estudios retributivos.

Entre 2008 y 2014 los salarios de los operarios han bajado un 12% en términos reales (descontada la inflación), los de los técnicos y mandos intermedios un 8% y los de los directivos, un 7,9%, según Hay. La compañía baraja revisiones al alza del 1% para 2015. Una previsión compartida por Susana Marcos, socia de PeopleMatters, para quien "los aumentos salariales de las grandes empresas serán moderados, del 1% al 1,5%, y se aplicarán masivamente, al revés que en los últimos años de congelación salarial o alzas selectivas".

En enero podría cerrarse el acuerdo salarial que está fraguándose en el marco de la negociación colectiva, según Jordi García Viña. La CEOE quiere vincular los aumentos retributivos al PIB y continuar con la banda máxima del anterior acuerdo, "que ha sido muy útil para la recuperación de la economía". "Estaríamos dispuestos a subidas del 1%, porque ya hay crecimiento del PIB y la realidad no es la de 2012 o 2013", concede. Los sindicatos, por su parte, no quieren hablar de límites máximos. "Queremos que se recupere el poder de compra y haya un reparto de la productividad en función del sector", señala Ferrer. "El suelo sería la inflación más el reparto de la productividad", apoya Górriz.

Apuros en las pequeñas empresas

La mayor generosidad en las revisiones salariales las protagonizan las grandes empresas. Sin embargo, en las pymes no se barajan alzas salariales. No están en disposición de ofrecerlos, según Ernesto Poveda, presidente de ICSA Grupo.

Algunas firmas como Repsol nunca renunciaron a los incrementos. "El personal de convenio ha pasado la crisis con contención salarial, aunque con subidas que se aplican a la retribución variable desde 2012 y son del 3% actualmente", explican fuentes de la compañía, que ha fijado aumentos del 0,6% para 2014 y 2015. Los empleados en posiciones operativas y directivas de la petrolera han tenido menores alegrías, por eso ahora los primeros gozarán de incrementos cercanos al 2,5% el año próximo y los directivos, del 1%.

Otras empresa sí aparcaron las subidas y las retoman ahora. "Desde 2012, año de nuestro último convenio, hay congelación salarial en La Caixa. Esperamos que en 2015 se pase de esta línea de congelación a una de contención", indica José Ramón Verdú, director de desarrollo de la entidad. Lo mismo que Enagás, donde la dirección y el equipo técnico llevan varios ejercicios sin subida salarial. "Este año barajamos una revisión del 1% y al personal de convenio se le ha garantizado un 0,4%. La compañía, por un lado, tiene que ser austera y, por otro, competitiva para retener a los buenos profesionales. Ya han salido personas porque nuestros salarios no son competitivos. En 2015 la revisión salarial tendrá que estar por encima de la mediana del sector para evitar fugas de talento", sostiene Javier Perera, director general de recursos.

Más información