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El precio de la acción se sostuvo con firmas próximas y clientes morosos

Los expertos calculan que los inversores perdieron 3.092 millones

La entidad perdió 26 millones al garantizar las pérdidas a uno de los inversores

El informe de los inspectores del Banco de España a los que el juez Fernando Andreu encargó analizar la salida a Bolsa de Bankia presenta serias dudas al precio de salida de la acción (3,75 euros). Los peritos judiciales señalan que un porcentaje importante de las ofertas de compra las realizaron empresas vinculadas a la entidad así como clientes con operaciones refinanciadas y retrasos generalizados en el pago de las cuotas. Algunos de esos inversores vendieron inmediatamente después sus títulos, lo que, según el informe, pone en duda el interés que tenían en participar en la operación. El documento cuantifica el daño causado a los inversores en 3.092 millones de euros.

En el apartado titulado “Incidencias en relación con la salida a Bolsa”, los peritos analizan el interés que pudieron tener algunos de los inversores para entrar en el capital de Bankia. Los investigadores aseguran que al analizar la documentación facilitada por la entidad se encontraron con “órdenes incomprensibles” de compra realizadas por sociedades con créditos contratados con la entidad que habían tenido que ser refinanciados y con retrasos generalizados en la devolución de las cuotas.

El precio de la acción se sostuvo con firmas próximas y clientes morosos

El informe señala a constructoras y promotoras afectadas por la crisis como la valenciana Salvador Vila, Hercesa Inmobiliaria o Espacios para Vivir que desembolsaron 300.000 euros (las dos primeras) y 250.000, respectivamente. Aparte de estas tres sociedades, los investigadores detectaron otras 16 sociedades, también clientes de Bankia y todas con créditos de dudoso cobro. En total, el capital de la entidad adquirido por todas ellas ascendió a 17.485.000 euros, con paquetes que fueron desde los cinco millones a los 75.000 euros.

A los peritos les llama la atención la prisa de algunos inversores

por vender las acciones

A los peritos también les llama la atención la prisa con la que algunos de esos inversores se deshicieron de las acciones adquiridas. “Se ha podido verificar que varios acreditados de la entidad con riesgos refinanciados calificados subestándar, como Áreas de Construcción y Promoción Level, Avintia Proyectos y Construcciones, Ferrocarril e Intermediación y Patrimonios y Teyco vendieron rápidamente sus acciones”, relata el informe.

También subrayan la venta casi inmediata de las acciones adquiridas por la Cámara de Comercio de Madrid. Ese organismo, que suscribió 3.200.000 acciones por 12 millones de euros el 20 de julio de 2011 (día de la salida a Bolsa de Bankia), las vendió por ese mismo precio solo dos días después.

Los técnicos observan "órdenes incomprensibles" de compra

Pero lo que más escandaliza a los autores del informe es el pacto alcanzado por Bankia con la fabricante de componentes metálicos para vehículos Corporación Gestamp, que invirtió 58 millones de euros en la entidad. Bankia se comprometió a compensar las eventuales pérdidas que tuviera derivadas de la bajada de los títulos a través de su participación en una de las firmas del inversor, Cartera Gonvarri, lo que finalmente, con la caída de la cotización de las acciones (de 3,75 euros a 2,069), originó al banco un quebranto de 26 millones de euros. Este pacto entre Bankia y Gestamp (tan ruinoso para la entidad bancaria) lo firmaron el director general de participadas, Matías Amat, y el consejero delegado, Francisco Verdú.

“Lo que este contrato implicaba es que Bankia protegía a su accionista de las minusvalías que registrara la acción hasta mayo de 2012”, relatan los peritos del Banco de España en su informe. “Ni los estados financieros del Grupo BFA ni los de Grupo Bankia de 2012 hacen referencia a esta operación”, añaden. El documento recuerda que la auditora de la entidad, Deloitte, sí la analizó en junio de 2013, pero, al hacerlo, puso salvedades

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