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Obama reclama a los grandes empresarios que suban los salarios

Le avergüenzan las infraestructuras de EE UU cuando las compara con las de otros países

El presidente Barack Obama en la Business Roundtable AFP

Estados Unidos despunta entre el resto de las potencias industrializadas “como una economía fuerte”. Es el mensaje que lanzó el presidente Barack Obama ante el principal grupo de empresarios del país. Citó, por ejemplo, que en los últimos seis años se haya creado más empleo que en Europa y Japón juntas. Sin embargo, se mostró preocupado por el hecho de que los salarios de los empleados no vaya a la par del alza en el beneficio de las empresas.

Obama intervino ante la Business Roundtable, donde el demócrata tiene buenos amigos, como el consejero delegado de JP Morgan Chase, Jamie Dimon. “América sigue liderando”, dijo el presidente ante los líderes de empresas como Walmart, Boeing o AT&T. De ahí empezó a trazar comparaciones con la contracción que se vive en Japón y el estancamiento en Europa, pese a las “serias” reformas estructurales emprendidas en países como España, como citó en su intervención.

En palabras de Obama, el “optimismo” por la economía de EE UU es mayor fuera que en el propio país. “Nos ven como el principal lugar para invertir”, precisó Barack Obama. Pero también reconoció que hay trabajo por hacer para que este avance se sienta en la economía real y en ese punto destacó la necesidad de que “la prosperidad sea compartida por todos”. “Cuando el consumidor siente que tiene dinero en el bolsillo, es bueno para los negocios”, indicó.

La caída de los ingresos de las familias, explicó, es el motivo que explica por qué el público sigue mostrándose pesimista con la marcha general de la economía. Es la causa que se atribuye a la derrota electoral demócrata hace justo en mes en las elecciones legislativas. Así pidió a los grandes empresarios que suban las remuneraciones a sus empleados, por el bien del conjunto de la economía. Otro de los asuntos que requiere atención son las infraestructuras del país.

Obama hizo una dura autocrítica. Se declaró en público “avergonzado” cuando compara los aeropuertos y centros de convenciones que hay en EE UU con los que ve cuando viaja a otros países, como el más reciente a China. Es uno de los puntos en los que dice el presidente puede trabajar para forjar consensos con los republicanos, para dar con un sistema que permita financiera de una manera sostenida estas inversiones.

“No podemos quedarnos atrás”, reiteró el demócrata. En este momento, donde Obama ve más posibilidades de forjar un acuerdo es en la reforma para modernizar y simplificar el impuesto de sociedades. Si en este aspecto pudiera concretarse algo en los próximos meses, le daría la base para dar un “buen empujón” a las inversiones en infraestructuras.

También ve posibles avances en la recta final de su mandato en el aspecto comercial. “Hay áreas en las que no debe haber divisiones ideológicas, donde hay una visión global en la que se puede legislar y ahí es donde debemos concentrar”, indicó. La reforma migratoria también beneficiará a la economía, pero admite que ahí “las cosas deben enfriarse un poco” tras su última acción ejecutiva para proteger de la deportación a cinco millones de indocumentados.