El petróleo baja de los 80 dólares por primera vez en cuatro años

El precio del barril de ‘brent’ cae hasta los 77,99 dólares y concentra las expectativas en la próxima cumbre de la OPEP

En el mercado de petróleo las leyes económicas parecen más fuertes que las tensiones geopolíticas. Históricamente, enfrentamientos como los que están azotando los países productores de Oriente Próximo han implicado repentinas alzas del precio del crudo. Pero hoy en día, aunque a ellos se sumen los choques diplomáticos entre Occidente y Rusia, no es el caso. En los últimos meses, la coexistencia de una demanda global debilitada por la crisis económica y una oferta fortalecida por el auge de la producción estadounidense, gracias al fracking, ha arrastrado el precio del crudo hacia valores cada vez más bajos. Y este jueves, al caer el brent hasta los 77,99 dólares, este índice de referencia para Europa se redujo al nivel más bajo desde septiembre de 2010.

La Agencia Internacional de la Energía (AIE) ha especificado en el informe anual que ha publicado el pasado miércoles que China será el motor de la demanda de petróleo en las próximas décadas, y se convertirá en el primer importador del mundo en 2030. Pero de momento, “el hecho de que su economía crezca por debajo de las expectativas incide negativamente en la demanda global de petróleo y contribuye a la bajada de los precios”, explica Virendra Chauhan, analista de la consultora Energy Aspects, con sede en Londres. Según los datos que la Oficina de Estadística China publicó este jueves, la producción industrial y el volumen de inversiones en el país asiático crecieron en octubre en un 7,7%, lo que supone 0,3 puntos porcentuales menos que el mes anterior. En su conjunto, la economía china creció un 7,3% en el tercer trimestre, el peor dato desde 2009.

La ralentización de la economía china debilita la demanda global

A una demanda débil corresponde, una vez más, una oferta que se fortalece. Y lo hace también de manera inesperada: “Pese a las tensiones políticas, la producción de Libia ha subido en los últimos tres meses hasta los 750.000 barriles al día. Aunque el pasado miércoles un grupo rebelde haya impedido la reactivación del yacimiento de El Sharara, el más importante del país, Libia contribuirá la oferta mundial con entre 400.000 y 600.000 barriles al día”, especifica Chauhan.

La resistencia al cambio de estas dinámicas, además de bajar el precio del crudo, ha hecho que tanto las expectativas de los mercados como las de los analistas se concentren en la cumbre de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) que se celebrará el próximo 27 de noviembre. En su último informe mensual sobre el mercado del petróleo, la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA, en sus siglas en inglés) ha calculado que el precio medio del crudo brent ascenderá a 83 dólares de media en 2015, unos 18 dólares menos de lo que había estimado el mes pasado. El organismo, que justifica esta corrección a la baja con la incertidumbre sobre la futura estabilización de la producción estadounidense y por los posibles resultados de la cumbre de los países productores, resalta que “Arabia Saudí continuará desempeñando un papel importante, haciendo fluctuar sus niveles productivos para influir sobre los precios. Pero lo hará cada vez menos, porque por otro lado quiere apuntalar su cuota de mercado”.

Un recorte de la producción, que contribuiría al subir el precio de crudo de forma inmediata, parece una perspectiva lejana: “Arabia Saudí quiere estabilidad en los mercados petroleros. Los rumores de una guerra de precios no tienen fundamento”, declaró el miércoles el ministro del Petróleo del país árabe, Ali al-Naimi.

El ministro del Petróleo saudí apuesta por un mercado estable

Según James Cockayne, director de la revista especializada Midle East Economic Survey, con sede en Nicosia, “la única posibilidad de que la actual tendencia cambie es que el coste del crudo disminuya hasta un valor que haga no rentables las inversiones para producirlo. Se trata, sin embargo, de una cifra imposible de predecir”.

Hay, sin embargo, empresas que han hecho estos cálculos: “La brasileña Petrobras ha basado las previsiones de su producción en un escenario en el que un barril de crudo vale 105 dólares. Probablemente cambiará su estrategia si su coste sigue en los valores actuales”, matiza Virendra Chauhan, de Energy Aspects.

Pero hay otros expertos que subrayan los aspectos positivos de unos precios tan bajos: “España es un país importador de crudo. Con respecto al 19 de junio, cuando el brent alcanzó el máximo de este año [115,06 dólares] ahorra en su adquisición 10 millones de euros al día, que al cabo de un año suman el 0,4% del PIB”, explica Álvaro Mazarrasa, director de la Asociación Española de Operadores de Productos Petrolíferos (AOP).

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