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La resistencia a Draghi en el seno del BCE lastra las Bolsas europeas

Las malas previsiones económicas de la Comisión también castigan el mercado

El presidente del BCE, Mario Draghi, en una conferencia en Washington. Bloomberg

Las bolsas europeas bajaron este martes en bloque, con España e Italia de nuevo como más damnificadas, en una jornada marcada por la rebaja de previsiones económicas para Europa y la noticia difundida por Reuters de disidencia ante la estrategia del presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, en el propio seno del organismo.

En la evolución del selectivo español Ibex 35 a lo largo del día se observa un doble escalón, el marcado por la publicación a las 11 de la mañana de los nuevos pronósticos económicos de la Comisión Europea, que constataban cómo el frenazo en la eurozona acaba lastrando la recuperación española, y el que coincide a partir de las cuatro, con la información de críticas internas a Draghi, lo que pone en peligro que este pueda reforzar los planes de estímulo para la reactivación, algo que pide el mercado.

Al final de la sesión, la Bolsa de Madrid bajó el 2,12% y la de Milán 2,24%, mientras que Fráncfort se contrajo el 0,92% y París el 1,52%.

Fuentes del BCE citadas por la agencia señalaron que los bancos centrales en la eurozona se plantean desafiar mañana miércoles a Draghi urgirle a actuar de forma más consensuada, según dijeron fuentes del BCE. Los banqueros critican especialmente la decisión de Draghi de fijar un objetivo para aumentar el balance del BCE inmediatamente después de acordar en una reunión de política económica del Consejo de Gobierno no hacer pública ninguna cifra, explica Reuters.

“Esto ha creado exactamente las expectativas que queremos evitar”, dijo una fuente en el BCE. “Ahora todo lo que hagamos se medirá con el objetivo de aumentar el balance un trillón de euros”, añadió.

Los halcones del BCE, con el alemán Bundesbank a la cabeza, son más reacios a la expansión monetaria en un momento en el que la reactivación europea se ha frenado en seco y los inversores demandan medidas más contundentes, como la compra masiva de activos públicos (el llamado Quantitative Easing en la jerga financiera anglosajona).

A medida que las decisiones destinadas a suavizar la política monetaria han vuelto más polémicas, fuentes dentro del BCE afirman que el italiano ha actuado cada vez más por su propia cuenta o con sólo un puñado de asesores, dejando de lado incluso a figuras clave del departamento. “Mario es más reservado [que su predecesor, Jean-Claude Trichet] y menos dado a la toma de decisiones conjunta. Los gobernadores nacionales a veces sienten que están en la oscuridad, ignorados”, según un miembro veterano del BCE.

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