WhatsApp, 15.314 millones de dólares de ‘buena voluntad’

Facebook paga 50 dólares por usuario de la aplicación, aunque solo le aportan tres céntimos de retorno

Logos de las aplicaciones Facebook y WhatsApp. Bloomberg

El último trimestre fiscal de Facebook, con los beneficios doblándose y un buen ritmo de expansión, esconden un curioso detalle en la adquisición de WhatsApp, que se cerró por 22.000 millones. En el desglose de la valoración se detalla su valor: 2.026 millones de dólares por los usuarios, 448, por la marca. 288 por la tecnología y, nada menos, que 15.314 millones de euros (12.142, de euros) por ‘buena voluntad’ (goodwill), un concepto que aúna prestigio y reputación, pero intangible y subjetivo.

La aplicación de mensajería ha conseguido 10 millones de dólares de ingresos, pero acumula 140 millones en pérdidas. Entre los motivos de este desajuste está la permisividad para evitar el pago anual por eso y algunas inversiones, sobre todo con las operadoras, para garantizar su uso. Las cuentas reflejan que, aunque pagaron 55 dólares (44 euros) por usuario, solo tienen un retorno de 3 céntimos por cada uno.

Al mismo tiempo que Mark Zuckerberg y David Wehner, director financiero de la red social, hablaban con los analistas, Jan Koum, consejero delegado de WhatsApp, desvelaba algunos de sus planes, entre los que no se contempla la rentabilidad. “Durante los próximos años nos vamos a centrar en seguir creciendo. Crecer es nuestro foco y nada de hacer experimentos con la monetización por ahora”, subrayó Koum.

“Antes de la venta hicimos algunas pruebas”, detalló, “intentamos cobrar en algunos países”. Entre los mismos se encontraba España, donde se pedían 89 céntimos por uso ilimitado de mensajes durante un año. Sin embargo, no quiso entrar en por qué no han cumplido la promesa del pasado febrero, cuando durante el Congreso Mundial de Móviles de Barcelona indicó que antes del verano tendrían listas las llamadas de voz. Todo un golpe a las operadoras, a las que contentarían con un mayor consumo de datos, y sobre todo a programas como Skype. Se limitó a aplazar la fecha hasta comienzos de 2015.

El ingeniero de origen ucranio cuenta con un puesto en el consejo de la red social. Durante la llamada con los analistas, Zuckerberg le dio su apoyo con una afirmación provocativa: “Un producto no es un negocio interesante a menos que tengas mil millones de personas usándolo”. Koum se reafirmó en su voluntad de no incluir publicidad en la aplicación, aunque los analistas ven difícil mantener esa situación, consideran que 600 millones de usuarios, de los que el 70% accede a diario, una alta tasa de recurrencia, son un bocado muy apetitoso para los anunciantes.

Koum, convertido en símbolo del sueño americano por la modestia con que creció y con tratamiento similar a las estrellas del rock desde la venta, se ha dado de bruces con un problema propio de los famosos. Hace una semana salió a la luz una orden de alejamiento de la que fue su novia en 1996. Tenía entonces 19 años. Koum se disculpó por el comportamiento, pero hizo más hincapié en restarle importancia: “Es deprimente y me molesta. Pasó hace ya mucho. Eso una muestra más de que Silicon Valley cada vez se parece más a Hollywood, con demasiado cotilleo, en lugar de centrarse en hacer buenos productos, hacer nuevas empresas o innovar”.

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