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Francia condena a Ryanair por contratar con leyes de Irlanda

Multa de más de ocho millones a la aerolínea por 'dumping social'

Una avión de Ryanair en el aeropuerto de Marseille-Provence AFP

La irlandesa Ryanair ha sido condenada por la justicia francesa por utilizar un sistema que, de facto, tiene las mismas consecuencias que la tan temida deslocalización en Francia: emplear en suelo francés bajo un marco laboral extranjero, habitualmente menos beneficioso para los trabajadores. Según el Tribunal de Apelación de Aix-en-Provence, la compañía aérea ha cometido fraude laboral entre 2007 y 2010 por mantener en el aeropuerto de Marsella-Provence (al sur del país), la principal base francesa de la compañía, a 127 empleados con contratos irlandeses, haciendo, en definitiva, dumping social.

El tribunal confirma una condena anterior, de 2013, y obliga a Ryanair a pagar una multa de 200.000 euros y 8,1 millones de indemnización por daños e intereses a los organismos sociales, sindicatos profesionales y los cuatro pilotos constituidos en su día como parte civil. Según la justicia, la arolínea ha vulnerado el derecho social francés. La línea de defensa de la firma irlandesa ha sido siempre que su flota solo está de paso mientras que la organización del trabajo está en Dublín.

"Estamos muy satisfechos, pues esta decisión confirma que Ryanair viola el derecho europeo que impone respetar, en Francia, la legislación social", ha declarado a Libération Claire Hocquet, abogada del Sindicato Nacional de Pilotos de Línea (SNPL) y de los cuatro antiguos pilotos de Ryanair. "¿Las instituciones que subvencionan a Ryanair y, sobre todo, la cámara de comercio y de industria de Marsella, van a seguir subvencionando una actividad que acaba de ser declarada ilícita por la justicia?", se ha preguntado la letrada.

El SNPL es el mismo sindicato que lideró la reciente huelga de Air France, justamente para evitar la deslocalización de las bases europeas de la compañía de bajo coste Transavia. Ya en junio pasado, la abogada general había denunciado sobre el caso marsellés el dumping social y la competencia desleal de Ryanair, ya que las cotizaciones sociale en Francia son cuatro veces más elevadas que en Irlanda.

Ryanair, líder del sector del bajo coste aéreo en Europa, abrió la base de Marsella en 2007, donde el año pasado resgistró 1,6 millones de viajeros. Nunca declaró su actividad ni en el registro comercial ni a la Urssaf, el organismo que se ocupa de las cotizaciones sociales. Los 127 empleados estaban contratados bajo el régimen irlandés. Una vez que fue condenado en primera instancia por la justicia francesa, cerró la base a principios de 2011, pero después mantuvo e incluso acrecentó la actividad. La condena ahora confirmada por un tribunal francés puede ser apelada por la compañía, pero ello no dejaría en suspenso la pena. Tendría que pagar la multa y la indemnización señaladas a la espera de un nuevo veredicto.

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