El empleo temporal tira del mercado laboral en el mejor verano de la crisis

La ocupación crece en 151.000 ocupados entre julio y septiembre

Los servicios y el sector privado animan la contratación en el tercer trimestre

Oficina de empleo de Madrid. atlas / Carlos Rosillo

El verano ha acudido fiel a su cita con el mercado laboral: se ha saldado con creación de empleo y bajada del paro. Los contratos temporales han impulsado la ocupación y han facilitado que en un trimestre se creen 151.000 puestos de trabajo, es el mejor tercer trimestre del año desde que ha comenzado la crisis, según la encuesta de población activa (EPA) difundida este jueves por el Instituto Nacional de Estadística. También se ha reducido el desempleo entre julio y septiembre, en 195.200 personas. En consecuencia, la tasa de paro ha descendido hasta el 23,7%, el porcentaje más bajo del mandato del PP, aunque todavía por encima del que dejó el PSOE (22,5%).

Los dos trimestres centrales del año suelen ser buenos para el mercado laboral. La temporada alta turística, campañas agrícolas y sustituciones veraniegas impulsan las contrataciones temporales y eso es lo que ha pasado este año: de los 151.000 empleos creados, 122.400 corresponden a temporales; los autónomos y otras formas de autoempleo suponen 58.600; y, en cambio, los asalariados indefinidos han retrocedido en 26.700. Saldo del tercer trimestre: 17,5 millones de empleos.

Pero la mejora laboral va más allá de los datos trimestrales. Los cifras desestacionalizadas —en las que se eliminan con fórmulas matemáticas los efectos de temporadas altas o bajas— arrojan una ligera creación de empleo del 0,36%. Y otros apartados de la EPA muestran que ya no solo crece el empleo precario. Los contratos indefinidos han subido en los últimos 12 meses en 134.600 efectivos. Los trabajos a jornada completa suponen 263.200 más que hace un año. Y entre los autónomos y empresarios aumenta la cifra de los que tienen empleados a su cargo y baja la de quienes se convierten en autónomos porque no tienen otra alternativa a la que recurrir.

El número de hogares sin ningún tipo de ingreso baja a casi 730.000

Todos estos datos muestran que la mejora laboral comienza a consolidarse. Esto incluso se observa en el número medio de horas que trabajan todos los ocupados durante una semana, una cifra que ha crecido tanto en los últimos tres meses como en el último año.

Esta retahíla de números confirma la tesis de que tras abaratar la mano de obra —reforma laboral y la devaluación salarial mediante— la creación de empleo ha llegado antes de lo que sucedía en la salida de crisis anteriores. Si antes era necesario que el PIB creciera al 2% anual, ahora el aumento de la ocupación ha comenzado con crecimientos ligeramente por encima del 1% interanual (1,1% en el trimestre anterior y un 1,6% en el tercero).

El aumento de la ocupación beneficia exclusivamente a los hombres

Para el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, todo esto demuestra que el Gobierno está "haciendo lo correcto para que se abra una etapa de creación de empleo, que es lo que necesita España".

Pero los siete años largos que van de crisis mantienen heridas abiertas en un mercado laboral que ha engullido muchos más de tres millones de puestos de trabajo durante este tiempo.

Pese a que el número ha descendido, los parados que llevan un año o más sin trabajar suman casi 3,4 millones, el 62% del total. Estos dos números son muy preocupantes si se tiene en cuenta que todos los expertos apuntan a este colectivo como el que tiene más difícil volver a encontrar un empleo. Hay otros dramas. Los hogares en las que todos sus miembros están paro asciende a casi 1,8 millones, a pesar de que la cifra ha menguado tanto en el último trimestre como en el último año. Además, hay 729.000 familias en las que ni uno solo de sus integrantes percibe ingresos.

Además, a pesar de que las cifras muestran una consolidación de la mejora laboral incluso entre el empleo indefinido y a jornada completa, las tasas de crecimiento anual todavía son mayores entre el empleo más precario. Otro pero a los números conocidos este jueves está en la población activa, la caída de 241.700 personas es la octava consecutiva en respecto al mismo periodo del año anterior por octavo trimestre consecutivo. Desde que el número de personas en edad y disposición de trabajar tocó techo a la salida del verano de 2012, el mercado laboral español ya ha perdido más de medio millón de personas y cuenta ahora con 22,9 millones de efectivos.

Un tercer lunar: solo los hombres recogieron frutos del repunte del mercado laboral en los tres meses de verano: 164.900 de ellos encontraron empleo. En cambio, 13.900 mujeres perdieron su puesto de trabajo.

Si la teoría económica y el entorno de la recuperación fuera el idóneo, el siguiente paso correspondería a los salarios, que tendrían que empezar a crecer. En cambio, el frenazo de la economía europea pone en entredicho que se vaya a dar este paso e, incluso, que el ritmo de creación de empleo y, de empleo de calidad, sea el previsto.

Basándose en el tirón del empleo temporal, la responsable de Empleo del PSOE, Mari Luz Rodríguez advirtió al conocer los datos que "todo el empleo creado este trimestre ha sido empleo temporal está todos condenados a morir, y así lo veremos en el cuarto trimestre del año".

También los sindicatos mayoritarios apuntaron a la estacionalidad del empleo creado para solicitar al Gobierno cambios en su política laboral. Tanto UGT como CC OO pusieron el acento en la necesidad de crear empleo de calidad.

La patronal CEOE, en cambio, optó por subrayar que la EPA del tercer trimestre confirma la mejora laboral, aunque reclamó mas "medidas de flexibilidad y de impulso a la actividad económica con el fin de aumentar la competitividad de la economía y permitir que las empresas españolas generen empleo".

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