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El mercado solo salva del castigo europeo a Alemania

La Bolsa germana sube en otra jornada de pérdidas generales

Panel informativo en la Bolsa de Madrid EFE

Los mercados, que llevaban meses instalados en una suerte de realidad paralela, marcada por la placidez, han empezado a incorporar los riesgos de la llamada economía real y traducirlo en fuertes castigos en las Bolsas y en la cotización de la deuda de los países. La sacudida se suavizó este jueves, tras dos jornadas muy difíciles, aunque las grandes plazas financieras europeas cerraron a la baja igualmente, con excepción de Fráncfort, que logró arañar un alza del 0,13% al cierre de la sesión.

 Es la economía alemana la que esta semana ha dado el disgusto a los inversores al admitir que crecerá menos de lo previsto y es su Gobierno el que se aferró hoy a su política de austeridad frente a las presiones internacionales para que invierta y dinamice el crecimiento. Pero, al mismo tiempo, son sus bonos y su Bolsa los que salen mejor parados de las marejadas financieras.

La jornada arrancó con fuertes caídas en los parqués, superior al 4% en el caso de Madrid, pero las órdenes de venta de las acciones empezaron a aflojar en favor de las compras después de la apertura de Wall Street. En ese lado del Atlántico ayudó un comentario de la Reserva Federal, que apuntó a que el repliegue de estímulos podrías retrasarse, y a la conformación del Banco Central Europeo (BCE) de que reduciría el recorte que aplica a los bonos griegos. Al final, la Bolsa española cerró con una pérdida del 1,72% en el Ibex, el peor descenso de entre sus vecinos del euro, seguido de Italia (-1,21%) y Francia (-0,54%). Japón se dejó otro 2,22%.

También los bonos alemanes son los que más se benefician del clima de temor a una recaída económica en la zona euro y sacan provecho de su condición de inversión refugio. El interés que los inversores exigieron a los bund a 10 años habían tocado un mínimo histórico el miércoles, del 0,70%, si bien este jueves subieron al 0,82%, lo que muestra que se redujo levemente el apetito por comprarlo.

Aun así, el diferencial entre lo que el mercado pide a la deuda germana y a la periférica se amplió. La llamada prima de riesgo subió para España hasta los 139 puntos básicos (o 1,39 puntos porcentuales), frente a los 135 en los que había acabado la jornada anterior, y para Italia se amplió de los 166 a 175 puntos básicos. El castigo se hizo notar especialmente en los bonos griegos, cuyos intereses a 10 años llegaron al rozar el 9%, lo que significa que el diferencial con Alemania escaló 100 puntos básicos en un solo día, hasta rebasar los 800.

Al final, los mercados corrigen euforias excesivas. Como bien resumió Stephanie Flanders, de JPMorgan, “es bueno que los inversores al hacer la asignación de activos en sus carteras, se centren un poco más en la economía real y un poco menos en las actuaciones de los bancos centrales”. Esta mayor volatilidad no parece cosa de un día.

La Fed sugiere que podría aplazar el repliegue de estímulos

Sandro Pozzi

La volatilidad reciente en los mercados podría obligara a la Reserva Federal plantearse extender el programa de compra de deuda, que estaba previsto expirara a final de mes. Así lo sugirió James Bullard, el presidente de la Fed de St. Louis, uno de los bancos regionales que integran el sistema. Es uno de los miembros que hasta ahora se mostraba favorable a anticipar el proceso que debe llevar al primer alza de tipos de interés en más de ocho años.

El banco central de EE UU está comprando bonos en este momento a un ritmo de 15.000 millones de dólares mensuales. El repliegue comenzó en diciembre del pasado año, cuando se compraban activos de deuda por valor de 80.000 millones. Tras la reunión celebrada en septiembre, Janet Yellen dio por hecho que el programa estaría desmantelado ya para noviembre y que se daría un buen margen de tiempo antes de subir tipos.

La Fed tiene aún dos semanas de margen para analizar la evolución de los mercados y de los datos económicos que vaya surgiendo. Pero el comentario de Bullard tuvo un efecto inmediato en Wall Street, que moderó las pérdida a menos de medio punto porcentual a media sesión y el precio del barril de petróleo recuperó los 80 dólares. La inflación, además, le da margen a la Reserva Federal para tomarse tiempo y dar el próximo paso con calma.

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