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Bruselas y el BCE ven riesgos en el déficit por el recorte de impuestos

La troika alerta a España de la necesidad de seguir con la reforma del mercado laboral

España se recupera a más velocidad que la media de la eurozona. España ha puesto en marcha reformas estructurales. España ha puesto en orden el sistema financiero. Y sin embargo todo son dudas en Bruselas y Fráncfort respecto al horizonte de medio plazo de la economía española. La Comisión Europea y el Banco Central Europeo (BCE) han presentado hoy la segunda revisión del rescate español, que se cerró a principios de este año. El panorama general es positivo: España es el buen alumno en las instituciones europeas para todas aquellos países que aún tienen que hacer los deberes. Pero hay incertidumbres importantes en cuatro frentes.

Para empezar, en la propia recuperación. Bruselas y Fráncfort apuntan que España crece más que la media, gracias a la mejoría de la demanda (y eso a pesar de la fenomenal devaluación interna de precios y salarios), pero advierten de que renquea uno de los motores de la reactivación. "El equilibrio exterior se ha debilitado por la desaceleración de las exportaciones y el incremento de las importaciones". En otras palabras, lo que tenía que ser una recuperación vía sector exterior —con un fuerte recorte en los salarios y los costes empresariales para mejorar la competitividad— no termina de funcionar. Toda Europa está haciendo poco más o menos lo mismo. Y el principal mercado para las exportaciones españolas es el viejo continente. La desaceleración en los emergentes tampoco ayuda.

La Comisión y el BCE dejan tres dudas adicionales. Uno: en cuanto al sistema financiero, urgen a "implementar la reforma de las cajas de ahorros", a acelerar las privatizaciones de las entidades nacionalizadas y señalan que los "desafíos" para la Sareb (el banco malo español) "siguen siendo significativos", con un modelo de negocio que despierta serios recelos. Dos: reprocha a España que no tiene preparada ninguna reforma adicional en el mercado laboral, a pesar de que la dualidad (las diferencias entre trabajadores fijos y temporales) sigue siendo alarmante. Y tres: destaca la reforma impositiva que prepara el Gobierno, con rebajas fiscales para empresas y particulares que van en la buena línea, pero que a la vez "complican el cumplimiento de los objetivos de déficit", según el documento de la Comisión y el BCE.

Guindos admite que la eurozona está "en punto muerto"

I.F., Bruselas

El ministro de Economía español, Luis de Guindos, ha reconocido este lunes que el frenazo en la recuperación económica de la eurozona es un “tema de preocupación” para sus colegas del euro. A su llegada a la reunión de titulares del ramo que se celebrará esta tarde en Luxemburgo, Guindos ha admitido que el motor económico de los 18 países de la moneda única está “prácticamente en punto muerto” y ha reclamado que se haga uso de “todas las palancas de política económica que tenemos a nuestra disposición”.

“Necesitamos una estrategia global”, ha remarcado. Guindos también ha subrayado la “importancia” de llevar a cabo las reformas estructurales pendientes en España —tal y como piden el Ejecutivo comunitario y el BCE— y ha señalado la necesidad de “garantizar la sostenibilidad del crecimiento a largo plazo” a través de la política fiscal. El responsable español de Economía ha incidido en la necesidad de que todos los Estados miembros cumplan con sus objetivos presupuestarios “sin atajos ni favoritismos de ningún tipo”. “Las reglas son para todos”, ha concluido.

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