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El petróleo cae a mínimos en cuatro años por las dudas sobre la economía

El barril de Brent se vende a menos de 89 dólares y el Texas retrocede sobre los 84 dólares

Trabajadores de la empresa de perforación Orion, en Texas. Bloomberg

El precio del petróleo ha entrado en una espiral bajista muy pronunciada y que en pocos días le ha llevado a retroceder en Europa hasta los niveles mínimos de hace cuatro años. El barril que se negocia en el mercado de futuros de Nueva York está como en el verano de 2012. El temor a que la economía global se debilite y la rápida progresión de EE UU hacia la independencia energética explican un vuelco que podría acentuarse durante el invierno.

El barril del Brent —de referencia en Europa— estuvo a punto de perder los 88 dólares al arrancar la sesión en Londres, mientras que el West Texas bajó de los 84 dólares para las entregas de noviembre. Los factores que explican la corrección son múltiples y la presión bajista en el precio del petróleo se ha notado de rebote en el índice de Standard & Poor´s que integra a las grandes compañías de la industria energética. Este cayó de golpe un 3% solo en la jornada del jueves.

Este año, por ejemplo, no hubo grandes tormentas en el golfo de México que estrangularan la producción. En paralelo, las nuevas técnicas de extracción, como la fractura hidráulica, hacen que el crudo fluya más rápido que la demanda y la capacidad de refinar. Al mismo tiempo, EE UU ha empezado a hacer las primeras exportaciones de petróleo desde el embargo de 1979.

La fuerte apreciación del dólar también juega en contra del precio del barril. El euro se cambia por debajo de los 1,27 dólares y en día pasados estuvo a punto de perder incluso los 1,25 dólares, lo que supone una fuerte devaluación respecto a los 1,399 dólares del máximo anual que marcó el 8 de mayo. Los analistas de Goldman Sachs explican que los fundamentales a medio plazo mirando lo que pasa fuera de EE UU, apuntan a que seguirá tomando fuerza para cambiarse a entre 1,15 y 1,20 dólares.

El Fondo Monetario Internacional, además, advertía esta semana del impacto que la caída en el precio de la energía y de las materias primas puede tener en las economías de países productores en el grupo de los emergentes, como Brasil y Rusia. La Organización de Países Exportadores de Petróleo, por su parte, elevó el pasado mes de septiembre la producción al nivel de septiembre de 2013 por los incrementos en Irak y Libia.

La reciente caída del precio, sin embargo, podría llevarle a cerrar el grifo como ya está haciendo Arabia Saudí. La próxima reunión del cártel esta prevista para el próximo 27 de noviembre y podría ser muy tensa, porque algunos miembros no quieren perder su cuota de mercado frente al ímpetu de EE UU. Hay países que, como Irán, están de acuerdo con esta reducción de precios para poder tener contentos a sus clientes en Asia.

Con todo esto, en el parqué neoyorquino ven posible que el West Texas baje pronto de los 82 dólares y que desde ahí pueda colocarse incluso en el nivel psicológico de los 80 dólares el barril si no es capaz de remontar. Para el Brent, ese sustento está para los analistas cerca de los 90 dólares. Pero si se pierde, es muy posible que la debilidad actual pueda acelerarse porque los operadores del mercado suelen compran en bloques muy grandes.

Expectativas de recuperación

Lo normal es que el precio de la energía vuelva a recuperarse hacia final de año, cuando la demanda empieza a repuntar conforme se acerca la primavera. Pero hasta entonces, la volatilidad será la nota dominante porque persiste la incertidumbre sobre la marcha de la economía. Se está viendo también en Wall Street. El Dow Jones acaba de iniciar el cuatro trimestre totalmente plano, cuando se compara con el arranque del año.

Tras seis años con los tipos al 0% en EE UU y los estímulos masivos inyectados, el crecimiento se sigue mostrando entre modesto en la mayor potencia del mundo. El acta de la última reunión de la Reserva Federal reflejaba además el temor a una contracción global. Los miembros de la Fed, al mismo tiempo, revisaron a la baja las previsiones de crecimiento por el efecto de la apreciación del dólar en esta coyuntura incierta.

Su impacto podría empezar a verse ya a partir de la semana próxima, cuando las grandes corporaciones cotizadas publiquen sus cuentas de resultados. La revalorización del billete verde y el abaratamiento de la energía, sin embargo, ayudan a rebajar la presión del lado de la inflación, combinación que podría llevar a la Fed a ser complaciente porque le da más margen de tiempo antes de proceder al primer alza de tipos de interés.

¿Se notará en las gasolineras?

Los efectos del abaratamiento del barril se tendrían que notar en un futuro en las gasolineras, ya que el crudo que se compra ahora es para entrega dentro de un mes. A este respecto, el actual descenso será un buen momento para confirmar si en las estaciones de servicio de España persiste lo que las autoridades de competencia denominan como el fenómeno del cohete y la pluma. Esto es que cuando suben los costes internacionales, el precio del litro se dispara y, cuando bajan, tardan mucho en trasladarse al precio de venta al público. También el Ministerio de Industria ha denunciado que los márgenes de las petroleras son más elevados en España que en los países vecinos.

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