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El FMI calcula una creación de empleo mínima en España en 2015

La economía española se coloca en la cabeza de crecimiento de la zona euro, pero el Fondo rebaja a un tercio la expectativas de nuevos puestos de trabajo del Gobierno

Un operario en una fábrica de automóviles de Valencia.

La España que hace dos años era firme candidata a necesitar el rescate asomó el martes en el arranque de la asamblea anual del Fondo Monetario Internacional (FMI) como la más dinámica del club del euro. Un país que tiene al 25% de su población activa parada, cuya deuda pública se acerca peligrosamente al 100% de su PIB y que carece de alternativa a la construcción para crecer con fuerza es el que ha dado la única sorpresa positiva en las previsiones económicas. Sin embargo, el Fondo contempla una mínima creación de empleo, un tercio de la que espera el Gobierno para 2015, y la digestión de la crisis sigue lenta: con el nuevo cálculo del Instituto Nacional de Estadística (INE) y las nuevas proyecciones del FMI, España recuperará su nivel de riqueza previo a la crisis en 2018 y entonces la tasa de paro aún rozará en 20%.

La riqueza perdida se recuperará en 2018 con un paro cercano al 20%

El Gobierno calcula que en 2015 se crearán 348.200 empleos y el FMI no espera más de unos 130.000. Ambos coinciden, aun así, en que la tasa de paro bajará del 24%, concretamente hasta el 23,5%, según el Fondo, tres décimas menos que lo previsto en julio. Hay que fijarse en los números de la rescatada Grecia, que acumula siete años en recesión, para encontrar un dato —solo un poco— peor, del 23,8%.

La Asamblea Anual del FMI arrancó este martes en Washington cargada de páginas, hojas de cálculo y medidos discursos al milímetro para configurar un panorama lleno de incertidumbre, pero en España, pese al paro, el panorama aparece más despejado. El turismo bate récords y un buen termómetro del consumo interno como la venta de coches refleja una mejora de la situación tras dos recesiones en cinco años y un duro proceso de devaluación interna. El PIB crecerá un 1,3% este año y un 1,7% en 2015, lo que en ambos casos supone una mejora de una décima respecto a los que se había calculado el pasado julio. Es algo menos de lo que espera el Ejecutivo, que es el 2%. Aun así, el próximo año, según sus estimaciones, ninguna otra gran economía de la zona euro avanzará a ese ritmo. Sí lo harán algunas más pequeñas como Irlanda o Austria y, fuera del euro, europeas como la de Reino Unido.

“Las tasas de crecimiento que prevé el FMI para 2015 son muy factibles, aunque no son un gran éxito teniendo en cuenta que está rebotando de una caída mayor”, apunta Jesús Fernández-Villaverde, de la Universidad de Pensilvania, pero “lo que nadie sabe es qué ocurrirá con el empleo, ya que la relación entre PIB y trabajo se ha roto, ahora hace alta crecer menos”. Tradicionalmente España ha necesitado unos avances del 2% para crear puestos de trabajo, pero la reforma laboral ha reducido esta exigencia, según el Gobierno.

“España está saliendo de problemas”, apuntó Thomas Hebling, director del Departamento de Estudios Económicos Mundiales del FMI, si bien “afronta un problema de baja inflación”.

El organismo quita hierro al riesgode deflación pese a la caída del IPC

La evolución de los precios es una clara muestra de que la actividad española está lejos aún de la normalización. El IPC lleva tres meses decreciendo y azuzando el fantasma de la deflación, una caída generalizada y sostenida de los precios que acaba por bloquear el consumo y la inversión y frena la economía. El informe del Fondo sigue colocando a España y a Grecia en una posición de riesgo elevado, aunque el martes el economista jefe, Olivier Blanchard, restó gravedad al asunto. Sí señaló que “sería mejor si en el conjunto de la zona euro hubiera una inflación más alta porque así España podría incrementar su competitividad sin tener que incurrir en deflación”.

El Fondo cree que el IPC crecerá por debajo del 1% hasta 2016 y, para ese año, fecha en la que España tiene que dejar su déficit público por debajo del 3% para cumplirse los compromisos con Bruselas, el FMI tampoco lo ve posible y calcula un desequilibrio del 3,8%.

La recuperación se ha visto castigada en los últimos meses por el frenazo europeo, tal y como ha admitido el propio Gobierno, pero el ritmo de crecimiento se puede recuperar en adelante si la situación no empeora entre los países vecinos, que son los principales clientes de la marca España.