Abejas, sobre las tarjetas: “Era una práctica conocida y legal en la caja”

"Parece que ganar dinero es un delito en España", dice el exdirector de Economía de Madrid

Pablo Abejas, ex director general de Economía de la Comunidad de Madrid. EFE

Pablo Abejas, director general de Economía de Madrid destituido este jueves por el escándalo de las tarjetas opacas de Caja Madrid, defiende que el uso de las tarjetas no declaradas era público y habitual en el resto de entidades. "Era una práctica conocida y legal en la caja y en las corporaciones del mundo entero", asegura Abejas en una entrevista en EL PAÍS.

El alto cargo del Gobierno de Ignacio González (PP), que gastó, presuntamente, 246.700 euros de esta forma, sostiene además que las tarjetas, —a través de las cuales los responsables de Caja Madrid cargaron durante al menos diez años (entre 2003 y 2012) más de 15,5 millones de euros en gastos personales— existían en la entidad madrileña "desde 1988". "Las crea Jaime Terceiro [expresidente de Caja Madrid] y pasaron desde entonces cientos de inspectores del Banco de España, auditores, directivos, presidentes...", afirma.

El ya ex director general de Economía de Madrid explica que él recibió una tarjeta al incorporarse a la entidad. "Cuando llego a la caja en 2006 me la dan y me dicen que es parte de mi retribución, que tengo un límite, que no puedo pasar sacar dinero, y que no puede haber gastos inadecuados. Pregunto si tengo que dar una relación mensual de los gastos y me dicen que no", indica. El límite, precisa Abejas, era de "25.000 euros al año", aunque al año siguiente le fue duplicado hasta "unos 4.000 euros mensuales por ser presidente de la Comisión de Control". Por gastos inadecuados, reflexiona, se entendía por ejemplo "pagar el alquiler o el colegio de los niños".

"Yo ganaba más dinero en Telefónica, parece que ganar dinero es un delito en España, pero el sueldo debe ser de acuerdo a tus responsabilidades", defiende Abejas, que concluye que "en una entidad financiera uno tiene responsabilidades penales por las cosas que se hacen".

Con el dinero de plástico entregado a los miembros del consejo de administración y del consejo ejecutivo de Caja Madrid se pagó ropa, alimentación o viajes, y se retiraron de los cajeros automáticos al menos 2,1 millones de euros. No fue hasta el pasado 26 de junio cuando Bankia dio la alerta al Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), con dos informes en los que advertía de la existencia de estas tarjetas "fuera del circuito ordinario", señalando que no había contabilidad precisa. El responsable del FROB hizo llegar, a su vez, estos documentos a la Fiscalía Anticorrupción.

El juez Andreu ha enviado los informes a los peritos del Banco de España para que investiguen si las 86 personas que utilizaron este método de pago pudieron cometer un delitos societario y de apropiación indebida que señalaba la Fiscalía Anticorrupción, y si el propio supervisor conocía la existencia de este medio de pago. Fue la propia entidad la que, a través de una auditoría interna, detectó hace meses las tarjetas. En Caja Madrid, al menos 15,25 millones de euros salieron de la entidad por este medio entre los ejercicios 2003 y 2012, y en Bankia los directivos abonaron de esta manera compras por valor de 245.200 euros.