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La filial española de Google declara beneficios tras tres años en pérdidas

Google Spain destina 1,75 millones a impuesto de sociedades y gana 4 millones netos

Trabajadores en la sede de Google en España. EL PAÍS

Google es una de las empresas más rentables del mundo. Su filial española, sin embargo, llevaba tres años declarando pérdidas en España. No es que le fuese mal en el mercado español, sino que facturaba sus ingresos desde Irlanda y apenas cubría sus gastos con lo que le aportaban otras empresas del grupo. Ese modelo, que permite que la empresa apenas pague impuesto de sociedades en España, no ha cambiado y ha sido reconocido como legal por Hacienda. Sin embargo, tras una inspección fiscal, Google refacturó sus costes en 2013 con un mayor margen. Eso ha permitido que Google Spain logre beneficios y pague algo más de impuestos en España.

La empresa declara ingresos de 52 millones desde otras filiales

En el ejercicio 2013, Google Spain declaró una cifra neta de negocio de 52,17 millones de euros, un 25% más que el año anterior. Esos ingresos proceden de otras compañías del grupo: Google Ireland (49,3 millones) y la matriz, Google Inc (2,8 millones). Google presta a la filial irlandesa servicios de marketing y demostración de productos y a la matriz, servicios de investigación y desarrollo, en ambos casos “bajo los términos y condiciones normales del mercado”, según la memoria de la empresa.

Las cuentas de la filial española fueron aprobadas en Mountain View (California, EE UU) el 21 de julio y depositadas en el Registro Mercantil de Madrid el pasado viernes. En su informe de auditoría, Ernst & Young llama la atención sobre el hecho de que la sociedad realice una parte importante de sus operaciones con otras empresas del grupo Google, pero no pone ninguna salvedad a las cuentas.

La empresa refactura a esas otras dos sociedades del grupo los costes en que incurre “más un margen de beneficio, en función de los artículos en cuestión”. En 2013, el mayor margen con respecto a los gastos de personal y explotación permitió que el resultado de explotación se multiplicase por 23, hasta 5,8 millones. Tras restar 1,75 millones destinados a impuestos, la empresa se apuntó 4,05 millones de resultado neto. Es el mayor beneficio declarado por la empresa en España y también su mayor pago de impuesto de sociedades.

En realidad, Google obtiene ingresos mucho mayores en el mercado español de los que declara Google Spain. Los expertos del sector calculan que serán cientos de millones de euros. Pero Google factura esos ingresos desde Irlanda, por lo que no tributan en España. Google, además, logra con maniobras de ingeniería fiscal que esos beneficios acaben alojados en paraísos fiscales sin apenas tributar tampoco en Irlanda, de forma que la compañía apenas paga impuestos por los beneficios logrados fuera de EE UU. Los países del G-20 han lanzado una ofensiva, con propuestas de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), para tratar de combatir ese escapismo fiscal y que las empresas tributen por los beneficios allí donde los generan. Sin embargo, no se esperan resultados a corto plazo. España también ha lanzado medidas para vigilar más de cerca a las multinacionales y tratar de aumentar la recaudación.

Las empresas como Google, Facebook, Apple y muchas otras tienen fácil la defensa de su posición: se limitan a aprovechar las posibilidades de optimización fiscal que les brinda la ley, cumpliendo con la legislación de cada país.

Como desveló EL PAÍS, Hacienda abrió una inspección a Google Spain el 21 de enero de 2011 que concluyó en 2013 con el levantamiento de actas por el impuesto de sociedades de los años 2007 y 2008. Pero la pequeña cifra adicional a pagar (inferior a dos millones de euros) y la ausencia de sanciones se convirtieron en la práctica en un triunfo para Google, pues venían a validar la legalidad del modelo que le permite minimizar el pago de impuestos. Los responsables de Google Spain consideran que “no existen contingencias fiscales registradas de importe significativo que pudieran derivarse de posibles interpretaciones diferentes de la normativa fiscal”.

Google declara sus ingresos en el mercado español desde Irlanda

Las cuentas también reflejan que Google Spain aumentó su plantilla en seis personas en 2013, hasta los 141 empleados (80 hombres y 61 mujeres). Los gastos de personal han crecido un 12%, en buena parte por el aumento de los pagos con instrumentos de patrimonio como las opciones sobre acciones de Google.

En cuanto al resto de gastos de la filial española, destacan los 10,8 millones que dedicó Google Spain a publicidad, un 7,6% más que el año anterior; los 2,4 millones de servicios externalizados y, los 1,3 millones de arrendamientos. De estos últimos, 1,26 millones correspondieron al alquiler de la oficina de Torre Picasso, en Madrid, y 36.300 euros al de un pequeño almacén en Getafe.

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