6 diferencias entre el máster oficial y el título propio

El precio, la homologación en Europa o la puntuación para opositar a plazas públicas son algunas de las claves

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¿Máster oficial o título propio? Puede que nunca se haya hecho esta pregunta a menos que se haya planteado dar un paso más en su formación y apostar por uno de estos cursos para especializarse. Aunque a primera vista parecen titulaciones similares, existen ciertos matices que los diferencian y que podrían resultar determinantes para su trayectoria profesional. Les presentamos seis puntos clave para ayudarles a decantarse por una u otra opción. 

1- Procedimiento normativo: Lo primero que debe saber es que los másteres oficiales están regulados por la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación (ANECA), dependiente del Ministerio de Educación, y están homologados en los 47 países que integran el Espacio Europeo de Educación Superior (EEES). Por su parte, los títulos propios son aprobados por las universidades y se someten a un procedimiento normativo más flexible.

El hecho de que los títulos propios no deban someterse a procesos burocráticos tan complejos permite que se puedan poner en marcha de forma más rápida. “Desde la universidad mantenemos el contacto con empresas y éstas nos informan de nuevos perfiles profesionales que demanda el mercado. Por ese motivo los títulos propios están más vivos”, señala José María Álvarez, vicerrector de la Universidad Rey Juan Carlos (URJC) y catedrático de Comunicación. Buen ejemplo de ello es el nuevo curso de piloto de drones -aviones no tripulados- en emergencia que imparte la empresa de formación oscense SRF Profesional y que está avalado por la Rey Juan Carlos. “Instituciones públicas y compañías privadas están demandando cada vez más pilotos de naves no tripuladas bien formados para situaciones de emergencia, desde inundaciones, incendios o terremotos”, explica Ricardo Reyes, director del curso de 180 horas de duración y un precio de matrícula de 6.000 euros.

"¿Que surge una nueva ley?, de inmediato se crea un curso para enseñar a ejecutarla. ¿Que aparece un nuevo protocolo de tratamiento psicológico?, se lanza un curso para conocerlo y aplicarlo", asegura María del Carmen García, vicerrectora de Formación Permanente de la UNED, quien considera que la rapidez y especialización que demanda el mercado se consigue con los títulos propios. 

2- Profesorado: Los títulos propios se ponen en marcha por iniciativa de los propios docentes, quienes sujetos al reglamento interno de la universidad, diseñan los programas y su implementación. A diferencia de los oficiales, que deben ser impartidos por personal universitario, los propios pueden contar con la participación de profesionales y expertos de diversos ámbitos.

3- Investigación (doctorado):  Los másteres oficiales están más orientados a perfiles que se quieran dedicar a la investigación, indica el director del Centro Superior de Gestión de la Universidad Complutense de Madrid (UPM), Patxi Aldecoa. El Plan Bolonia contempla como requisito previo para cursar un doctorado una titulación de máster oficial. “Una de las ventajas de los oficiales es que si el estudiante decide iniciar un doctorado en otro país europeo, cumpliría los requisitos académicos fijados por Bolonia”, señala Francisco Michavila, catedrático de Matemática Aplicada y director de la Cátedra UNESCO de Gestión y Política Universitaria de la UPM. Sin embargo, este beneficio no se da de cara a las contrataciones por parte de empresas privadas. “Cada compañía tiene unos criterios de selección y normalmente no suelen tener en cuenta si los másteres son oficiales o propios”, indica José María Álvarez, de la URJC.

4- Puntuación para oposiciones: A la hora de presentarse a oposiciones o concursos a la Administración Pública, los oficiales puntúan más al estar catalogados como posgrado, mientras que los propios se consideran formación continua y su puntuación es inferior.

5- Becas: Otra de las diferencias fundamentales es que solo los estudiantes de másteres oficiales pueden optar a las becas generales del Ministerio de Educación, aunque la gran mayoría de títulos propios cuentan con programas internos de ayudas. 

6- Precio: En cuanto al precio de matrícula, los oficiales están sujetos a las tasas por crédito fijadas por el Ministerio de Educación y las comunidades autónomas, mientras que la cuantía de los propios la determinan las propias universidades. “Los propios suelen ser más caros porque se autofinancian. Si no resultan útiles al mercado, es fácil hacerlos desaparecer. La flexibilidad es buena tanto para su creación como para su disolución”, remacha Patxi Aldecoa.

 

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