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El déficit comercial se multiplica por 10 por el deterioro del sector exterior

El turismo no logra compensar el frenazo de las exportaciones y la recuperación de las compras

La balanza por cuenta corriente, que mide los ingresos y pagos al exterior por intercambio de mercancías, servicios, rentas y transferencias, acumuló un déficit de 9.900 millones de euros en el primer semestre del año, lo que supone multiplicar casi por 10 el déficit de 1.000 millones del mismo periodo de 2013, según datos facilitados por el Banco de España.

Este incremento es fruto, principalmente, del aumento de los déficit de las balanzas comercial y de rentas, frente a la mejora del superávit de servicios, mientras que el saldo de transferencias corrientes se mantuvo estable.

El déficit acumulado de la balanza comercial se situó en 9.000 millones de euros hasta junio, lo que supone un 164,7% más que los 3.400 millones del mismo periodo del año anterior, debido al mayor crecimiento de las importaciones respecto de las exportaciones (+6,7% y +2,3% en tasa interanual, respectivamente).

En la balanza de turismo y viajes, el superávit acumulado en el primer semestre del año ascendió a 14.500 millones de euros, superior al alcanzado en el mismo periodo del año anterior (14.000 millones). La cuenta de capital acumuló en el primer semestre un superávit de 4.000 millones, ligeramente mayor que el del mismo periodo de 2013 (3.900 millones).

La economía española experimentó en el primer semestre de 2014 una necesidad de financiación de 5.900 millones de euros, frente a una capacidad de financiación acumulada en igual período del año previo de 2.900 millones.

La cuenta financiera de todos los sectores, excluido el Banco de España, acumuló en el primer semestre salidas por valor de 6.000 millones de euros, frente a las entradas de 43.300 millones generadas en el mismo periodo del año anterior.

Este balance se ha alcanzado pese a que en julio se reforzó la apuesta de los inversores extranjeros en España, sobre todo en lo que respecta a la Bolsa y la deuda. En concreto, la llegada de más de cerca de 20.000 millones de euros por esta vía, que se vio reforzada por el regreso de 4.400 millones por parte de los españoles, logró compensar la salida 16.500 millones que sufrió el apartado de otras inversiones.