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El INE eleva al 0,6% el crecimiento del PIB en el segundo trimestre

Es el mayor avance de la economía española desde que comenzó la crisis

La estimación inicial del organismo oficial supera en una décima la del Banco de España

El consumo eleva el PIB del segundo trimestre al 0,6%. Bloomberg

La salida de la economía española de la peor crisis de su historia reciente se va despejando. Al menos, eso es lo que indica la evolución de la principal variable macroeconómica, el producto interior bruto (PIB). Si el Banco de España certificó hace dos semanas que enlazaba un año en positivo, este miércoles el Instituto Nacional de Estadística ha elevado el ritmo de crecimiento en su primera estimación sobre lo que ocurrió en el segundo trimestre. Según la agencia estadística, el avance trimestral fue del 0,6%, una décima más que lo calculado por el banco central.

Ese avance trimestral situaría -debe ser refrendado dentro de un mes por el propio INE-, el crecimiento anual en el 1,2%, también una décima más que lo vaticinado por el Banco de España. Es, en todo caso, el mayor incremento trimestral del PIB desde que arrancó la crisis: para encontrar un aumento similar hay que retrotraerse seis años y medio, a los últimos meses de 2007, cuando el PIB avanzó al 0,7%.

"La recuperación de la actividad económica siguió ganando tracción durante el segundo trimestre de 2014, con un avance en línea con el crecimiento medio registrado en anteriores fases expansivas", señaló en una nota el servicio de estudios del BBVA, que también destacó que se trata de un dato provisional. La celebración de la Semana Santa en fechas distintas a las de 2013 (este año en abril, el pasado en marzo) da más peso a los filtros estadísticos que usan los técnicos para corregir los efectos estacionales y facilitar una comparación homogénea. 

El final de la crisis lo marcará  el descenso de la tasa de paro, ahora en el 24,5%. Pero el último dato de empleo, con casi 200.000 ocupados más que en 2013 según la última Encuesta de Población Activa (EPA) -datos que no incluyó el Banco de España en su cálculo-, ha podido influir en la mejora  que reflejan los datos del INE. En su corta explicación, lo que sí certifica la agencia estadística es que se repite la tendencia del primer trimestre, cuando el PIB creció un 0,4%: un aumento de la demanda interna, impulsado por la mejora de las expectativas de las familias, y un comportamiento negativo del sector exterior, lastrado por el auge de las importaciones.

"Lo que ha sorprendido es la fortaleza de la demanda interna”, afirmó Guindos este martes, tras anunciar una revisión al alza de las previsiones económicas del Gobierno. En su comparecencia en el Congreso, el ministro admitió también que tendrá que reducir de forma drástica el superávit exterior que esperaba para este año (del 2% al 0,7% del PIB) por la fortaleza de las importaciones.

"Esperamos que el crecimiento económico se vaya a aproximando al 1,5% en este ejercicio y al 2% en el ejercicio próximo”, anunció el ministro ante la comisión de Economía del Congreso, en la que intervino a petición propia. El nuevo pronóstico mejora la predicción oficial de avance del PIB en 2014 y 2015 en tres y dos décimas, respectivamente.

Guindos basó la decisión de revisar al alza su pronóstico en que el PIB encadena cuatro trimestres de avance, “y con un perfil ascendente” —antes de que se conociera oficialmente el nuevo dato del INE—. El ministro adelantó que también rebajará la estimación de la tasa de paro, situada ahora en un promedio del 25% para este año y en el 23,3% para 2015.

El Banco de España también hizo una revisión de sus previsiones similar, tras constatar un avance en el consumo pese al continuado descenso en las rentas familiares (un 1,1% menos que en el trimestre anterior). Pero mientras Economía pone el énfasis en la mejora generalizada de las expectativas familiares inducidas por el avance del empleo, el organismo supervisor concluyó que ese mayor optimismo también está incentivado por las ayudas públicas a la compra de coches, que ha subido un 18% hasta junio.

“La intensidad del avance del consumo excede a la de las propias rentas, quizá porque la reducción de la incertidumbre ha permitido la materialización de numerosas decisiones de adquisición de bienes duraderos que habían sido pospuestas en años anteriores, lo que se está manifestando en un rápido descenso de la tasa de ahorro”, resaltaron los analistas del supervisor financiero en su informe de julio. Lo cierto es que otros indicadores de consumo, más relacionados con decisiones frecuentes y sin respaldo de las subvenciones, reflejan un avance mucho más tibio: el índice de comercio minorista apenas creció al 0,2% anual en junio.

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