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España cierra un año en crecimiento

La economía acelera hasta el 0,5% en su cuarto trimestre consecutivo de subida

Han tenido que pasar seis años para que España haya logrado cerrar un año completo con crecimiento económico. Después de dos largas recesiones separadas por un espejismo de recuperación, la economía ha logrado enlazar cuatro trimestres de crecimiento y se ha acelerado en los últimos meses con un consumo interno que ha robado algo de protagonismo a las exportaciones. El producto interior bruto (PIB) engordó un 0,5% en el segundo trimestre del año respecto al primero, según el boletín económico publicado este miércoles por el Banco de España, lo que supone una décima más que entre enero y marzo. Y en los últimos 12 meses, el crecimiento ha llegado al 1,1%, el doble que el interanual del primer trimestre (0,5%). Supone el mayor impulso en seis años y ha llevado al organismo a revisar al alza sus previsiones para 2014 y 2015.

Ha ocurrido algo aparentemente contradictorio: el gasto de las familias, el principal motor de la economía, aumentó un 0,4% entre mayo y junio, pese a que las rentas han agudizado su caída al 1,1% —frente al 0,7% del trimestre anterior— y no ha habido grandes alegrías de crédito.

¿Por qué los españoles han consumido pese a ganar menos y sufrir aún una tasa de paro superior al 25%? José García Montalvo, catedrático de Economía de la Universidad Pompeu Fabra (UPF) destaca el componente anímico de la economía: “Hay un cambio de percepción de la situación económica en la gente, ha mejorado la confianza y eso también ha llevado a volver a consumir a esas personas que en teoría no deberían haber dejado de hacerlo, como funcionarios, o jubilados, o personas con contratos indefinidos, que se habían ajustado el cinturón por temor más de lo que les hubiese correspondido”. Además, añade, Montalvo, hay algo mucho más tangible: “Llevamos 10 meses creando empleo en términos desestacionalizados de afiliación a la Seguridad Social”.

Es un análisis similar al del Banco de España. “La intensidad del avance del consumo excede a la de las propias rentas, quizá porque la reducción de la incertidumbre ha permitido la materialización de numerosas decisiones de adquisición de bienes duraderos que habían sido pospuestas en años anteriores, lo que se está manifestando en un rápido descenso de la tasa de ahorro”. Nada como la compra de coches para tomar la temperatura al ánimo consumidor y esta ha subido un 18% hasta junio, muy apoyadas por las ayudas públicas.

* En el informe de proyecciones de marzo de 2014 no se publicaron las proyecciones del IPC (aunque en su lugar se publicaron las del consumo privado). Fuente: Banco de España e Instituto Nacional de Estadística

Aun así, el estado de la economía —con una de cada cuatro de personas activas sin forma de ganarse la vida y los sueldos a la baja— choca frontalmente con la palabra recuperación. El problema es que, aunque el dato macroeconómico por excelencia, el PIB, ha cumplido 12 meses al alza, su ritmo resulta lento para una economía que ha caído el 7% en la crisis y visto escalar el desempleo hasta el 26%.

El paro es la mayor lacra de la presunta recuperación española, si bien el Banco de España cree que se vuelve a crear empleo en tasa anual por primera vez en seis años, desde el inicio de la crisis, un dato que tendrá que corroborar este jueves la Encuesta de Población Activa (EPA). “Se estima un aumento de la ocupación en términos netos, por tercer trimestre consecutivo, que supondría el retorno a una tasa interanual positiva, próxima al 0,4 %, por primera vez en los últimos seis años”, dice el boletín.

Otro elemento alentador del segundo trimestre de 2014 es que las exportaciones han vuelto a crecer, un 1,7%, y a tener una aportación positiva al crecimiento después del frenazo del arranque del año y las importaciones se han ralentizado con un incremento del 1,3%, dos décimas menos que en el trimestre anterior.

En tasa interanual, según el boletín, ambas se moderaron de forma notable, pero eso no ha impedido que el Banco de España haya corregido al alza sus proyecciones de crecimiento y apunte a una tasa del 1,3% este año, una décima por encima de lo estimado el marzo, y al 2% en 2015, tres décimas más que en la última previsión. El pronóstico de 2014 queda tan solo una décima por encima del Gobierno, de la media de consenso de los grandes servicios de estudios privados y de las últimas proyecciones del Fondo Monetario Internacional (FMI).

El organismo que dirige Luis María Linde aprovecha la revisión de las previsiones para bendecir la reforma fiscal del Gobierno, ya que le atribuye una parte del progreso. La mejora es “reflejo de una evolución reciente de la actividad y del empleo más favorable que la prevista entonces y del impacto de la reforma fiscal anunciada el pasado 20 de junio, en un contexto de prolongación de la normalización de las condiciones en los mercados financieros y de reducción de la incertidumbre agregada”.

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