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Los españoles vuelven a la playa

El sector turístico espera la mejor temporada alta en cinco años por el regreso de los veraneantes nacionales

Turistas en Playa del Carmen, en Lanzarote. GETTY

Este año no hay peros que valgan. El turista español ha vuelto a tomarse vacaciones después de cuatro veranos sin poder hacerlo por la crisis o de quedarse en la casa del pueblo para ahorrar. La primera industria nacional no sólo va a batir el récord de visitantes extranjeros (como ya hiciera en 2013), con unos 63 millones de turistas, según prevé el ministro del ramo, José Manuel Soria, sino que su otra mitad, la que representa el viajero nacional, se ha recuperado de la abstinencia.

“Las cosas van bien, mejor que el año pasado, que ya fue bueno”, afirma Gabriel Escarrer, vicepresidente y consejero delegado de Meliá Hotels International, la primera cadena hotelera española, y reafirma casi con las mismas palabras Abel Matutes Prats, director general de Palladium Hotel Group. Después de recibir a más de 60 millones de extranjeros en 2013, lo que supuso batir una cifra histórica y arrebatarle a China la tercera plaza del podio mundial de visitantes —además de continuar con el segundo puesto del globo por volumen de ingresos—, “la gran sorpresa es que se ha reactivado el turismo nacional, que crece a ritmos de entre el 10% y el 15%”, continúa Escarrer, para quien las expectativas de este verano son prometedoras, igual que las del conjunto del ejercicio.

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Fuente: Exceltur y Ministerio de Industria, Energía y Turismo.

Y no sólo lo son por la evolución de la ocupación de los establecimientos, sino “porque después de cuatro o cinco años de sacrificios, el sector turístico empieza a incrementar ligeramente sus precios, entre el 3% y el 4% y, sobre todo, está haciendo menor uso de las ofertas. Ya no vemos descuentos del 10% o el 15% que otros veranos han sido tan habituales”, resume el consejero delegado de Meliá.

“Menos mal que tenemos el sector turístico en España. Es lo único que va bien en el país”, apoya no sin cierta sorna Raúl González, consejero delegado de Barceló Hoteles & Resorts. Esta industria es el motor de la economía y crece muy por encima de ella. Tanto es así que las principales compañías del sector agrupadas en torno a la Alianza Turística Exceltur volvieron la semana pasada a revisar al alza por tercera vez en 2014 sus previsiones para el conjunto del año. “El sector turístico es la locomotora de la recuperación económica. En el segundo trimestre su crecimiento ha sido del 3,1%, triplicando el crecimiento del PIB, del 0,9%”, decía José Luis Zoreda, vicepresidente del lobby, “y generando más de 65.000 empleos”.

La patronal estima que en 2014 el PIB turístico subirá un 2,4%, el doble que el conjunto de la economía

Exceltur estima que a finales del ejercicio el PIB turístico subirá un 2,4%, frente al 1,2% del conjunto de la economía nacional. “La recuperación de la demanda española es la mejor noticia para la industria turística. Mientras que la demanda extranjera pierde brío y lo va a seguir haciendo a lo largo de los próximos meses”, agrega Zoreda.

Los últimos datos oficiales, correspondientes al mes de mayo, reflejan un aumento del 8,2% en las llegadas de visitantes extranjeros a España, que suman 21,4 millones en total. Británicos, alemanes y franceses son los viajeros que más incrementan su afluencia, con porcentajes de casi el 7%, el 8% y el 11%, respectivamente, sobre mayo de 2013. Los italianos son la cara más amable de los foráneos, puesto que vuelven a territorio nacional tras años de relajar sus visitas por la crisis; y los belgas son una nacionalidad en alza.

“La cara negativa”, explica Gabriel Escarrer, “son los viajeros rusos, que bajan, y los ucranianos, que desaparecen de España, por el conflicto abierto entre ambos países” y por el encarecimiento del rublo del 20% que éste ha provocado. Aunque no es tan preocupante, apunta Paul de Villiers, director general de Amadeus en España, si tenemos en cuenta que “el número de rusos que nos visitan es pequeño. Pero el crecimiento bestial que venían experimentando se ha ralentizado”. La estadística del Ministerio de Industria, Energía y Turismo coloca en cerca de 340.000 las llegadas de rusos a España entre enero y mayo, un 2,8% más que en igual periodo del año anterior; aunque, según Raúl González, “el turismo ruso se derrumbó, pasó de crecer al 60% a caer el 30%, y ahora comienza a recuperarse”.

De cualquier forma, el Instituto de Turismo de España estima que en el tercer trimestre, en plena campaña de verano, se superarán los 22,7 millones de visitas internacionales de 2013 y el gasto de 23.000 millones de euros en los establecimientos turísticos. Y, así, se sobrepasarán los 49 millones de turistas registrados en septiembre.

“Todo apunta a que va a ser un nuevo año récord de visitantes extranjeros, incluso aunque de aquí a final de año el crecimiento de sus viajes a España se frene levemente”, coincide De Villiers a la vista de los datos de reservas que maneja en Amadeus. Respecto al turismo español, el directivo destaca el hecho de que empiecen a recuperarse los viajes de negocios, que tanto se habían resentido con la crisis; aumentan más que el turismo vacacional, que lo hace igualmente. De hecho, “va a ser el primer año de la crisis que el turismo nacional acabe el año en positivo”, agrega.

Los italianos y los belgas vuelven a viajar; los rusos y los ucranianos disminuyen sus visitas

Exceltur habla de un aumento del 4% de la demanda de viajes española en el primer semestre del año (frente al 3,6% de la internacional) y la estadística oficial, mucho más retrasada, sitúa este crecimiento en el 4,4% de forma provisional en los cinco primeros meses de 2014. El lobby de los empresarios se queja, no obstante, de que los nacionales están muy pendientes todavía de los precios de sus paquetes vacacionales y también de la “competencia desleal” que representan los alquileres de apartamentos turísticos no reglados, cuyo crecimiento se ha desbordado con el empuje de las plataformas de Internet.

Las demandas nunca faltan en este sector. Pero lo cierto es que pocas veces se dan circunstancias tan alentadoras como este año, en el que el 61% de los 2.000 empresarios consultados por Exceltur tienen previsto mejorar sus ingresos. Eso sí, ni una sola de las fuentes consultadas se atreve a dar por zanjada la crisis que afectaba a las compañías volcadas en el turismo nacional y que se ha llevado por delante a más de una de las grandes empresas desde el año 2009.

“2014 está siendo un buen ejercicio. Aunque yo no diría que se ha acabado definitivamente la crisis del sector”, afirma Pablo de Porcioles, director de desarrollo de negocio de eDreams, quien, no obstante, se muestra más que satisfecho por el crecimiento del 35% que han experimentado hasta ahora las reservas de viajes de los españoles respecto al año pasado, después de una Semana Santa en la que ya aumentaron el 25%. Además, indica el directivo, la estancia media de las vacaciones también ha crecido levemente, hasta situarse en una semana.

La plataforma de viajes eDreams asegura que España es el primer destino de los españoles para este verano, es más, entre la lista de los 10 lugares preferidos por los turistas domésticos seis están en el país y sólo uno de ellos en la Península: Barcelona. El ranking de destinos predilectos lo encabeza Ibiza, la isla de moda, como su vecina, Formentera. Seguida de Mallorca, Menorca, Tenerife y Lanzarote. Los archipiélagos arrasan.

De los diez destinos preferidos de los españoles seis están en España; solo uno de ellos, Barcelona, en la Península

Los expertos consultados coinciden al señalar que este es el verano de Canarias, que se ha beneficiado de la pérdida de turistas experimentada por Egipto (que Exceltur cifra en 1,1 millones, en tanto que los viajeros que ganan las costas españolas son un millón, la mitad de ellos llegados a las siete islas), donde los conflictos políticos siguen arruinando sus temporadas turísticas. Y también de la vuelta a sus costas del cliente nacional. “Canarias es la gran sorpresa de 2014; donde ha acudido el turista español que antes viajaba a la Costa del Sol o Baleares”, explica Gabriel Escarrer, cuyo grupo está tramitando los permisos para la reconversión de una de las zonas maduras de Tenerife donde tiene establecimientos, igual que está haciendo en Calviá (Mallorca) y ha concluido en Ibiza.

“Canarias es el mercado con mejor comportamiento de todos. Las reservas para el mes de agosto han crecido un 2% respecto al año pasado y los precios un 5%”, indica el consejero delegado de Barceló. A su juicio, la pequeña isla de Ibiza también despunta este verano, con crecimientos de doble dígito en los próximos tres meses. “Está de moda. Se ha posicionado muy bien entre la gente joven”.

Cataluña y Andalucía con la Costa del Sol a la cabeza también son otros de los destinos que gozarán de buenos índices de ocupación en estos meses de la canícula, según Paul de Villiers, quien apunta entre las mejoras que se detectan en el mercado el aumento del 18% en los paquetes de vacaciones, en detrimento del viaje organizado por el propio turista, al igual que del uso de establecimientos hoteleros en lugar de la socorrida casa de amigos y familiares, tan utilizada en los últimos años. “Desde que empezó la crisis se ha invertido la tendencia y la estancia en los hoteles aumenta un 9,6%, y en los establecimientos extrahoteleros, sólo el 5,4%”, añade.

Para Baleares y la Comunidad Valenciana también se espera un buen verano. Como en el resto de los casos, agosto superará con creces los índices de ocupación de julio. Incluso para Madrid la temporada estival va a ser positiva tras el derrumbe sufrido en los últimos años de la ciudad. Hasta mayo, los turistas que visitan la ciudad han aumentado un 7,4%. “La demanda ha subido un 10% en el primer semestre del año y este verano con el Mundial de Baloncesto esperamos que se genere clientela adicional, con la que esperamos que se recuperen las tarifas, que en los últimos cinco años han acumulado descensos del 30%”, prevé Óscar Perelli, director de análisis de Exceltur.

Los hoteleros esperan poder subir precios para intentar renovar instalaciones y ofertas

Aunque no todo el turismo interior está de enhorabuena como Madrid ni todas las playas. La cornisa cantábrica sigue sin despuntar en ocupación. Es más, en opinión de Abel Matutes, son las dos áreas que no acaban de despegar, pese al resurgir de la maltrecha hotelería urbana y el repunte de los congresos y eventos empresariales. La nota positiva del turismo interior la pone la Comunidad de Castilla-La Mancha, donde la muestra de El Greco ha conseguido un aumento de los viajeros, no sólo a Toledo, sino al resto de la región.

De cualquier forma, lo que de verdad interesa al empresariado, es decir, el retorno del repunte de los precios y la ganancia de márgenes (de cuya baja llevan años resintiéndose) está a la vuelta de la esquina. En los cinco primeros meses del año los turistas extranjeros gastaron un 9,1% más que en igual periodo de 2013. Y, según Abel Matutes, “sí notamos que hay un poco más de alegría en el gasto de los clientes. No sólo en las tarifas de la habitación, sino también en los extras. Se aprecia que la gente está empezando a tener más confianza en el futuro”. De hecho, el directivo espera que 2014 sea el mejor año de la historia para Palladium Group, con el ibicenco hotel Ushuaïa como estrella del negocio de la cadena, reconoce.

“Hemos subido un poco los precios, en torno al 5%. Es nuestra apuesta para incrementar la rentabilidad porque con 40 euros por habitación, no salen los números. En Barceló preferimos, aun a costa de perder un poco de ocupación, ganar en rentabilidad”, señala Raúl González. Por eso no le preocupa que en agosto la ocupación en sus hoteles de Baleares esté un 2% por debajo del año pasado, “porque los precios han crecido un 9%. Y en los establecimientos urbanos, sorprendentemente, los precios crecen a doble dígito, sobre todo Barcelona, Málaga, Cádiz, Bilbao, San Sebastián...”. El consejero delegado de la cadena hotelera de origen balear señala que es necesario este aumento de los márgenes para continuar invirtiendo en renovar el producto. “Desde 2007 hemos invertido 800 millones en la mejora de nuestros hoteles, más de 100 millones de euros anuales, porque o inviertes o cae la imagen de tu marca y empeoran los resultados”, asegura.

Algo que su colega de Meliá tiene claro. “En Calviá”, explica Escarrer, “hemos reformado el 40% de las 3.500 habitaciones que tenemos. El año pasado subimos los precios un 10% y nuestros ingresos aumentaron un 25%. La apuesta por la calidad y por los productos novedosos es la alternativa” para que el turismo continúe siendo la primera industria nacional. “Tendremos 60 o 63 millones de visitantes extranjeros en 2014, pero lo que da gusto es ver es cómo el gasto por turista sube”, zanja.

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