Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Para reducir el calor...el secreto está en la lona

La densidad de la tela en un toldo, sombrilla o pérgola ayudará a proteger nuestro hogar de los rayos solares

Parasol para exterior de la empresa Unopiú
Parasol para exterior de la empresa Unopiú

Los espacios de sombra en verano son de los más cotizados. Las altas temperaturas exteriores invitan a relajarnos en nuestros hogares hasta bien entrada la tarde pero solo si hemos sabido proteger nuestro hogar de los rayos solares.

Una buena solución para disfrutar de la vivienda en verano es recurrir a los toldos que actuarán como aislamiento térmico y como barrera protectora del mobiliario.

Gracias a la utilización de toldos en las ventanas y, si tenemos terraza, de sombrillas y pérgolas conseguiremos reducir el uso del aire acondicionado, al disminuir considerablemente el nivel de calor que entra en el hogar y por tanto, podremos ahorrar en las facturas.

Además, es un buen sistema para crear más intimidad en la casa.

Dependiendo del espacio, presupuesto y gustos podemos optar por varias alternativas, eso sí, para elegir un buen toldo, pérgola o sombrilla... debemos fijarnos en el tejido de la lona. Su densidad nos ayudará a reducir el nivel térmico. También es importante conocer la ubicación de nuestra vivienda, así como el nivel de humedad de nuestra zona.

Parasol exterior de Leroy Merlín.
Parasol exterior de Leroy Merlín.

Por ejemplo, las pérgolas de madera tratada precisan un mantenimiento regular, especialmente en climas húmedos. Por lo que la mejor solución es optar por sistemas de protección solar con estructura de aluminio lacado, por ser considerado como el material idóneo para uso de exteriores.

Ahora bien, la instalación de este tipo de sistemas en zonas de climatología extrema puede no estar recomendada ya que no están indicados para soportar fuertes vientos, intensa lluvia o acumulación de nieve. Estos sistemas, buenos aliados para el verano, tienen en estos fenómenos meteorológicos los peores enemigos. Las soluciones extensibles y retráctiles son mucho más funcionales para estos climas y además favorecen mejor la ventilación del hogar.

La lluvia puede generar suciedad, deterioro e incluso verdín en la lona. Para evitar esto, si tenemos los toldos desplegados y comienza a llover, lo mejor es recogerlos y desplegarlos una vez haya dejado de llover para evitar guardarlos con humedad.

Sombrilla colgante de acero y poliéster de Ikea.
Sombrilla colgante de acero y poliéster de Ikea.

Otro agente enemigo es el sol. La sobreexposición que sufren a las altas temperaturas y a los rayos solares provoca decoloración en las telas. También, la contaminación y el humo harán que adquieran mayor suciedad. Por lo que optar por soluciones desmontables nos permitirá llevar las lonas a la tintorería para que recuperen su color original. E incluso, podremos eliminar las manchas con un cepillo de cerdas suaves o una esponja. En empresas como toldos.es podemos encontrar una amplia variedad de lonas, con descripción detallada del precio, tamaño e incluso utilización recomendada, ya sea para toldos o pérgolas. También se puede recurrir a la compra del tejido directamente por metros. En toldos.info se puede calcular el precio, para tejidos de 270 cm, en color arena y liso con un precio alrededor de los 60 euros.

Si necesitamos sombrear espacios concretos de nuestro jardín, la mejor opción son las sombrillas, mucho más económicas y versátiles, ya que se adecuan al espacio y son fáciles de transportar. En Leroy Merlin disponen de una amplia variedad, tanto en color como estructura, desde 30 euros. Y en Ikea se pueden encontrar desde las clásicas, a un precio de 40 euros hasta las sombrillas colgantes, que proporcionan una buena protección contra la radiación UV, ya que la tela impide el paso del 93% del sol, y por un precio que parte de los 50 euros.

Toldo extensible de Leroy Merlín
Toldo extensible de Leroy Merlín

Las pérgolas son perfectas para terrazas, patios o jardines. Las podemos encontrar en acabado de madera o metálico, mucho más duraderas ya que no necesitan mantenimiento. Tienen un precio de mercado desde los 90 euros para superficies de 9 metros cuadrados hasta de unos 3.000 euros, para cubrir superficies de 42 metros cuadrados. En Unopiú disponen de pérgolas desde 600 euros con o sin cubierta y además disponen de extensiones especiales para unir dos pérgolas.

En la empresa Ipemaderas se pueden encontrar este tipo de estructuras. Las instalan con anclaje oculto, fijadas con varilla roscada y mortero químico o anclaje con base de piedra o base metálica. Además, realizan pérgolas para todas las necesidades, adosadas a la pared, independientes o minimalistas.

Otra opción, si se dispone de suficiente espacio en el jardín, es la instalación de un gazebo. Un pabellón de planta simétrica, hexagonal o circular, que se utiliza especialmente en parques, jardines, y en áreas públicas. Los gazebos se encuentran aislados, techados, y abiertos por todos los lados por lo que proporcionan sombra, además de cumplir una función ornamental en el paisaje. También, pueden utilizarse como lugar para guardar herramientas e incluso como semi-vivienda. En este listado se muestra 83 empresas que comercializan gazebos en Madrid. Se pueden encontrar a un precio desde 120 euros para medidas de 250x250 en el caso de un gazebo de fácil montaje en acero, hasta los 1.200 euros para gazebos estilo caseta con medidas de 350 x 350 centímetros y realizados en madera, incluyendo el montaje básico de 450 euros.

Pérgola exterior de Unopiú.
Pérgola exterior de Unopiú.

En cuanto a la instalación, las pérgolas de aluminio generalmente son más fáciles de montar, ya que a menudo vienen con implementos para bricolaje. Los juegos de ranuras y lengüetas, piezas premontadas y diagramas adjuntos hacen que la instalación sea más rápida y fácil que la de un modelo de madera. Por otro lado, algunos profesionales pueden hacer la estructura de madera a la medida e instalarla, pero esto tiene su precio. Un modelo de aluminio puede costar desde unos 600 euros a unos 1.500 euros. Uno de madera alrededor de los 2.000 a los 3.000 euros y los hechos a medida sobrepasan ese valor. En la empresa Porches y pergolas de madera oscilan desde los 60 euros, aunque este precio sube considerablemente ya que realizan las pérgolas a medida y por esa razón pueden instalarlas en cualquier espacio adaptándose a las necesidades del cliente.

En menos de dos días puede disfrutar de su pérgola en casa.