CUENTAS PÚBLICAS

Los jubilados ya son mileuristas

Pese al máximo, el desembolso en prestaciones continúa frenando su crecimiento

La pensión media de jubilación está en 999 euros al mes. EFE

La pensión media de los jubilados en España ya llega a 1.000 euros al mes. Según los datos de la Seguridad Social, la prestación contributiva media de los 5,5 millones de jubilados se situó en junio en 999,41 euros mensuales. Es decir, se quedó en el umbral del mileurismo, un umbral que con total probabilidad se superará ya en julio a la vista de que apenas se necesita un aumento de 60 céntimos (nunca ha habido una subida media tan baja).

De todos los tipos de pensiones que hay (incapacidad, jubilación, viudedad...), el mayor incremento medio porcentual se produce mes tras mes en las de jubilación, un 2% en junio. En el resto, las subidas son menores hasta llegar a un incremento medio agregado del 1,7%. Así la pensión media del sistema en junio ha sido de 870,75 euros.

Estas subidas mensuales se deben a que los nuevos pensionistas que se retiran del mercado de trabajo y se incorporan al sistema tienen derecho a prestaciones más altas que los que fallecen. Esta es una de las causas que explican que la nómina total de la Seguridad Social haya superado por primera vez los 8.000 millones de euros, en concreto se sitúa ya en 8.002 millones.

Hay otra causa: el inexorable aumento del número de pensiones. En junio había 9.190.583, un 1,5% más que en el mismo mes de 2013.

Estas dos causas explican básicamente que la nómina siga creciendo a un ritmo anual del 3,2%. No obstante, este es el menor incremento de la serie. En los últimos años la subida porcentual se situaba, al menos, cerca del 5%.

El freno se debe básicamente al incremento de un 0,25% para todas las pensiones en enero, aunque también han contribuido medidas como la restricción a la jubilación anticipada y parcial, adoptadas por el Ejecutivo en marzo del año pasado.

Este año el incremento del gasto en pensiones se ha ralentizado significativamente y lo más probable es que continúe así en los próximos años. La entrada en vigor de la última reforma de pensiones lo garantiza. En ella se introdujo una forma de actualizar anualmente las pensiones. Esta consiste en una fórmula matemática que tiene en cuenta la evolución de los ingresos y los gastos del sistema, con un objetivo básico: garantizar la sostenibilidad financiera del sistema. No obstante, en la fórmula se establecen dos límites: para evitar que en las épocas buenas el gasto se desboque, fija un tope máximo de subida anual, el IPC más el 0,5%; y para impedir caídas de pensiones el límite es el 0,25%.

A la vista de la mala situación del mercado laboral durante varios años y de la baja creación de empleo que se prevé por parte de organismos oficiales y de servicios de estudios privados, lo más probable es que el menor incremento previsto (0,25%) se repita varias veces en los próximos ejercicios.