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España y Portugal presionan a Bruselas para acelerar la interconexión energética

Los tres países argumentan que mejorar la red acabará con la dependencia rusa

El tercer gasoducto con Francia rebajará las importacones de Rusia en un 7,5%

Obras del gasoducto Midcat, a su paso por Torrent dels Colobrers, Cataluña.

España, Portugal y Polonia han reclamado a la Comisión Europea que acelere las interconexiones energéticas entre la península y Francia, sobre todo en lo referente al gas. Según afirman estos tres países en una declaración conjunta a la que ha tenido acceso EL PAÍS, acabar las infraestructuras mejoraría sensiblemente la red, diversificaría las fuentes de suministro y, con ello, aumentaría la autonomía de Europa. A la larga, esto permitirá rebajar los precios de la electricidad en y, en clave política, devolvería a la UE capacidad de maniobra en el escenario internacional.

El conflicto de Ucrania ha dejado en evidencia la dependencia frente a Rusia, que inyecta el 39% del gas que se consume en Europa. Para poner fin a esta “extrema vulnerabilidad”, según denuncian los países responsables del documento, el Consejo Europeo encargó en marzo a la Comisión un plan de acción. Ahora, una vez acabado el plazo, se espera que el Ejecutivo comunitario traslade sus reflexiones a los líderes de los países socios, que se reúnen entre hoy y mañana en Ypres, Bélgica. En estas conclusiones, España, Portugal y Polonia confían en encontrar un compromiso claro para desarrollar las infraestructuras energéticas y medidas para solucionar “la necesidad urgente” de las interconexiones.

Así, tras denunciar que la falta de una política energética común ha provocado que países como Polonia sufran presiones de suministro mientras otros tienen excedentes que no pueden compartir, los firmantes de la declaración abogan por acabar con “el problema de las islas energéticas”.

Una de estas zonas aisladas es, precisamente, la península Ibérica, estratégicamente situada entre Europa y África. “Está bien posicionada para recibir exportaciones de GNL (gas licuado), tiene una importante capacidad de regasificación y un considerable superávit de generación de electricidad ya instalada”, pero es incapaz de distribuir sus recursos. Por este motivo, el documento al que ha tenido acceso este diario advierte de que “mejores interconexiones de la península con el resto de Europa ayudarán a completar el mercado interno” y garantizarán de una forma “eficiente” la seguridad y autonomía energética de la UE.

Para dar salida al gas que llega a España —en su mayor parte de Argelia—, la clave es, tal y como reconoce el texto, acabar la conexión MIDCAT entre España y Francia. Esta infraestructura, que discurre entre Figueres y Le Perthus y que ya está incluida entre los proyectos de interés general de la UE, tiene potencial para exportar hasta 12 bcm (mil millones de metros cúbicos) de gas, una cifra que equivale por sí sola al 7,5% de las importaciones de Rusia. Junto a este gasoducto, España cuenta con la inacabada conexión de Irún y la de Larrau, esta sí ya consolidada. En cuanto a la electricidad, hay otras tres infraestructuras en marcha.

Una vez las conexiones sean operativas, las cifras que el Ejecutivo español y el luso incluyen en el informe son incluso más optimistas que las que maneja la propia industria. “A medio plazo, si las principales infraestructuras se acaban, lo que permitiría exportar a plena capacidad sin limitaciones, la península Ibérica podría suministrar hasta 50 bcm de gas natural”, detallan. Este volumen equivale al 40% de lo que actualmente llega de Rusia y, tal y como defienden, “la mayor liquidez en el sistema gasista y la mayor competencia entre suministradores y fuentes de suministro, permitirán rebajar los precios del gas”. Esto, dado que también se usa como materia prima para generar electricidad, también debería incidir a la baja en la factura de los consumidores.

Sin embargo, estos argumentos no convencen a Francia, consciente de que la infraestructura beneficiará más a España que a sus intereses. Para superar sus reticencias, España, Portugal y Polonia, instan a dar "prioridad" a las interconexiones de los Pirineos en el reparto de los 5.850 millones de euros de los que cuenta el fondo europeo para desarrollar el mercado único de la energía. Además, recomiendan poder alcanzar el máximo del 75% del coste de la inversión total con dinero de este instrumento. Para Polonia, cuyo primer ministro, Donald Tusk, acaba de visitar Madrid, los países firmantes reclaman la conclusión de las conexiones "clave" entre este país y la República Checa, Eslovaquia y Lituania.

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