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COLUMNA

Crédito

España será quien determine el éxito de las medidas del BCE

El BCE acaba de anunciar una nueva subasta extraordinaria de liquidez condicionada a que los bancos aumenten el crédito, principalmente a empresas. La base del capitalismo es la acumulación de capital y la inversión tarda años en generar retornos. Por esta razón las empresas necesitan financiación. El sistema bancario cumple una misión clave en el sistema capitalista que es transformar ahorro, principalmente de las familias, en crédito para las empresas.El BCE lleva tiempo reconociendo que el sistema bancario está incumpliendo su misión y, junto a la fragmentación financiera por países, ha sido su argumento para aprobar medidas excepcionales. El BCE copia esta medida del Banco de Inglaterra que la implementó en 2012. Por lo tanto se cumple la maldición europea de llegar siempre tarde. La medida era necesaria, la duda es ¿será suficiente?

España será el experimento que determinará el éxito de la medida. En el primer trimestre de 2014 España ha explicado el 100% de la caída del stock de crédito a empresas de la Eurozona. Mientras en la Eurozona el stock de crédito a familias crece en España siguió cayendo. La nota del BCE deja aún dudas sobre la medida y el demonio está en los detalles. El BCE ha excluido los préstamos hipotecarios. En Reino Unido la medida ha inflado la burbuja inmobiliaria. Pero para España nos perjudica. Nuestro exceso de oferta de viviendas está en los balances bancarios y si no las venden su solvencia se seguirá deteriorando.

Las grandes empresas españolas acceden a los mercados en mejores condiciones que los bancos pero el BCE las incluye dentro de la condicionalidad. En España el crédito a empresas desde 2011 ha caído en 220.000 millones, más del 20% del PIB, y se ha concentrado en pymes. Desde el pasado verano se está produciendo una cierta mejora en las condiciones de crédito pero sigue muy restringido, en cantidad, en garantías y en tipos de interés, como refleja la encuesta que el BCE hace a las pymes.

La medida excluye los vencimientos de créditos antiguos, lo cual la hace más efectiva. Pero la banca española tiene una parte importante en créditos problemáticos y sus refinanciaciones se incluirán en la medida. Por lo tanto, no está garantizado que el crédito llegue directamente a las pymes que quieren iniciar nuevos proyectos de inversión y crear empleo.

Otra duda de la nota del BCE es que el valor de referencia de la condicionalidad será el crédito neto de amortizaciones concedido por cada entidad en el último año. En España la mayor parte de las entidades han reducido el crédito neto. Entonces ¿bastará con que el stock de crédito neto caiga menos o será necesario que aumente? El último problema y el más importante es que la medida soluciona la liquidez pero la entidad sigue asumiendo el 100% riesgo de insolvencia. Para solucionar la crisis de solvencia, el BCE se juega su credibilidad como supervisor en el ejercicio de valoración del activo que hará en el otoño para demostrar si el capital de las entidades es sólo contable o real para asumir futuras pérdidas.

En Reino Unido la medida frenó la caída del crédito pero no consiguió que aumentara. La medida del BCE era necesaria y mejora la situación. Pero todo parece indicar que Draghi ha ganado unos meses pero pronto tendrá que tomar más medidas y los gobiernos europeos también.