Selecciona Edición
Iniciar sesión

El BCE advierte a España de que su nueva ley bancaria quedará obsoleta en breve

Draghi subraya que asumirá funciones que la norma da al Banco de España

El presidente del BCE, Mario Draghi, y el ministro de Economía, Luis de Guindos ASSOCIATED PRESS

La nueva ley bancaria todavía no está aprobada y ya está cerca de quedarse vieja. El Banco Central Europeo (BCE) acaba de emitir un dictamen sobre la futura ley de supervisión y solvencia de las entidades de crédito, aún en fase de tramitación parlamentaria, en el que señala que “algunas disposiciones pueden quedar obsoletas” en cuanto el organismo europeo asuma buena parte de las funciones que hoy tiene el Banco de España.

El presidente del BCE, Mario Draghi, marca el terreno y deja claro que desde el próximo 4 de noviembre el propio BCE será “la autoridad competente para autorizar entidades de crédito, revocar autorizaciones y evaluar la adquisición y venta de participaciones significativas en entidades de crédito”, dice el dictamen de Fráncfort.

“El BCE se encargará además de la supervisión directa de las entidades de crédito significativas, lo que afectará a la mayoría de las funciones que el proyecto de ley asigna al Banco de España respecto a esa clase de entidades”, añade el dictamen.

El BCE celebra que se refunda la legislación financiera española

Por si hubiera alguna duda, Draghi deja claro que esas disposiciones de la ley en proceso de tramitación quedarán en papel mojado con la entrada en funcionamiento del Mecanismo Europeo de Supervisión (MUS): “Tanto el Reglamento del MUS como el Reglamento Marco del MUS tendrán primacía sobre el proyecto de ley (una vez adoptado)”, dice el presidente del BCE en su dictamen.

Las posibles tensiones entre los supervisores nacionales y el europeo y la delimitación de sus competencias están entre las preocupaciones ante la puesta en marcha de la supervisión del BCE, uno de los pilares clave de la unión bancaria europea. En todo caso, el BCE entiende que esta ley no pretende modificar ni limitar la aplicación del MUS y celebra la refundición en una sola norma de la legislación financiera española. Considera que eso puede allanar el camino a la integración de la supervisión española en la europea.

La ley española está pendiente de los últimos trámites parlamentarios. La semana pasada fue aprobada por el Senado y ahora debe volver al Congreso para su visto bueno definitivo. La norma supone la trasposición de normativa europea y la refundición de la legislación española sobre supervisión y solvencia de la banca. Pero además reforzaba los poderes del Banco de España en materias como la capacidad sancionadora, la revocación de autorizaciones bancarias, el control de la política de remuneraciones o la posibilidad de intervenir una entidad de crédito.

Su dictamen critica que haya cargos políticos en el Fondo de Garantía

La futura ley también cambia la composición de la Comisión Gestora del Fondo de Garantía de Depósitos (FGD) para incorporar a un representante del Ministerio de Economía y a otro del Ministerio de Hacienda. Ese punto no parece haberle gustado a Draghi, que recuerda que los Estados deben velar por que en sus fondos de garantía de depósitos se apliquen buenas prácticas de gobierno. El BCE admite que “la influencia gubernamental” en las decisiones del FGD por la presencia de esos dos representantes “será limitada”, pero “subraya que la presencia de cargos políticos en el órgano de gobierno del FGD no debe comprometer su eficiencia ni traducirse en un aumento de la intervención política en la resolución de entidades de crédito”.

El BCE también recuerda su tesis de que el FGD puede participar en los procesos de resolución bancaria con apoyo financiero siempre que no ponga en peligro su función de proteger los depósitos garantizados. Pero, de nuevo, advierte de que toda esta materia “debe revisarse en breve detalladamente” ante el régimen europeo de resolución bancaria.

Más información