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La debilidad del rublo amenaza el milagro del turismo ruso

La depreciación de la moneda rusa y la fortaleza del euro frena la eclosión de viajes a España

Un grupo de turistas rusos salen de la zona de llegadas del aeropuerto de Málaga en julio del año pasado

El reinado de España como destino turístico no está entredicho. Sin embargo, la fortaleza del euro añade un reto a los destinos que se están abriendo un hueco entre los viajeros que llegan desde más allá de la Unión Europea. En el caso de Rusia, que en los últimos meses ha vivido inmersa en una gran inestabilidad por el conflicto con Ucrania, el reto es aún mayor. Los rusos, que se han revelado como los turistas más ávidos del sol y playa español de los últimos dos años, han reducido su llegada masiva al ritmo de la depreciación del rublo. Fuentes gubernamentales reconocen que el debilitamiento de este país emisor puede afectar a las previsiones anuales de 2014, que esperaban que se saldara con otro récord turístico anual y la llegada de más de 63 millones de viajeros.

Un popular touroperador ofrecía esta semana paquetes turísticos desde Moscú con vuelos y dos semanas de alojamiento en Mallorca este verano por cerca de 1.700 euros. Para un turista ruso supone ahora desembolsar casi 80.000 rublos. Si la compra la hubiera realizado hace seis meses, el mismo precio en euros lo hubiera podido cubrir con 73.600 rublos, ya que desde entonces el rublo se ha depreciado cerca del 8%. La brecha, en un sector tan competitivo como el de los paquetes vacacionales, puede llevar a los indecisos a decantarse por países más baratos.

El año pasado visitaron España 1,58 millones de rusos, el 32% más. “Un mercado emisor como el ruso está sufriendo una fuerte devaluación de su moneda, lo que puede provocar un descenso de turistas que afectaría especialmente a Cataluña, que es su primer destino. No solo eso, también el conflicto de Crimea y su efecto en la concesión de visados son un factor a tener en cuenta y que puede desinflar un mercado que ha sido vital para resistir durante la crisis el descenso en el turismo nacional”, apuntaba Albert Grau, socio-director de Magma Hospitality Consulting, en su informe de análisis de abril.

El milagro ruso. Así se ha vivido en muchas zonas costeras que han vivido la eclosión de llegadas desde este país. La curva de crecimiento en 2013 fue de vértigo. En noviembre de 2013, con el rublo estable y afianzado en 0,0233 euros, las entradas desde este país crecieron el 55,7% interanual. En diciembre, el 41,55%. En marzo, en lo más duro de la crisis en Crimea, la llegada de rusos registró su primer saldo negativo en trimestres (-1,3%). A esto se añadió que este año muchos rusos optaron por el turismo de interior en invierno, especialmente hacia Sochi, que celebraba los Juegos Olímpicos de invierno. El touroperador Natali Tour avanzó en marzo que la contratación de paquetes vacacionales de rusos para este verano había caído un 15%.

No es la única nacionalidad con la que España está sufriendo por la fortaleza del euro. Los visitantes desde EE UU también han retrocedido, el 9,5% interanual acumulado. Las bajadas (o frenazos) de algunos emisores, sin embargo, están siendo de momento compensadas por el crecimiento de los viajeros europeos, con Alemania, Francia y Reino Unido.