LOS EXCESOS DE LA BANCA

La cúpula de Caixa Penedés elude la cárcel tras devolver 28 millones

Primera condena a exdirectivos de cajas de ahorros por saquear una entidad

Los cuatro imputados reconocieron los hechos en el último momento

El primer juicio contra el saqueo de las cajas de ahorros en España terminó este jueves con la condena a dos años de cárcel para Ricard Pagès, exdirector de Caixa Penedès, y de un año para cada uno de los tres principales miembros de su cúpula por un delito continuado de administración desleal. Los cuatro exdirectivos de la caja, ahora desaparecida, consiguieron una sustancial rebaja de la pena en el último momento, tras admitir el delito ante la Audiencia Nacional y devolver 28,6 millones de euros de los 30,6 millones de sus planes de pensiones.

A cambio, las acusaciones particulares (el Banco Mare Nostrum y la fundación de la caja), recortaron en un año su petición de condena para cada imputado, algo que el juez tuvo en cuenta. La Fiscalía y el FROB, también personado en la causa, mantuvieron su petición de tres años y medio para Pagès y de tres años para el resto.

El magistrado afirma que actuaron de forma "maliciosa y engañosa para la sociedad"

“Reconozco los hechos”, pronunció cabizbajo Pagès a instancias del juez del caso, José María Vázquez Honrubia. Durante todo el juicio, el antaño todopoderoso ejecutivo de la que llegó a ser la tercera caja de Cataluña se había agarrado a la supuesta legalidad de su jubilación. Incluso deslizó que todo había sido idea del director de recursos humanos, el fallecido Jaume Jorba, cuyos herederos, por cierto, también renunciaron al dinero que correspondía a su padre.

Pagès tenía asignado un retiro de 11,6 millones, mientras que Manuel Troyano, que había empezado en la caja a los 15 años como botones y llegó a director general adjunto en 2007, deberá devolver 6,1 millones. Santiago Abella, que también ocupó el cargo de director general adjunto y se jubiló en 2007 ente el aplauso de sus compañeros, —como él mismo se encargó de reiterar durante el juicio— reintegrará 5,7 millones. A Juan Caellas, que sustituyó a Pagés al frente de la dirección, le tocará devolver 4,8 millones.

Aunque el juez decidió considerar como atenuante su actitud, no les libró de toda clase de reproches al avanzar el veredicto, que es firme: “Se ha producido una actuación por su parte maliciosa, insidiosa... engañosa para la sociedad. Burlando los controles de la caja de ahorros, con figuras como el presidente y consejo de administración prácticamente decorativas, han antepuesto intereses personales a los intereses sociales, abusando de la confianza que tenían depositada en ustedes como altos directivos”.

Entendiendo que con la devolución del dinero “se restaura el orden jurídico y se compensa a la víctima”, que no es otra que el Banco Mare Nostrum, absorbido después por el Sabadell, tanto el juez como el fiscal consideraron parcialmente restablecido el daño. “No puedo dejar de manifestar que la Fiscalía tenía razón. Me congratulo por la devolución del dinero”, aclaró el fiscal anticorrupción de Barcelona, Emilio Sánchez Ulled.

Durante las casi dos semanas que ha durado el juicio ha quedado de manifiesto el nefasto sistema de control de la caja, que dio cobertura al saqueo de la cúpula. Pagès, que se negó a contestar a las preguntas de las acusaciones, justificó con total tranquilidad en el juicio que los planes de pensiones de los exdirectivos se privatizaron a través de un sistema de pólizas que no pasaron por la supervisión de los órganos de control con la excusa de que “se habían gestado en 1996”, cuando firmaron sus contratos de alta dirección. Algo chocante teniendo en cuenta que el órgano ejecutivo sí tenía que autorizar el pago de facturas de poco más de 2.000 euros. También afloraron los manejos de la cúpula que, justo antes de la fusión modificaron sus contratos a placer gracias “un poder de hecho omnímodo”, de Pagès, según el escrito del fiscal anticorrupción. El exdirector y exvicepresidente de Banco Mare Nostrum aseguró que el Banco de España conocía al detalle todas sus retribuciones y blindajes, pero no quiso aclarar cómo su salario engordaba cada año un 20%, hasta los 609.000 euros en 2010, junto a un variable que se disparaba al margen del IPC.

Caixa Penedès, el cuarto fundador de Banco Mare Nostrum (BMN) junto a Caja Granada, Caja Murcia y Sa Nostra, recibió ayudas públicas por importe de 915 millones de euros a través del FROB.

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