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El BCE alerta del riesgo de un burbuja en la deuda soberana de la eurozona

El colchón de liquidez en España baja hasta su mínimo en cuatro años

Mario Draghi, presidente del BCE
Mario Draghi, presidente del BCE EFE

La euforia de los mercados ha dado lugar a fenómenos extraños: que la rescatada Grecia colocase 3.000 millones de deuda el pasado abril a unos intereses del 5% —y con una demanda de casi 20.000 millones de euros— o que España haya llegado a pagar por sus títulos a cinco años una rentabilidad más baja que la de EE UU, un tipo de deuda considerada refugio por su estabilidad. Pero estos subidones del precio de la deuda soberana europea, y muy especialmente de los países periféricos, ha empezado a preocupar a uno de los grandes motores de la mejora, el Banco Central Europeo (BCE), quien hoy alertó de que la creciente búsqueda de rentabilidad generar inestabilidad.

La creciente búsqueda de rentabilidad ha beneficiado a los bancos y emisores soberanos de la zona euro y ha hecho posibles costes de financiación más bajos, admite el BCE. “Pero a medida que el alcance de la búsqueda de rentabilidad se amplía a nivel global, se incrementan los riesgos de una posible subida de la prima de riesgo con implicaciones para los mercados financieros globales”, advierte la institución en la última edición de su informe de Estabilidad Financiera.

En esta línea, “una reversión generalizada y abrupta de la búsqueda global de rentabilidad podría conllevar renovados incrementos del rendimiento ofrecido por los bonos soberanos, particularmente entre los países de la eurozona con calificaciones más bajas”, alerta.

Se incrementan los riesgos de una posible revaluación de la prima de riesgo con implicaciones para los mercados financieros globales"

España logró la semana pasada ver mejorada su nota de calidad crediticia por parte de la agencia Standard & Poor’s hasta dos escalones por delante del bono basura, pero hace más de un año que la deuda pública comenzó a rehabilitarse en los mercados gracias en buena parte a las políticas expansivas del BCE y a la promesa de actuación del organismo en caso de problemas con algún país. Además, el pasado diciembre concluyó el rescate europeo a la banca y en lo que en lo que va de año el bono español a 10 años —que es la principal referencia— ha ido renovando mínimos históricos en los intereses que paga. Hoy quedó en el 2,8%, cuando en lo más duro de la crisis, en julio de 2012, llegó a pagar el 7,5%.

Gracias a la facilidad con la que el Tesoro Público ha estado realizando sus subastas de bonos —con amplias demandas e intereses a la baja— ha bajado la presión por contar con un potente colchón de liquidez en el Banco de España en los últimos meses, aunque el abril este menguó hasta el mínimo en cuatro años, según los datos actualizados hoy.

Esta reserva de dinero que el Tesoro tiene en el Banco de España para afrontar pagos cuando los ingresos del mes no dan de sí. En abril quedó en 18.659 millones, frente a los casi 32.000 del mes anterior, lo que supone el menor volumen desde junio de 2010, con 18.615 millones.

En global, el BCE advierte de que esta situación representa un riesgo ante las "todavía significativas" necesidades brutas de financiación de los países de la eurozona previstas en 2014. La entidad que dirige Mario Draghi considera que se han hecho avances sustanciales en la reforma financiera y en medidas de consolidación fiscal en muchos países.

Sin embargo, la relajación de la percepción del riesgo en la eurozona en los últimos meses, unida a la búsqueda de rentabilidad por parte de los inversores, que ha servido para rebajar los costes de financiación de la deuda europea, puede llegar a representar una amenaza para la estabilidad financiera en caso de un cambio brusco.