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Muere el presidente de Cemex, Lorenzo Zambrano

El empresario, símbolo de la clase empresarial de Monterrey, falleció este lunes a los 70 años en Madrid

Lorenzo Zambrano, en una conferencia en Monterrey en febrero. REUTERS

El director y presidente de Cemex, Lorenzo Zambrano, ha fallecido este lunes en Madrid a la edad de 70 años, según ha comunicado la empresa de cementos de origen mexicano. Zambrano murió al mediodía de una afección cardiaca en el Hotel Villa Magna del Paseo de la Castellana, según han informado las autoridades mexicanas en la capital española. “La operación y administración del grupo continuará desarrollándose normalmente”, señala el comunicado de la compañía enviado a la Bolsa Mexicana de Valores.

El empresario, uno de los más importantes de México, muere de manera inesperada, y sin dejar descendencia, de ahí que Cemex haya tenido que explicar que será en los próximos días cuando la empresa decida el relevo de quien fue su eje desde mediados de los ochenta. "Siempre lo recordaremos como un gran líder y ser humano", publicó la cementera en su cuenta oficial de Twitter.

Rossana Fuentes-Berain, autora del libro biográfico Oro gris, la gesta de Cemex y la globalización de México (Aguilar, 2007), dijo tras conocer el fallecimiento que Zambrano estaba preparando su sucesión, aunque ahora mismo no hay nada claro respecto a si la empresa optará por un familiar o elegirá a alguno de de los profesionales con los que cuenta. "Cemex es una empresa muy grande que tiene la capacidad de reinventarse a si misma y seguir adelante", comentó.

Zambrano nació (marzo 1944) y creció en la ciudad de Monterrey (estado mexicano de Nuevo León, norte de México). Se graduó como ingeniero mecánico del Instituto Tecnológico de Monterrey y después obtuvo el grado de maestría en Administración por la Universidad de Stanford. Desde 1985, el empresario mexicano era la cabeza de Cemex, una compañía fundada en 1906 por su abuelo. Antes de convertirse en el presidente de la compañía trabajó en ella durante 17 años y cuando llegó el momento de tomar las riendas transformó la modesta empresa cementera en una compañía global. “La compra que colocó a Cemex en una posición de competitividad mundial se realizó el 27 de julio de 1992 cuando la aristocrática familia Serratosa vendió sus cementeras en territorio español y los mexicanos las compraron”, describe la periodista Rossana Fuentes-Berain en el libro biográfico sobre el empresario.

Cemex opera en 50 países y es considerada la tercera cementera del mundo después de la francesa Lafarge y la suiza Holcim. La revista Forbes calcula que Zambrano poseía activos hasta por 1.800 millones de dólares. En México, el empresario ocupaba el octavo lugar entre los 100 empresarios más importantes de México, según la revista Expansión. La capacidad de producción de Cemex está calculada en 94 millones de toneladas métricas de cemento, lo que la convierte en la mayor cementera del continente Americano. Fuentes-Berain expone en la biografía del empresario que el crecimiento del grupo se debió no solo a su expansión sino a un extenso proceso de compra y fusiones. Su filosofía la describió él mismo el pasado 23 abril en una entrevista a la televisión mexicana: “Tenemos que comprar bien o no compramos”.

En el ambiente empresarial mexicano era conocido por ser un hombre más sofisticado que el promedio, describe la periodista Lorea Canales, coautora de Los amos de México (Planeta, 2009). "Era profundamente culto y respetuoso de los intelectuales del país", comenta. El empresario poseía una extensa colección de arte prehispánico y una vasta biblioteca personal. Canales asegura que una de las formas por las que consolidó Cemex fue por su capacidad de operar sus adquisiciones y convertirse en un estudioso de sus negocios.

Zambrano fue miembro de los Consejos de Administración de Banamex, IBM, Televisa, FEMSA y el Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey (MARCO). Era benefactor de la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano (FNPI) y al lado del Nobel colombiano Gabriel García Márquez creó un galardón en el año 2000 para incentivar el periodismo en América Latina. Su vocación por apoyar a organizaciones civiles y exigir justicia a las autoridades se cristalizó también en 2011, cuando se involucró en la lucha contra la violencia en su natal Monterrey. “Me dio coraje que [otros empresarios] tiraran la toalla, que no se quedaran a defender lo que habían construido sus padres y sus abuelos. Pero es que, además, estaban poniendo de moda irse. Ya no se iban por miedo, sino por moda”, dijo entonces en una entrevista a EL PAÍS.

Zambrano era un referente de la clase empresarial de México. Su gestión no estuvo exenta de descalabros, las acciones de la empresa sufrieron una fuerte caída luego de que tras el inicio de la crisis de 2008 Cemex tuviera que refinanciar su deuda por 15.000 millones de dólares. Al momento de su muerte, se encontraba tan activo como siempre.

"Don Lorenzo, regiomontano emblemático y pionero industrial, llegó a hacer de @Cemex la cementera número uno en el mundo. Descanse en paz", escribió el presidente mexicano, Enrique Peña Nieto en su cuenta de Twitter.